La etapa marítima del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) empieza a tomar forma concreta en la costa de Río Negro. De acuerdo con la información publicada por Argenports, DOF Group ASA —compañía noruega especializada en operaciones offshore— fue adjudicada para instalar y precomisionar dos monoboyas petroleras tipo CALM frente a Punta Colorada, el punto elegido para la futura terminal de exportación de crudo asociada al oleoducto que conectará la producción de la Cuenca Neuquina con el Atlántico.
El alcance del contrato abarca el paquete completo de instalación submarina: preinstalación de amarres, instalación y manipulación de colectores de extremo de tubería, montaje de carreteles de amarre, conexión y precomisionamiento de las dos boyas, además de servicios de buceo vinculados a la obra. En paralelo, el acuerdo incluye ingeniería, gestión del proyecto, logística, gestión de la construcción y ejecución offshore, por lo que DOF quedará posicionada como principal contratista de la etapa submarina de este tramo clave del VMOS.
La planificación operativa se dividirá en dos campañas offshore durante 2026. Según Argenports, la primera se ejecutará en el segundo trimestre de 2026, mientras que la segunda está prevista entre el tercer y cuarto trimestre del mismo año. En total, se estima una operación en el mar de más de 250 días, con el despliegue de dos embarcaciones de la flota de la empresa: Skandi Hera y Skandi Patagonia, ambas utilizadas para trabajos complejos en ambientes offshore y subsea.
En términos económicos, DOF describió la adjudicación como un contrato “sustancial”, con un valor estimado de entre 25 y 50 millones de dólares, cifra que dimensiona el peso de esta fase marítima dentro del esquema exportador. Según Argenports se trata de una de las mayores adjudicaciones offshore informadas para proyectos energéticos vinculados a Argentina en los últimos años.
El sentido estratégico de las monoboyas es claro: el VMOS contempla en Punta Colorada una terminal petrolera con parque de tanques en tierra y un sistema offshore con dos monoboyas CALM conectadas a costa mediante ductos submarinos, pensado para cargar buques de gran porte en mar abierto. En la práctica, esto habilita una operatoria que evita restricciones típicas de puertos convencionales y apunta a ampliar la capacidad de salida del crudo, con un corredor exportador que, desde Río Negro, busca escalar el volumen de petróleo que la Argentina puede colocar en mercados internacionales.





