Nicolás Muñoz, director de Energía 360 y Fernando Velázquez repasaron en radio los temas que hoy definen el nuevo pulso productivo de la provincia: búsquedas laborales para Duplicar Norte, reglas de juego para atraer inversiones, registro de proveedores y el papel estratégico de Río Negro en la infraestructura que necesita la Argentina para exportar petróleo y gas. La Ley de Glaciares quedó abierta para la próxima semana.
Río Negro atraviesa una etapa en la que la energía empieza a sentirse cada vez más cerca de la vida cotidiana de sus ciudades. Ya no se trata solamente de anuncios, cifras millonarias o grandes nombres empresarios. También empieza a hablarse, cada vez con más fuerza, de empleo, de empresas locales, de servicios, de infraestructura y de oportunidades concretas para la provincia. Ese fue el eje de la conversación que mantuvieron Nicolás Muñoz, director de Energía 360, y Fernando Velázquez en una nueva salida por LU18.
Durante el espacio radial, ambos repasaron algunos de los temas que hoy ayudan a entender por qué Río Negro ocupa un lugar cada vez más relevante en el desarrollo energético argentino. Uno de los primeros puntos abordados fue la apertura de búsquedas laborales en Catriel para el proyecto Duplicar Norte, una señal concreta de que los grandes desarrollos empiezan a traducirse en demanda real de mano de obra.
En ese tramo de la charla se destacó que no se trata de puestos generales o administrativos, sino de perfiles técnicos y operativos ligados directamente a la obra: soldadores, operadores de maquinaria, choferes de pesados y personal especializado en tareas de campo. La novedad, además de mostrar movimiento, vuelve a poner en primer plano una cuestión sensible para muchas familias rionegrinas: la expectativa de que las inversiones también se expresen en trabajo genuino y en nuevas posibilidades de inserción laboral.
Otro de los ejes tuvo que ver con la estrategia que viene mostrando el Gobierno de Río Negro para atraer inversiones y facilitar la instalación de empresas. Allí se remarcó la importancia de ofrecer reglas claras, previsibilidad y seguridad para que los proyectos no vean a la provincia solo como un territorio de paso, sino como un lugar donde conviene radicarse, operar y crecer. Detrás de esa política aparece una definición de fondo: que el desarrollo energético no quede encerrado únicamente en la rentabilidad empresaria, sino que también derrame en empleo, consumo, servicios y actividad para la economía local.
En ese marco también se analizó el papel que empieza a jugar el registro de proveedores, una herramienta clave para que las firmas rionegrinas puedan posicionarse frente a las nuevas demandas de la industria. Durante la conversación se remarcó que alrededor de los grandes proyectos no se mueven solo las operadoras o contratistas principales. También aparece una cadena mucho más amplia integrada por pymes, transportistas, empresas de servicios, metalúrgicas, comercios, talleres, gastronomía, hotelería y otros sectores que pueden encontrar allí una oportunidad de crecimiento.
La charla avanzó además sobre un punto central para entender lo que viene: el papel estratégico que ocupará Río Negro en la salida exportadora de energía. Tanto Muñoz como Velázquez remarcaron que la provincia dejó de ser un actor periférico para empezar a ubicarse en un lugar determinante dentro del nuevo mapa energético nacional. La infraestructura vinculada al petróleo y al gas, los ductos, los puertos y los proyectos asociados a la exportación colocan a Río Negro en una posición cada vez más sensible dentro de la discusión sobre el futuro energético argentino.
Ese cambio de lugar no solo modifica la agenda provincial, sino también la forma en que se piensa el desarrollo. Porque si la Argentina busca exportar más petróleo y más gas al mundo, Río Negro aparece como una pieza central para que esa energía efectivamente pueda salir. Y allí vuelve a abrirse una pregunta de fondo, que atravesó buena parte de la salida en LU18: cuánto de ese gran movimiento económico podrá transformarse en trabajo, servicios, actividad y desarrollo concreto para las ciudades rionegrinas.
Sobre el cierre del intercambio, además, quedó planteado un tema que seguirá en agenda y que será retomado la próxima semana: la Ley de Glaciares. Se trata de una discusión sensible, con impacto político, ambiental y productivo, especialmente para las provincias atravesadas por proyectos mineros y por debates en torno al uso de recursos estratégicos. La idea, adelantaron, es volver sobre ese eje en la próxima salida para analizar con más profundidad qué se está discutiendo, qué intereses están en juego y cómo puede impactar en la Patagonia.
La participación de Energía 360 en LU18 volvió a dejar sobre la mesa una mirada que forma parte de la identidad editorial del medio: contar la energía no solo desde los grandes anuncios o las cifras, sino también desde su impacto real en la sociedad, en las familias, en las empresas locales y en el futuro productivo de la provincia.
El audio completo de esta salida radial ya se puede escuchar en nuestras plataformas. La invitación es a seguir la charla completa en Spotify o YouTube y acompañar a Energía 360 en el seguimiento permanente de los temas que están transformando a Río Negro y a toda la Patagonia.





