Con una inversión de $53.729 millones y un avance del 81%, la nueva Estación Transformadora Chivilcoy II busca mejorar el servicio para más de 70.000 habitantes y acompañar el desarrollo urbano, productivo e industrial de la región.
La provincia de Buenos Aires avanza con una obra eléctrica clave para fortalecer el sistema de alta tensión en el centro bonaerense. Se trata de la nueva Estación Transformadora Chivilcoy II, un proyecto que demandará una inversión total de $53.729 millones y que busca mejorar la calidad del servicio, ampliar la potencia disponible y acompañar el desarrollo productivo e industrial de la región.
La obra es ejecutada por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, a través de la Subsecretaría de Energía, y cuenta con financiamiento internacional. Según la información oficial, el 74% de la inversión es aportado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), mientras que el porcentaje restante se cubre con fondos del presupuesto provincial.
Actualmente, la Estación Transformadora Chivilcoy II presenta un avance físico del 81%. Los cimientos de hormigón ya fueron instalados y el transformador se encuentra listo para su colocación, una etapa central para avanzar hacia la puesta en funcionamiento de la infraestructura.
Además de la nueva estación, el proyecto contempla la construcción de una línea aérea de 17 kilómetros en doble terna, que permitirá vincular la ET Chivilcoy II con el sistema interconectado provincial. Esa conexión fortalecerá la operación junto con las estaciones transformadoras Chivilcoy I y 25 de Mayo, consolidando un esquema de mayor confiabilidad para el abastecimiento eléctrico regional.
El objetivo principal de la obra es incrementar la capacidad de suministro eléctrico en Chivilcoy y su zona de influencia. De acuerdo con la Provincia, la nueva infraestructura permitirá mejorar la calidad y confiabilidad del servicio para más de 70.000 habitantes, al tiempo que sumará potencia disponible para acompañar el crecimiento urbano y la instalación de nuevos emprendimientos productivos e industriales.
Este último punto es central para entender la importancia de las obras de alta tensión. No se trata solo de mejorar el servicio domiciliario, sino de generar condiciones para que una región pueda crecer. Sin disponibilidad de potencia, muchos proyectos industriales, comerciales o logísticos encuentran límites para instalarse, ampliar operaciones o incorporar nueva tecnología.
En ese sentido, la Estación Transformadora Chivilcoy II funcionará como un nuevo nodo estratégico de transformación dentro del sistema eléctrico provincial. Su incorporación permitirá ordenar mejor la distribución de cargas, reforzar la estabilidad del sistema y ampliar la capacidad de respuesta ante una demanda creciente.
En el marco del financiamiento internacional, una delegación de CAF recorrió la obra junto a representantes de la Dirección Provincial de Energía y de la Dirección de Programas y Proyectos Sectoriales y Especiales. La visita formó parte de las instancias de seguimiento previstas por el préstamo y permitió verificar el cumplimiento de las etapas planificadas.
La obra de Chivilcoy se suma a otros dos proyectos de alta tensión que también se ejecutan en la provincia de Buenos Aires con financiamiento CAF: la Estación Transformadora Quequén y la Estación Transformadora Guaminí. En conjunto, forman parte de una agenda de infraestructura eléctrica orientada a mejorar la calidad del servicio y aumentar la disponibilidad de potencia a nivel regional.
Para el sistema eléctrico, este tipo de obras cumple un rol decisivo. Las estaciones transformadoras permiten recibir energía en alta tensión, adecuarla a los niveles necesarios para su distribución y garantizar que llegue con mayor estabilidad a hogares, comercios, industrias y emprendimientos productivos. Por eso, cada nuevo nodo no solo mejora el presente del servicio, sino que también habilita nuevas posibilidades de desarrollo.
En un contexto donde la demanda eléctrica crece por el avance urbano, la actividad industrial, la tecnificación del agro, los servicios y la expansión de nuevos consumos, la infraestructura de transporte y transformación vuelve a ocupar un lugar central en la agenda energética. La disponibilidad de potencia ya no es solo un tema técnico: es una condición para atraer inversiones, sostener producción y mejorar la calidad de vida.
La Estación Transformadora Chivilcoy II aparece, así, como una obra estratégica para una región que busca consolidar su crecimiento. Con más del 80% de avance, financiamiento internacional y una línea de vinculación de 17 kilómetros, el proyecto apunta a resolver necesidades actuales del sistema y preparar la infraestructura eléctrica para la demanda que viene.





