La terminal de Punta Colorada (proyecto VMOS) prevé exportar crudo “a partir de diciembre de 2026”, mientras que en el mismo Golfo San Matías avanza el esquema de GNL con soporte logístico en San Antonio Este. Weretilneck afirmó que Argentina “tiene la posibilidad de estar entre los 10 países exportadores de GNL del mundo” y que hacerlo desde Río Negro “no es un dato menor”.
Río Negro se encamina a un cambio de escala en su rol energético y logístico por una razón concreta: dentro del Golfo San Matías conviven dos puertos estratégicos —Punta Colorada y San Antonio Este— que empiezan a ordenarse en un mismo mapa exportador, pero con funciones distintas. Por un lado, Punta Colorada concentra el armado de la nueva salida atlántica del petróleo de Vaca Muerta a través del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Por el otro, San Antonio Este se incorpora como punto de apoyo para la logística de materiales e infraestructura asociada al GNL que se proyecta frente a la costa rionegrina.
En el frente petrolero, la pieza central es la Terminal Portuaria de Punta Colorada, vinculada al VMOS. Allí se almacenará el crudo de Vaca Muerta “para su futura exportación a partir de diciembre de 2026”. En la misma línea, información institucional provincial presentó a Punta Colorada como una obra portuaria de gran escala orientada a permitir la exportación de crudo por la costa atlántica y a posicionar a Río Negro como un actor relevante dentro de la infraestructura energética nacional.
Mientras ese calendario se acerca, el Gobierno rionegrino también sostiene que el salto exportador no se limita al crudo. En declaraciones difundidas oficialmente, el gobernador Alberto Weretilneck afirmó que “hoy la Argentina tiene la posibilidad de estar entre los 10 países exportadores de GNL del mundo, y que eso se haga en Río Negro no es un dato menor”. La provincia enmarca esa estrategia en el hecho de concentrar proyectos de licuefacción y la plataforma marítima para exportar por barco, en un contexto en el que el gas de Vaca Muerta busca abrir una vía de salida estable al mercado internacional.
Dentro del esquema de GNL, el papel de San Antonio Este aparece asociado a la logística previa y al movimiento de insumos críticos. Un comunicado provincial de diciembre informó que en ese puerto concluyó la descarga de 10.000 toneladas de caños de acero “con materiales clave para el gasoducto del proyecto GNL de Southern Energy”, y que con los materiales acopiados se preparaba el obrador y el inicio del traslado hacia frentes de obra. En otras palabras: San Antonio Este se incorpora como engranaje operativo en la etapa de construcción, mientras el despliegue productivo del GNL se proyecta mar adentro en el Golfo.
En cuanto al cronograma del GNL, una referencia internacional de peso llegó con el anuncio de SEFE (Alemania), que informó la firma de un Heads of Agreement con Southern Energy y detalló la arquitectura del proyecto: dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) con capacidad combinada cercana a 6 mtpa. Según SEFE, el primer buque, Hilli Episeyo, produciría 2,45 mtpa desde fines de 2027, y el segundo, MK II, sumaría 3,5 mtpa desde fines de 2028; ambos serían desplegados en Golfo San Matías (Río Negro) por un plazo de 20 años. En paralelo, información oficial provincial también describe el esquema de abastecimiento con un gasoducto dedicado desde Vaca Muerta hacia el Golfo para alimentar esas unidades flotantes.
Así, con el Golfo San Matías como escenario común, Río Negro atraviesa dos cuentas regresivas que se superponen pero no se confunden: la de exportación de petróleo desde Punta Colorada a partir de diciembre de 2026; y la de exportación de GNL, con un primer escalón productivo desde 2027 y ampliación prevista hacia 2028, apoyada en la logística portuaria y de servicios donde San Antonio Este ya empezó a cumplir un rol visible con la llegada de materiales.





