Con una Perforación Horizontal Dirigida (PHD), el proyecto Vaca Muerta Oil Sur inició el paso subfluvial en cercanías de Chelforó. Se trata de un tramo técnico clave: un túnel de unos 660 metros para tender cañería de 30”, con controles diarios de la Provincia sobre seguridad, integridad del revestimiento y ejecución en campo.
El oleoducto VMOS volvió a mostrar movimiento en un punto neurálgico del Valle: esta semana comenzó el cruce del río Negro mediante Perforación Horizontal Dirigida (PHD/HDD), una técnica utilizada para atravesar cursos de agua sin abrir zanja en el lecho y minimizando la intervención superficial. La tarea se ejecuta en cercanías de Chelforó, con inicio de perforación sobre la margen Norte (progresiva PK 120) y salida estimada en la margen Sur (aprox. PK 121). Los puntos de entrada y salida se ubican a unos 180 metros y 228 metros de las márgenes, respectivamente.
En términos simples: la obra “va por abajo del río”. En términos técnicos, la PHD arranca con la preparación de los terrenos y la construcción de las locaciones de acometida y recepción; luego viene la perforación piloto, el ensanche/rectificación del túnel, el armado de la columna de caños y, finalmente, la inserción por tracción de la tubería a través del recorrido ya perforado. El guiado se realiza con control electromagnético, con instrumentos que informan inclinación, rumbo y orientación de la herramienta para sostener la trayectoria prevista.
Según informó el Gobierno rionegrino, el cruce subfluvial tiene una longitud estimada de 660 metros y está diseñado para instalar una cañería de 30 pulgadas de diámetro y 11,3 mm de espesor, con revestimiento externo de mantas termocontraíbles reforzadas, específicas para este tipo de intervenciones. Antes de la inserción se ejecuta una prueba hidráulica de la cañería, y el ensayo se repite una vez instalada en el túnel, antes de la conexión definitiva.
Un punto que Río Negro busca subrayar —y que en E360 seguimos de cerca— es el esquema de control en obra. La Secretaría de Energía y Ambiente, a través del área de Hidrocarburos, indicó que mantiene controles diarios en campo para verificar cada etapa, la integridad del revestimiento y los protocolos de seguridad operativa. En esa línea, la secretaria de Hidrocarburos Mariela Moya señaló que la Provincia está encima del procedimiento “con controles diarios” para asegurar estándares técnicos y de seguridad acordes a la magnitud del cruce.
También hay una dimensión ambiental y de trazabilidad técnica: la operación utiliza fluidos de perforación con base de agua dulce, combinados con bentonita y polímeros biodegradables, con análisis periódicos tanto del fluido de inyección como de los lodos de retorno para sostener las condiciones requeridas según el suelo.
Este avance se inscribe en una obra de escala mayor: el Vaca Muerta Oil Sur es el ducto que conectará la producción de Vaca Muerta con la costa rionegrina para habilitar un nuevo corredor exportador, con terminal en Punta Colorada. De acuerdo con información oficial previa, el proyecto contempla una traza del orden de 600 kilómetros, una inversión superior a US$ 3.000 millones y capacidad de transporte de hasta 550.000 barriles diarios, con posibilidad de ampliación por encima de 700.000 barriles por día.





