En una entrevista con Radio Mitre, el ministro de Economía dijo que “dentro de dos meses” habrá un nuevo proceso de compra de caños, defendió la adjudicación previa a la india Welspun y comparó costos: el gasoducto Perito Moreno “salió 4.000 dólares” la tonelada de tubo, mientras que en la licitación reciente “salió 1.400” y “lo paga el sector privado”.
La disputa por los tubos de acero del gasoducto que conectará Vaca Muerta con la costa de Río Negro sumó este lunes una definición política y económica clave. En diálogo con Eduardo Feinmann en el programa “Alguien tiene que decirlo”, Luis Caputo confirmó que “dentro de dos meses va a haber una nueva licitación de caños” y buscó bajar la tensión tras la compulsa anterior, que dejó afuera a Techint.
El mensaje del ministro fue directo: “Techint es una superempresa que está en condiciones de ganar cualquier licitación”, y enmarcó el conflicto como una discusión de “modelo” más que una pelea personal: “No es una guerra con nadie en particular”.
Caputo defendió la lógica de competencia y precios al explicar por qué el Gobierno avaló que la adjudicación quedara en manos de un proveedor extranjero. Para argumentarlo, usó una comparación: recordó que el gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner) tuvo un costo de referencia de US$ 4.000 por tonelada de tubo, mientras que “hoy salió US$ 1.400” en la licitación reciente, y subrayó que en este caso “lo paga el sector privado”.
El telón de fondo es la compra de tubos para un ducto de unos 500 kilómetros, licitado por el consorcio Southern Energy (integrado por YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG), clave para vincular la producción neuquina con la costa rionegrina en el marco de los proyectos de exportación de GNL. Según La Nación, la oferta ganadora se impuso sobre más de una decena de competidores internacionales.
Por ahora, el anuncio de una nueva licitación está formulado como definición pública en radio: todavía no se difundieron pliegos, especificaciones técnicas, volúmenes exactos ni cronograma formal del próximo proceso. El dato central, sin embargo, ya funciona como señal al mercado: habrá otra compra en el corto plazo y el Gobierno la quiere presentar como una “segunda vuelta” bajo reglas de competencia, con la expectativa —dicho por el propio Caputo— de que “ojalá” en esa competencia terminen imponiéndose empresas argentinas.





