Weretilneck realizó el anuncio durante la Argentina Week en París. La concesión será por 30 años, prorrogable por otros 10, y buscará transformar el entorno de Punta Colorada en una plataforma industrial, logística y de servicios vinculada al nuevo corredor exportador de petróleo y gas de Río Negro.
Río Negro dará antes de que finalice 2026 uno de los pasos pendientes para poner en funcionamiento la Zona Franca de Punta Colorada, en Sierra Grande. El gobernador Alberto Weretilneck anunció desde París que la Provincia convocará a una licitación internacional para seleccionar al futuro concesionario del complejo, que requerirá una inversión mínima inicial de US$10 millones.
El anuncio se produjo durante la Argentina Week, en la sede de la OCDE, mientras Weretilneck participaba del panel “El Gas Argentino en el Mercado Mundial” junto al gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa; el CEO de Pan American Energy, Marcos Bulgheroni; y representantes del mercado energético europeo.
La concesión tendrá una duración inicial de 30 años, con posibilidad de extenderla por otros diez. El objetivo provincial es que la Zona Franca se convierta en una plataforma para actividades industriales, logísticas y de comercio exterior estrechamente relacionadas con las grandes inversiones que avanzan sobre la costa rionegrina.
De exportar petróleo y gas a desarrollar industria
El punto central del anuncio no está solamente en la creación de un área con beneficios aduaneros. Río Negro busca utilizar la infraestructura que está construyendo alrededor de Punta Colorada y el Golfo San Matías como base para una segunda etapa de desarrollo productivo.
“Tenemos que empezar a pensar en la petroquímica y en otros proyectos asociados que se puedan desarrollar alrededor de estas inversiones”, sostuvo Weretilneck durante su presentación en París.
La definición aparece mientras Punta Colorada atraviesa una transformación de escala. Allí se construye la terminal de exportación del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que conectará la producción petrolera de la Cuenca Neuquina con la costa rionegrina y permitirá despachar crudo directamente hacia mercados internacionales.
En paralelo, sobre la costa rionegrina avanza el desarrollo de Argentina LNG, con gasoductos dedicados, infraestructura offshore y unidades flotantes de licuefacción previstas para convertir al Golfo San Matías en otro de los grandes nodos exportadores de energía del país.
La intención oficial es que alrededor de ese movimiento de petróleo, gas, buques, infraestructura y servicios puedan radicarse nuevas empresas y actividades industriales, evitando que Punta Colorada quede limitada exclusivamente a ser un punto de salida de hidrocarburos.
Un proyecto que lleva varios años de desarrollo
La Zona Franca tampoco comienza con el anuncio realizado en Francia.
Su origen formal se remonta al 6 de diciembre de 2021, cuando Nación y Río Negro firmaron el convenio de adhesión al régimen nacional de zonas francas establecido por la Ley 24.331. Allí se acordó la creación de una zona franca en Punta Colorada, Sierra Grande. Posteriormente, la Provincia creó mediante la Ley 5.559 la Corporación Punta Colorada, organismo encargado de la promoción y fiscalización del complejo.
Durante 2025 se avanzó además sobre una cuestión territorial indispensable para la puesta en marcha del proyecto. La Legislatura autorizó la expropiación de dos parcelas que faltaban incorporar al área operativa y que permitieron completar el polígono previsto para la futura Zona Franca. La planificación provincial ubica el complejo sobre unas 432 hectáreas con frente marítimo.
Con esos antecedentes administrativos y territoriales encaminados, el llamado internacional anunciado ahora constituye el paso para buscar al operador que deberá desarrollar y administrar efectivamente el área.
Qué permite una Zona Franca
Una Zona Franca funciona bajo un régimen aduanero especial. Dentro de ese espacio pueden ingresar mercaderías nacionales o extranjeras para ser almacenadas, transformadas, industrializadas o posteriormente reexportadas bajo condiciones tributarias y aduaneras diferentes a las del territorio aduanero general.
En el caso de Punta Colorada, la ubicación adquiere particular importancia porque quedará integrada a un área donde convergen infraestructura portuaria, ductos, almacenamiento de hidrocarburos y futuras operaciones internacionales de petróleo y gas.
La estrategia apunta, por lo tanto, a atraer operadores logísticos, empresas industriales, proveedores, metalmecánicas, compañías de servicios y eventualmente desarrollos petroquímicos, generando una cadena económica alrededor de las grandes inversiones energéticas.
Weretilneck volvió a plantear en París que el desafío provincial es que los rionegrinos no observen simplemente “pasar un caño o cargar un barco”, sino que puedan incorporarse al proceso mediante empleo y desarrollo de proveedores locales.
La licitación internacional prevista para antes de finalizar el año marcará así una nueva etapa para Punta Colorada: pasar de construir la infraestructura que permitirá exportar la energía de Vaca Muerta a comenzar a desarrollar actividad industrial alrededor de esa infraestructura.





