A menos de un año de haber tomado el control de los activos que le compró a ExxonMobil en Vaca Muerta, Pluspetrol dio un paso fuerte en su plan de crecimiento: alcanzó los 20.000 barriles diarios de petróleo en el bloque Bajo del Choique-La Invernada, uno de los ejes de ese paquete de áreas no convencionales. El volumen implica cuadruplicar la producción que tenía el yacimiento al momento de la adquisición, concretada a fines de 2024.
Desde la compañía subrayaron que el objetivo se logró antes de los plazos internos y destacaron el trabajo del equipo técnico y operativo que viene empujando el desarrollo del bloque. Para Pluspetrol, este salto marca el primer escalón de una curva de crecimiento más ambiciosa, pensada para consolidar su lugar entre los operadores relevantes del shale neuquino.
El desembarco en Bajo del Choique-La Invernada forma parte del reordenamiento del mapa de Vaca Muerta que se dio entre noviembre de 2024 y 2025, tras la decisión de ExxonMobil de desprenderse de la mayor parte de sus activos en la Argentina. En ese marco, Pluspetrol tomó un paquete que incluyó, además de este bloque, las áreas Los Toldos I Sur, Los Toldos II Oeste y Pampa de las Yeguas, junto con una participación en el segmento de transporte de crudo a través de Oldelval.
El crecimiento en Bajo del Choique viene siendo sostenido. En septiembre, la empresa ya había informado que había triplicado la producción en menos de un año, al llegar a 15.064 barriles diarios, frente a los niveles registrados en diciembre del año anterior. Ahora, con los 20.000 barriles por día, el bloque vuelve a mover la vara y refuerza el rol del shale oil neuquino como motor de la producción nacional.
Pluspetrol proyecta un desarrollo escalonado de infraestructura para seguir acompañando la curva de producción. El plan apunta a llegar a 60.000 barriles diarios en 2027 y, en paralelo, escalar la producción de gas: la compañía ya superó 1 millón de m³ diarios, con la meta de duplicar ese volumen en 2026 y alcanzar 5,5 millones de m³ diarios en 2027.
En noviembre, el proyecto sumó otro paso técnico clave con la puesta en producción del primer PAD de tres pozos horizontales, cada uno con ramas laterales de 3.400 metros. Esa campaña incorporó soluciones de perforación y completación diseñadas para acelerar el “time to market” de los nuevos pozos y capturar producción temprana.
El crudo inicial se trata en una Planta Modularizada de Producción Temprana (TPF) que se montó en apenas siete meses, lo que le permitió a la empresa ir levantando restricciones de superficie mientras avanza con las etapas siguientes del plan de desarrollo. Según la firma, la experiencia en Bajo del Choique-La Invernada está dejando aprendizajes que se capitalizarán en el resto del portafolio adquirido y en los proyectos que vengan.
Con este nuevo escalón productivo, Pluspetrol consolida su apuesta por Vaca Muerta en un contexto de reconfiguración de jugadores, donde los nuevos operadores buscan ganar escala rápidamente para aprovechar la infraestructura existente y la que se está construyendo para la exportación de crudo desde la Cuenca Neuquina.





