El metal volvió a marcar máximos históricos este miércoles, impulsado por demanda de refugio, un dólar cerca de mínimos de cuatro años y dudas sobre la independencia de la Reserva Federal. Bancos centrales, ETF e inversores minoristas sostienen el rally.
El oro extendió su racha alcista y hoy miércoles 28 de enero volvió a reescribir máximos históricos: el precio al contado superó por primera vez los USD 5.300 por onza y llegó a tocar un récord intradiario de USD 5.311,31, según reportó Reuters.
El movimiento se apoya en la misma dinámica que describió Minería & Desarrollo al registrar el salto previo por encima de los USD 5.100: una combinación de tensiones globales y búsqueda de cobertura que mantiene firme la demanda por activos “refugio”. En ese marco, el lunes el oro al contado avanzó hasta la zona de USD 5.111 y la escalada continuó durante la semana.
A la tensión geopolítica se sumó un factor clave de corto plazo: el dólar operó cerca de mínimos de cuatro años, lo que vuelve más barato el metal para compradores fuera de Estados Unidos. Reuters vinculó ese debilitamiento a la reacción del mercado ante declaraciones del presidente Donald Trump sobre la moneda y a la preocupación por eventuales interferencias en la política monetaria, con el foco puesto en la independencia de la Reserva Federal y en la reunión del banco central que concluye hoy.
El rally también encuentra soporte en flujos financieros. Reuters consignó que los bancos centrales siguen comprando para diversificar reservas y reducir dependencia del dólar, mientras que se reactivaron las entradas a ETF respaldados en oro, con tenencias aproximadamente 20% interanual más altas, según Sprott.
En paralelo, los pronósticos de bancos y analistas se recalibran: Minería & Desarrollo señaló que Goldman Sachs elevó su estimación de fin de año a USD 5.400 por onza por mayores compras privadas y demanda de bancos centrales, mientras que Reuters citó a Deutsche Bank proyectando un escenario de USD 6.000 en 2026 si persiste la demanda inversora.
El salto del oro vino acompañado por una suba general en metales preciosos: Reuters reportó que la plata y el platino también tocaron máximos recientes en la semana, reflejando el mismo clima de cobertura financiera.
Para la minería, un oro en récord suele mejorar el atractivo económico de proyectos y acelerar el interés por exploración y desarrollo, aunque el impacto final depende de costos, tipo de cambio, logística y reglas locales. En cualquier caso, el nivel actual confirma que el oro vuelve a funcionar como termómetro de riesgo global: cuando el mercado percibe más ruido macro y político, el metal tiende a concentrar demanda.





