La compañía inició la etapa constructiva de un nuevo ducto de 207 kilómetros entre Auca Mahuida y Allen. El proyecto amplía la capacidad del sistema troncal, se apoya en Allen como nodo estratégico y llega después de la audiencia pública realizada en Cipolletti. En paralelo, Río Negro venía articulando instancias de vinculación y formación para que la obra también derrame en empleo y participación local, en línea con la ley 80/20.
Oldelval puso en marcha la etapa constructiva de Duplicar Norte, una obra clave para ampliar la capacidad de transporte de crudo desde el norte de la Cuenca Neuquina hacia Allen, un punto cada vez más importante dentro de la logística petrolera regional. Según informó la empresa, el proyecto contempla un nuevo ducto troncal de 24 pulgadas y 207 kilómetros entre las estaciones de bombeo de Auca Mahuida y Allen, con una puesta en marcha prevista para marzo de 2027.
La iniciativa no se limita al tendido de caños. Oldelval explicó que Duplicar Norte incluye también la repotenciación del sistema de bombeo y la incorporación de una Unidad Automática de Medición en el nodo Allen–CABO VMOS, una pieza técnica relevante para el control, la medición y la administración de los volúmenes que circularán por el sistema. Con esa ampliación, la compañía apunta a llevar la capacidad operativa a valores cercanos a 74.000 metros cúbicos diarios transportados hacia Allen.
La construcción de la obra está a cargo de Techint E&C, adjudicataria del proyecto para ejecutar este nuevo oleoducto que acompañará el crecimiento del transporte de crudo entre Neuquén y Río Negro. Su participación también quedó reflejada en las jornadas de vinculación con proveedores impulsadas en la provincia en el marco de Duplicar Norte.
El comienzo de la obra no fue un hecho aislado. En diciembre de 2025, en Cipolletti, se realizó la audiencia pública del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto, una instancia que terminó de ordenar el avance administrativo y regulatorio en territorio rionegrino. En esa etapa se expuso el alcance de la iniciativa y quedó planteado que, tras la resolución ambiental correspondiente, la empresa quedaba en condiciones de avanzar con los trabajos.
Ese dato no es menor porque permite leer el anuncio actual dentro de una secuencia más amplia: primero la validación ambiental y la participación ciudadana, después el arranque constructivo. Además, en la cobertura sobre esa instancia se señalaba que el tramo evaluado dentro de Río Negro comprendía el ingreso del ducto hasta Allen, lo que confirma el peso que tendrá esa ciudad en la nueva configuración del transporte de crudo.
Allen vuelve a aparecer así como una estación decisiva en el mapa midstream. No solo por su rol histórico dentro del sistema de Oldelval, sino porque ahora se consolida como punto de articulación entre la producción de Vaca Muerta, la infraestructura de medición y las nuevas alternativas de evacuación. En términos concretos, Duplicar Norte busca quitarle presión a uno de los cuellos de botella más sensibles del negocio: la capacidad de sacar más crudo de la cuenca a medida que crece la producción.
Pero la obra también tiene una lectura regional que excede lo estrictamente técnico. Durante 2025 y comienzos de 2026, la Secretaría de Energía y Ambiente de Río Negro impulsó jornadas de capacitación, vinculación y networking para acercar a empresas rionegrinas a la cadena de valor de los grandes proyectos energéticos. En ese esquema, el Gobierno provincial informó que, junto a Techint y en el marco de Duplicar Norte, se realizó en Cipolletti una jornada de vinculación con potenciales proveedores y que se proyectaba otra en Catriel.
Ese proceso se vincula de manera directa con la política provincial orientada a priorizar la participación local. Como veníamos señalando desde Energía 360, estas acciones buscan traducir las grandes inversiones en oportunidades concretas para la mano de obra y las empresas rionegrinas, en sintonía con la ley 80/20 y con el fortalecimiento del registro provincial de proveedores. A comienzos de 2026, la provincia informó que ese registro había cerrado 2025 con 319 empresas inscriptas y que ya se estaban viendo adjudicaciones con participación íntegra de firmas rionegrinas.
En otras palabras, Duplicar Norte no solo representa más capacidad de transporte para la industria. También aparece como una prueba concreta de si Río Negro logrará capturar una parte de esa renta en forma de empleo, servicios, contrataciones y desarrollo empresarial local. El desafío no pasa solo por que la obra atraviese la provincia, sino por cuánto de ese movimiento económico efectivamente queda en la provincia.
Oldelval ya había anticipado este proyecto en 2025, cuando lo presentó como una expansión necesaria para acompañar el crecimiento productivo aguas arriba de Allen. La empresa lo fue describiendo en distintos momentos como un esquema asociado al norte de Vaca Muerta y al corredor Puesto Hernández–Allen, y ahora formalizó su inicio constructivo con la definición específica del tramo Auca Mahuida–Allen. Más allá de esa diferencia descriptiva, el sentido estratégico se mantiene: ampliar la infraestructura antes de que el crecimiento productivo vuelva a chocar contra límites de superficie.
Con Duplicar Norte en marcha, Oldelval refuerza una señal que ya venía dando el sistema petrolero argentino: el crecimiento de Vaca Muerta ya no depende solo de la roca ni de la inversión en pozos. Depende, cada vez más, de tener ductos, estaciones, medición, bombeo y logística para mover esos barriles. Y en ese nuevo mapa, Allen y el norte del sistema de Oldelval empiezan a jugar un papel central.





