El gobernador Rolando Figueroa firmó la norma reglamentaria que pone en marcha el esquema provincial de promoción de inversiones. Define cómo se presentan los proyectos, quién los evalúa (CPIN) y qué incentivos puede otorgar la Provincia.
Neuquén avanzó con la reglamentación de su régimen provincial de promoción de inversiones, conocido públicamente como “RIGI neuquino” pero formalmente asociado a la ley “Invierta en Neuquén” (Ley 3502). La implementación quedó activada con la firma del Decreto 97/2026, que establece los procedimientos para recibir proyectos, evaluarlos y, en función de esa evaluación, otorgar beneficios fiscales y financieros orientados a diversificar inversiones “más allá de Vaca Muerta”.
En términos institucionales, el movimiento se da en paralelo a otra decisión ya vigente: la provincia adhirió al RIGI nacional creado por la Ley 27.742 mediante la Ley provincial 3491, que fijó como autoridad de aplicación al Ministerio de Economía, Producción e Industria (o el organismo que lo reemplace) e invitó a los municipios a adherir.
Con la reglamentación del régimen provincial, Neuquén definió una “ventanilla única digital” para la presentación de iniciativas. Según el esquema difundido, los interesados deberán cargar documentación respaldatoria, el monto de inversión discriminado por etapas, el esquema de financiamiento y una estimación de empleo a generar, entre otros requisitos.
La norma también formaliza el funcionamiento del Comité Provincial de Inversión (CPIN), encargado de la evaluación técnica, económica y ambiental y de recomendar la aceptación o rechazo de los proyectos. En la integración informada figuran, por el Ministerio de Economía, el secretario de Producción Diego García Rambeaud y el subsecretario de Industria Juan Manuel Morales; y por Jefatura de Gabinete, la directora provincial de Asuntos Institucionales Victoria Flores Agüero.
El análisis prevé variables como viabilidad técnica y operativa, sostenibilidad económica y financiera, impacto ambiental y territorial, aporte al desarrollo regional, generación de empleo e innovación, y alineación con el Plan de Desarrollo Productivo e Industrial provincial. A la vez, se describe un sistema de ponderación (“polinómica”) que califica del 1 al 5 y clasifica la pertinencia de los proyectos (alta, media, baja o nula) en ejes como territorialidad, empleo, nuevas actividades, sustentabilidad, innovación, inclusión y exportación, con pesos específicos por cada componente.
En cuanto a incentivos, el régimen contempla estabilidad fiscal de hasta 10 años y exenciones impositivas (por ejemplo, en Ingresos Brutos o Inmobiliario), además de herramientas para facilitar la radicación: acceso a tierras públicas provinciales y líneas de financiamiento subsidiadas a través del Banco Provincia del Neuquén, entre otros mecanismos.
Desde la comunicación oficial provincial, la Ley 3502 fue presentada como un marco que combina beneficios tributarios, financiamiento y garantías, incluyendo la participación del Fondo de Garantías del Neuquén (Foganeu), y con foco en actividades como parques industriales, turismo, ciencia y tecnología, agro y agroindustria, forestación, generación de energía (incluida renovable), salud, tratamiento de residuos industriales, logística e infraestructura, entre otras. En ese marco también se mencionó, dentro del diseño del régimen, un criterio de empleo local (70% de mano de obra neuquina) asociado al objetivo de derrame en el mercado laboral provincial.





