El Decreto 509/26 autorizó la cesión de áreas de Vista Energy a TanGo Energy Argentina y aprobó la reconversión no convencional de Charco del Palenque, Jarilla Quemada y una parte de Entre Lomas. Los planes piloto prevén inversiones iniciales por USD 66 millones y, si los resultados acompañan, el desarrollo podría superar los USD 1.700 millones.
Río Negro dio un paso formal en su estrategia para ampliar el desarrollo de Vaca Muerta dentro del territorio provincial. A través del Decreto 509/26, publicado en el Boletín Oficial del 18 de mayo, el gobierno provincial autorizó la cesión de áreas hidrocarburíferas de Vista Energy Argentina S.A.U. a favor de TanGo Energy Argentina S.A. y aprobó la reconversión de tres bloques hacia Concesiones de Explotación No Convencional de Hidrocarburos.
La medida le da respaldo legal y técnico a una operación que Energía 360 ya había anticipado: el ingreso de TanGo Energy al shale rionegrino, con una etapa piloto junto a Vista Energy y una proyección empresaria que apunta a alcanzar los 60.000 barriles diarios hacia 2031.
El decreto autoriza a Vista Energy a ceder el 100% de su participación en las concesiones de explotación de las áreas Entre Lomas, Jarilla Quemada, Jagüel de los Machos, 25 de Mayo-Medanito SE y Charco del Palenque. También incluye la cesión de concesiones de transporte de gas y crudo asociadas a esos activos.
La decisión más relevante, sin embargo, está en la reconversión de áreas convencionales hacia el desarrollo no convencional. El Ejecutivo provincial aprobó que Charco del Palenque, Jarilla Quemada y una superficie parcial de Entre Lomas pasen a operar bajo el régimen de CENCH, previsto en la Ley Nacional 17.319.
Concesiones por 35 años
Las nuevas concesiones no convencionales tendrán un plazo de 35 años, contado desde la fecha de solicitud presentada el 9 de marzo de 2026. Por eso, el vencimiento fue fijado para el 9 de marzo de 2061.
Ese plazo es clave para el tipo de desarrollo que se busca impulsar. En el shale, las inversiones iniciales suelen ser altas y los resultados se verifican por etapas: primero se perfora, luego se analiza el comportamiento del reservorio y recién después se define si el área puede avanzar hacia una fase de desarrollo masivo.
En este caso, Río Negro no solo autorizó una transferencia empresaria. También aprobó los planes piloto de cada área, con compromisos de inversión, cronogramas de perforación y evaluación técnica.
Charco del Palenque, el bloque de mayor escala potencial
El área Charco del Palenque aparece como la de mayor proyección dentro del decreto. El plan piloto inicial prevé la perforación de dos pozos horizontales entre 2027 y 2028, con ramas laterales de aproximadamente 2.800 metros y una inversión estimada de USD 32 millones.
Si los resultados son positivos, el desarrollo podría avanzar hacia una fase masiva con hasta 68 pozos en total, incluidos los del plan piloto. La inversión proyectada para ese escenario alcanza los USD 958 millones, a ejecutarse durante los primeros 24 años de la concesión.
El decreto señala que, si bien el área cuenta con reservas convencionales probadas en la Formación Tordillo, el mayor potencial productivo está asociado al desarrollo no convencional de la Formación Vaca Muerta.
Jarilla Quemada y Entre Lomas
En Jarilla Quemada, el plan piloto contempla la perforación de un pozo vertical en 2027 y su posterior desarrollo horizontal en 2028, con una inversión estimada de USD 17 millones. Si la evaluación técnica resulta favorable, el área podría avanzar hacia un desarrollo de hasta 30 pozos, incluidos los del piloto, con una inversión total proyectada de USD 405 millones.
En el caso de Entre Lomas, la reconversión alcanza una superficie parcial de 255,6 kilómetros cuadrados, equivalente al 77% del área. Allí también se prevé un plan piloto con un pozo vertical y posterior desarrollo horizontal, con una inversión inicial de USD 17 millones. En un escenario de desarrollo continuo, el plan podría llegar a 30 pozos y una inversión aproximada de USD 404 millones.
En conjunto, los tres pilotos suman USD 66 millones de inversión inicial. Si los resultados técnicos acompañan, las proyecciones de desarrollo masivo incluidas en el decreto superan los USD 1.700 millones.
TanGo Energy, Vista y el nuevo mapa petrolero provincial
La operación también reordena el mapa empresario en la provincia. Según el decreto, Vista y TanGo presentaron el 9 de marzo de 2026 la documentación necesaria para avanzar con la cesión de áreas y la reconversión no convencional. Además, el texto oficial recuerda que Petrolera Aconcagua Energía modificó su denominación social y adoptó el nombre TanGo Energy Argentina S.A.
El decreto indica que la cesionaria cuenta con capacidad técnica, económica y financiera suficiente para ser titular y operadora de la concesión de explotación no convencional. También consigna que Vista no registra deuda por canon de superficie, regalías, aportes ni compromisos de capacitación, investigación y desarrollo sobre las áreas involucradas.
La estructura empresaria mantiene a Vista Energy como socia estratégica en la producción shale. Según informó Energía 360 en la primera publicación sobre el tema, la producción no convencional será compartida en partes iguales entre TanGo Energy y Vista Energy, mientras TanGo asume el rol operativo.
Una señal para el shale rionegrino
La aprobación del Decreto 509/26 fortalece el posicionamiento de Río Negro dentro de la expansión de Vaca Muerta. La provincia viene ganando peso por la infraestructura de evacuación y exportación, especialmente por el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y la futura terminal en la costa atlántica, pero este tipo de decisiones suma otra dimensión: la posibilidad de ampliar producción propia desde su subsuelo.
El punto central está en los pilotos. Río Negro tiene formación Vaca Muerta, pero el desafío es demostrar productividad comercial en áreas que todavía deben ser evaluadas con mayor intensidad. Por eso, los próximos pozos serán determinantes para saber si Charco del Palenque, Jarilla Quemada y Entre Lomas pueden pasar de la etapa de prueba a una fase de desarrollo sostenido.
En términos productivos, el movimiento combina tres variables: activos convencionales con historia, reconversión hacia shale oil y una empresa que busca escalar dentro del no convencional argentino.
Para la provincia, la oportunidad es clara. Si los pilotos confirman el potencial técnico, Río Negro podría sumar inversión, actividad de servicios, empleo especializado, regalías y una participación más fuerte en el mapa petrolero nacional.
La publicación del decreto ordena esa expectativa. Ya no se trata únicamente de un anuncio empresario: la provincia aprobó la cesión, validó la reconversión, estableció plazos hasta 2061 y dejó definidos los compromisos iniciales de inversión. El próximo capítulo estará en el subsuelo, cuando los pozos empiecen a mostrar si el shale rionegrino puede escalar a una nueva etapa.





