En plena agenda internacional en Toronto, el gobernador Alberto Weretilneck mantuvo una reunión con directivos de CANDU Energy para explorar acuerdos de cooperación tecnológica, modernización de centrales y nuevos proyectos. El objetivo es fortalecer la inserción de Río Negro en la cadena de valor nuclear global con INVAP como actor central.
Río Negro sumó en Canadá otro movimiento estratégico dentro de su agenda internacional. En el marco de la gira oficial que lleva adelante en Toronto, el gobernador Alberto Weretilneck se reunió con directivos de CANDU Energy, una de las firmas más relevantes del sector nuclear, con la intención de ampliar la proyección de la provincia en una industria de alto valor agregado y fuerte contenido tecnológico.
El encuentro se realizó en las afueras de Toronto, donde funciona una de las fábricas de reactores nucleares más importantes del mundo. Allí se analizaron posibles líneas de cooperación, intercambio de experiencia y trabajo conjunto en áreas vinculadas con la operación y modernización de centrales nucleares, la prestación de servicios tecnológicos y el desarrollo de futuros proyectos.
Para Río Negro, la reunión tiene un valor que va más allá de lo institucional. La provincia busca consolidar un perfil productivo y científico que no solo se apoye en sus recursos naturales, sino también en su capacidad de generar conocimiento, tecnología y servicios exportables. En ese esquema, INVAP aparece como una pieza central, tanto por su trayectoria en el campo nuclear como por su reconocimiento internacional en desarrollos de alta complejidad.
La iniciativa apunta precisamente a reforzar ese posicionamiento. Según se informó oficialmente, el objetivo es potenciar el rol de INVAP e integrar cada vez más a Río Negro en la cadena de valor nuclear global, combinando los recursos de la provincia, el capital humano formado durante décadas y una base tecnológica que ya tiene prestigio fuera del país.
Durante la visita, Weretilneck sostuvo que la provincia trabaja para profundizar el vínculo entre Río Negro, INVAP, Canadá y el desarrollo de la energía nuclear, a la que definió como una de las energías decisivas para el futuro. También remarcó que el desafío es transformar ese potencial en más inversiones, más desarrollo tecnológico y nuevas oportunidades laborales para los rionegrinos.
El movimiento se da mientras la provincia despliega en Toronto una agenda intensa de reuniones institucionales y empresariales vinculadas a la convención minera PDAC, el principal encuentro mundial del sector. En paralelo con esa vidriera minera, Río Negro también aprovecha la presencia internacional para mostrar otra de sus fortalezas estructurales: su ecosistema científico-tecnológico, con Bariloche y el entramado que rodea a INVAP como uno de sus principales activos.
La señal política y económica es clara. Mientras buena parte de la atención pública se concentra en el petróleo, el gas, el GNL o la minería, el Gobierno rionegrino también intenta ampliar la agenda del desarrollo hacia sectores estratégicos donde la provincia ya tiene capacidades concretas. En ese tablero, la industria nuclear representa una oportunidad de largo plazo: demanda talento calificado, genera encadenamientos tecnológicos y abre la puerta a una inserción internacional basada en conocimiento y no solo en extracción de recursos.
Con esta reunión con CANDU Energy, Río Negro busca ganar terreno en una actividad donde la escala global exige alianzas, experiencia acumulada y credibilidad técnica. Y allí, justamente, la provincia cuenta con una carta fuerte: INVAP, una empresa nacida en suelo rionegrino que desde hace años le da proyección internacional a Bariloche y al sistema científico-tecnológico argentino. Esa combinación entre Estado provincial, capacidades locales y socios globales es la que ahora se intenta profundizar desde Canadá.
En términos políticos, la jugada también refuerza una idea que Río Negro viene sosteniendo en distintos frentes: que su desarrollo futuro no pasa por un solo sector, sino por una matriz más amplia, capaz de combinar energía, minería, ciencia, tecnología e infraestructura. La agenda nuclear encaja de lleno en esa visión, porque suma valor, posicionamiento internacional y un perfil productivo distinto, con impacto potencial en empleo calificado y en nuevas oportunidades para empresas y profesionales vinculados a la provincia.





