La Comisión Nacional de Energía Atómica lanzó una licitación pública para regularizar 11 edificios del Centro Atómico Bariloche e incluir trámites y adecuaciones de instalaciones de gas de baja y media presión, cañerías y salas de calderas. El presupuesto oficial ronda los $583 millones y la apertura está prevista para el 24 de febrero.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) avanzó con una nueva contratación vinculada a infraestructura energética en Río Negro: el organismo publicó una licitación pública para la regularización de 11 edificios dentro del Centro Atómico Bariloche (CAB), en San Carlos de Bariloche. El alcance incluye no sólo la adecuación edilicia y documental, sino también la gestión y aprobación de instalaciones de gas de baja y media presión, además de la ejecución de cañerías y salas de calderas, un componente sensible en términos de seguridad operativa y continuidad de servicios.
Según lo informado en el Boletín Oficial (Tercera Sección – Contrataciones), se trata de la Licitación Pública 0051/2025. El presupuesto oficial fue fijado en $ 582.974.000 (con fecha de referencia 05/11/2025), y el procedimiento se canaliza a través de la plataforma CONTRAT.AR. La presentación de ofertas y apertura quedó programada para el 24/02/2026 a las 12:00.
En la práctica, este tipo de “regularización” suele apuntar a ordenar y actualizar condiciones técnicas y administrativas de infraestructura existente para que cumpla con estándares vigentes, evitando riesgos y mejorando la trazabilidad de los sistemas críticos. En un predio como el CAB, donde conviven edificios con diferentes usos y antigüedades, la normalización de redes de gas y salas de calderas resulta clave para minimizar contingencias, asegurar habilitaciones y sostener la operación cotidiana, especialmente en Bariloche, donde el invierno vuelve más exigente la demanda térmica y la confiabilidad de los equipos.
Para Río Negro, la licitación abre una oportunidad concreta de actividad para empresas de obra, instalaciones, mantenimiento y servicios especializados, con impacto directo en empleo y proveedores locales. Desde la perspectiva de Energía 360, la noticia se inscribe en un punto que gana relevancia cada año: la infraestructura energética “invisible” (gas, calderas, redes internas, seguridad y habilitaciones) es la que sostiene el funcionamiento real de polos científicos, tecnológicos e industriales de la provincia, y también ordena condiciones para futuras ampliaciones o mejoras.





