Si Vaca Muerta quiere sostener su crecimiento, ya no alcanza con sumar equipos, inversiones e infraestructura: también hace falta talento técnico listo para entrar a campo. En esa lógica nace el Instituto de Formación Técnica Vaca Muerta (IVM), que abrió la inscripción para el ciclo lectivo 2026 con cursos gratuitos orientados al Upstream y un modelo que busca achicar la brecha entre lo que se enseña y lo que efectivamente se necesita en un yacimiento.
El corazón del IVM es simple de explicar, pero exigente de ejecutar: la industria define qué perfiles faltan, cómo se evalúan y con qué nivel, y la formación se construye con ese “manual” en la mano. Gustavo Schiappacasse, director ejecutivo de Fundación YPF, lo resumió así: el instituto fue diseñado junto a las principales operadoras y empresas de servicios que trabajan en la cuenca neuquina, para que los programas respondan a competencias específicas requeridas en campo.
La oferta 2026 incluye formaciones para desempeñarse como operador en perforación, fractura, instrumentos, mantenimiento mecánico, mantenimiento eléctrico y producción, además de un curso específico de seguridad operativa en yacimiento. Cada capacitación dura cuatro meses, es presencial y se cursa en dos turnos: de 14 a 18 o de 18 a 22. Las cursadas arrancan 9 de marzo, 6 de abril y 11 de mayo, según el trayecto elegido.
La pregunta clave es cómo se define “qué enseñar”. Ahí aparece uno de los diferenciales del modelo: los cursos se armaron a partir de una investigación de prospectiva realizada por Fundación YPF sobre las ocupaciones y perfiles críticos que demandará el upstream de petróleo y gas en los próximos 10 años. Esa mirada permitió identificar los perfiles con mayor demanda y, desde ahí, ajustar contenidos, carga horaria y modalidad con el aporte directo de operadoras y empresas de servicios. El objetivo es cubrir necesidades actuales y, a la vez, anticipar el crecimiento del no convencional en la próxima década.
En el “cómo” se aprende también hay una definición estratégica: el IVM trabaja con aprendizaje basado en competencias, con fuerte presencia de prácticas, uso de simuladores, laboratorios y equipamiento real. Las clases se dictan en la sede del Polo Tecnológico de Neuquén y el plantel docente está integrado por profesionales con experiencia operativa directa en yacimientos.
Pero el salto más ambicioso es el pozo escuela, un activo pensado para que la formación no termine en el pizarrón. Estará ubicado en Río Neuquén y permitirá realizar prácticas reales de perforación, fractura hidráulica, producción y mantenimiento bajo estándares de seguridad equivalentes a los de un yacimiento en actividad. El esquema incluye líneas de alta presión, sets de bombas para simular operaciones de fractura, laboratorios especializados en arenas, geles y control de calidad del agua, y unidades didácticas que replican procesos de separación de fases y tratamiento de fluidos.
En materia de certificación, el IVM busca un equilibrio que en la industria vale oro: credencial formal y estándar productivo. Las certificaciones están avaladas por el Consejo Provincial de Educación, pero con estándares definidos por el sector productivo. La tesis del instituto es que el egresado salga con competencias “habladas” por la industria, con evaluaciones alineadas a lo que se exige en operación.
¿Eso garantiza trabajo? No hay promesa automática. Schiappacasse aclaró que no existe compromiso inmediato de contratación, porque cada empresa mantiene sus procesos de selección. Sin embargo, remarcó que la validación de aptitudes está respaldada por el hecho de que las operadoras participaron activamente en la construcción de perfiles, contenidos y metodologías de evaluación, lo que se traduce en una ventaja concreta para los egresados. Además, el instituto contará con un sistema de intermediación laboral articulado con las compañías del ecosistema y organismos provinciales.
Ese “ecosistema” también crece: el IVM fue concebido por operadoras y compañías de servicios, y recientemente se sumó Vista Energy, que se integra a YPF, TotalEnergies y Pluspetrol dentro del esquema institucional.
Para postularse en esta convocatoria, es requisito contar con secundario completo o ciclo básico común aprobado, además de habilidades digitales básicas y conectividad para las instancias virtuales (sincrónicas y asincrónicas) que complementan la cursada. La inscripción para 2026 está abierta hasta el 21 de febrero y se realiza por la web oficial del IVM.





