En la sesión extraordinaria de este viernes, el radicalismo rionegrino respaldó el proyecto de ley que ratifica el Acta Acuerdo firmada el 23 de enero entre la Provincia, Argentina LNG SAU e YPF. Matzen y Bernatene pidieron control ambiental, reglas claras y beneficios concretos para las comunidades, con prioridad para empleo y proveedores locales.
La Legislatura de Río Negro avanzó hoy con el tratamiento del Proyecto de Ley 76/2026, que ratifica el Acta Acuerdo firmada el 23 de enero de 2026 entre la Provincia, Argentina LNG SAU e YPF S.A., y declara de interés público el desarrollo del Proyecto Argentina LNG y las obras asociadas. En ese debate, el bloque de la Unión Cívica Radical confirmó su acompañamiento a la ratificación y lo enmarcó como una decisión de largo plazo para posicionar a Río Negro en el nuevo mapa exportador de energía.
Desde la bancada radical, la legisladora Lorena Matzen sostuvo que la discusión excede el trámite parlamentario y se vincula con una definición histórica para la provincia. En el recinto, planteó que no se trata de “ratificar un acta a libro cerrado”, sino de decidir si Río Negro ocupará el lugar que el contexto energético le ofrece, y defendió el respaldo al proyecto por considerarlo “real, posible y verificable”. En la misma línea, remarcó el impacto social del empleo: para la UCR, promover trabajo calificado y encadenamientos productivos puede traducirse en movilidad social y mejores oportunidades para los rionegrinos.
El legislador Ariel Bernatene, por su parte, marcó un punto que el bloque considera central: “desarrollo no es sinónimo de descontrol”. Recalcó que el proyecto deberá atravesar evaluaciones ambientales, cumplir estándares internacionales de seguridad y ajustarse a la legislación provincial vigente, y sostuvo que el rol de la Legislatura no termina con la aprobación, sino que debe continuar con el control del cumplimiento de los compromisos.
En su argumentación política, la UCR planteó que el respaldo está atado a condiciones concretas: reglas claras, beneficios para las comunidades y herramientas para que el impacto se vea en territorio. Matzen mencionó como ejes a seguir de cerca la prioridad para proveedores locales, la infraestructura estratégica y los programas de formación técnico-profesional, con un foco especial en oportunidades para jóvenes y empleo rionegrino. Bernatene sintetizó esa postura con una definición que buscó darle dimensión temporal a la votación: “No votamos un expediente, votamos un posicionamiento estratégico para los próximos 30 años”, y afirmó el compromiso de acompañar el proceso con control institucional.
El proyecto que se trató en la Legislatura apunta a sentar bases para el desarrollo del Argentina LNG, una iniciativa que el oficialismo provincial viene presentando como infraestructura estratégica para convertir a Río Negro en un nodo exportador a escala global, a partir de obras que incluirían gasoductos y componentes portuarios vinculados a la cadena del GNL. En ese marco, el radicalismo buscó dejar asentado que su apoyo está asociado a una visión: que la energía no sea solo un recurso económico, sino una herramienta de progreso con control público, estándares ambientales y retornos visibles en empleo, proveedores e infraestructura para la provincia.





