En Nueva York, el presidente y CEO de YPF destacó el interés que despertó la Argentina Week, valoró la presencia de los gobernadores y volvió a ubicar a Vaca Muerta como motor de una nueva escala exportadora. En su mensaje, vinculó ese proceso con VMOS, Argentina LNG, el RIGI y nuevas oportunidades en Mendoza, Santa Cruz, Chubut y offshore.
Horacio Marín cerró su participación en la Argentina Week 2026 con un mensaje de fuerte contenido energético y económico, en el que volvió a colocar al Atlántico como eje de la estrategia exportadora que YPF busca consolidar para los próximos años. Durante una actividad organizada por IDEA en Nueva York, el presidente y CEO de la petrolera afirmó que la compañía está trabajando para construir “el hub exportador más importante de la región en el Atlántico”.
La definición condensó el tono general de su exposición: una defensa del potencial de Vaca Muerta, una apuesta a la infraestructura como condición para cambiar de escala y una visión de largo plazo en la que la Argentina deja de mirar solo la producción para enfocarse en exportaciones, divisas y desarrollo.
En ese marco, Marín sostuvo que Vaca Muerta será la clave para que la Argentina exporte entre US$ 40.000 millones y US$ 50.000 millones a partir de 2032, además de generar más de 40.000 puestos de trabajo. La magnitud de esa proyección fue uno de los ejes más relevantes del mensaje, porque volvió a mostrar hasta qué punto YPF asocia el crecimiento del sector energético con una transformación estructural de la economía argentina.
El titular de YPF también resaltó el marco en el que se dio el encuentro. Según expresó, la Argentina Week reunió a más de 800 personas en Nueva York, en una semana que definió como “muy exitosa”. En ese contexto, felicitó a los organizadores y subrayó el nivel de atención que, a su juicio, despertó la agenda argentina entre empresarios, inversores y referentes del mundo financiero.
Otro de los puntos que Marín destacó fue la participación de los gobernadores. Compartió panel con mandatarios de Mendoza, Neuquén, Chubut, Corrientes y Río Negro, y describió esa presencia como una señal de unidad para que la Argentina “despegue definitivamente”. La referencia no fue casual. En una etapa en la que los grandes proyectos energéticos exigen acuerdos entre Nación, provincias productoras y provincias con peso en la infraestructura, el respaldo político aparece como una pieza central del proceso.
El centro del discurso, de todos modos, estuvo puesto en los proyectos que YPF considera estratégicos para esa nueva etapa. Marín mencionó en forma directa a VMOS y a Argentina LNG como dos desarrollos capaces de darle a la Argentina una nueva escala exportadora. Según sostuvo, ambos proyectos permitirán montar en el país “el hub exportador más importante de Sudamérica”, con un nivel de exportaciones estimado en US$ 37.500 millones anuales.
También remarcó que ese proceso ya cuenta con respaldo internacional. En ese punto, mencionó de manera explícita a Eni y Adnoc como dos actores centrales en la construcción de esa hoja de ruta. La referencia buscó mostrar que la apuesta de YPF no se apoya únicamente en recursos locales, sino también en alianzas con compañías globales capaces de aportar financiamiento, escala y experiencia operativa.
En el plano regulatorio, Marín dejó una frase con fuerte contenido político. “Nada de todo esto hubiera sido posible sin el RIGI”, afirmó, al referirse al régimen de incentivo para grandes inversiones. La definición colocó al esquema impulsado por el Gobierno nacional como una herramienta decisiva para destrabar proyectos de gran magnitud y perfil exportador, en especial en sectores como energía e infraestructura.

Su exposición también abrió el foco más allá de Vaca Muerta. En Mendoza, señaló que YPF prevé perforar dos pozos en la lengua de Vaca Muerta. En Santa Cruz, estimó la perforación de un nuevo pozo en Palermo Aike. Y en Chubut, indicó que la empresa proyecta explorar el potencial del D-129. Con ese repaso, buscó mostrar una cartera energética más amplia, apoyada en distintos activos y provincias.
El offshore también ocupó un lugar en su mensaje. Marín confirmó que YPF perforará junto a Eni primero en Uruguay y luego en Argentina, y expresó expectativas favorables respecto del potencial de esa exploración. Incluso vinculó ese escenario con la experiencia de Namibia, al señalar que existe una correlación geológica que alimenta el optimismo de la compañía.
La agenda de Marín en Nueva York incluyó reuniones con ejecutivos de empresas internacionales y con entidades financieras interesadas en financiar Argentina LNG. También participó de un panel junto a Marcelo Mindlin, de Pampa Energía, y Marcos Bulgheroni, de PAE, en el que se abordó el potencial energético argentino.
El mensaje que dejó YPF en Nueva York fue claro: la compañía quiere posicionar a la Argentina como un futuro gran exportador de energía, con Vaca Muerta como columna vertebral, el Atlántico como plataforma de salida y una red de infraestructura y alianzas internacionales capaz de sostener ese salto.






