La Legislatura analiza un proyecto que busca diseñar la infraestructura logística que vincule el Puerto de San Antonio Este con el nodo Choele Choel y la cuenca hidrocarburífera, reduciendo costos y potenciando el perfil bioceánico de la región.
Un proyecto de ley presentado en la Legislatura de Río Negro propone la creación de una Unidad de Gestión destinada a diseñar la infraestructura que conectará el Puerto de San Antonio Este con el nodo Choele Choel y la cuenca hidrocarburífera.
La iniciativa, impulsada por los legisladores José Luis Berros y Fabián Pilquinao (Vamos con Todos), recoge una idea del vicegobernador Pedro Pesatti y se fundamenta en la necesidad de superar los actuales cuellos de botella logísticos que limitan el crecimiento regional.
Para la industria hidrocarburífera, este proyecto es estratégico porque reduce costos de transporte y exportación, mejorando la competitividad de Vaca Muerta y de los desarrollos en Río Negro, potencia el perfil bioceánico de la provincia, integrando la producción con corredores hacia Chile y el Atlántico y genera infraestructura clave para acompañar el crecimiento de la producción de gas y petróleo, y su industrialización.
El proyecto contempla una base de estudio centrada en dos tramos fundamentales: la construcción de aproximadamente 200 kilómetros de vías para unir el Puerto de San Antonio Este con el nodo ferroviario Choele Choel–Darwin, y una extensión de 95 kilómetros adicionales desde el nodo interprovincial hasta el área de influencia directa de Vaca Muerta.
Esta obra no solo beneficiaría a la industria hidrocarburífera —que hoy enfrenta altos costos por el traslado terrestre de arenas e insumos— sino que es vista como una tabla de salvación para el complejo frutícola del Alto Valle. La reducción de los costos de transporte es considerada un factor crítico para que las peras y manzanas rionegrinas mantengan su competitividad en los mercados internacionales.
El fundamento de la propuesta se remonta a la visión de pioneros como el ingeniero César Cipolletti y a proyectos históricos que desde 1929 buscaban vincular la costa atlántica con el interior. Hoy, esa visión se actualiza bajo un concepto de Corredor Bioceánico Norpatagónico, que busca articular una red de puertos en el Atlántico (Bahía Blanca, San Antonio Este y Puerto Madryn) con sus pares en el Pacífico chileno (Talcahuano, Corral y Puerto Montt).
La iniciativa subraya que el crecimiento de Vaca Muerta, consolidado como uno de los polos energéticos más importantes de América Latina, exige una infraestructura moderna que disminuya la presión sobre las rutas actuales y reduzca el impacto ambiental.
Tareas y conformación de la Unidad de Gestión
La Unidad de Gestión tendrá un carácter multisectorial, integrada por representantes del Poder Ejecutivo, legisladores, municipios, especialistas técnicos y sectores productivos. Además, el proyecto hace una invitación formal a la Provincia del Neuquén para sumarse a este esquema de trabajo, dada la naturaleza interjurisdiccional del desafío logístico.
Este organismo tendrá un plazo de 180 días para elaborar un informe final que incluya estudios de factibilidad técnica, económica y ambiental, así como alternativas de financiamiento público-privado. Una vez concluido, el documento será elevado al Gobierno Nacional para su consideración como una obra de infraestructura estratégica federal.
Con este paso, Río Negro busca recuperar el ferrocarril como motor de desarrollo, integrando el puerto, el valle y la estepa en un sistema multimodal que proyecte a la Norpatagonia hacia el comercio global.





