La empresa provincial presentó formalmente su solicitud para ingresar al Mercado Eléctrico Mayorista en representación de la provincia. El paso abre la puerta a que Río Negro administre y canalice energía vinculada al cobro de regalías en especie, en una jugada con implicancias económicas, institucionales y estratégicas.
Río Negro activó un movimiento de peso dentro del esquema energético nacional. La Empresa de Desarrollo Hidrocarburífero Provincial S.A. (EDHIPSA) presentó su solicitud para ser reconocida y habilitada en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) como “Provincia Comercializadora de Regalías en Especie”, en representación de la provincia. El aviso fue publicado este miércoles 8 de abril por la Subsecretaría de Energía Eléctrica de la Nación, que además abrió un plazo de diez días corridos para eventuales objeciones u oposiciones.
Aunque a primera vista pueda sonar técnico, el paso no es menor. En los hechos, lo que busca Río Negro es contar con un vehículo formal dentro del MEM para operar la energía que una provincia puede percibir como parte del cobro de regalías en especie. Ese esquema está contemplado en la normativa del sector eléctrico y se apoya en el Anexo 31 de la Resolución ex-SE 137/92, que regula justamente la participación de estas figuras dentro del mercado.
Dicho en criollo: la provincia intenta quedar en condiciones de administrar comercialmente, a través de EDHIPSA, un activo energético que no se cobra en dinero sino en energía. Eso le daría una herramienta concreta para intervenir de manera más directa en la gestión de ese recurso y en su eventual aplicación dentro del sistema eléctrico.
El trasfondo regulatorio ayuda a entender por qué esta presentación puede tener relevancia política y económica. La normativa nacional prevé que las provincias con derecho a percibir regalías hidroeléctricas puedan optar por cobrarlas en energía y utilizar los créditos derivados de su comercialización dentro del MEM para aliviar pagos de distribuidores o abastecer demanda local, siempre bajo condiciones específicas. En diciembre de 2025, además, la Secretaría de Energía redefinió la interpretación de la figura de “provincia comercializadora de regalías en especie” y aclaró que esa operatoria debe canalizarse a través de agentes distribuidores designados por la provincia y orientados al abastecimiento dentro de su propia jurisdicción.
Ese punto es central para leer el movimiento de Río Negro. La solicitud de EDHIPSA no implica una autorización automática ni un cambio inmediato en el flujo de recursos, pero sí marca una decisión política de posicionar a la empresa provincial dentro de una arquitectura regulatoria que puede ganar importancia en un escenario donde la energía vale cada vez más como activo estratégico.
La publicación oficial también confirma que el trámite se gestiona bajo el expediente EX-2026-17102198-APN-DGDA#MEC. Recién una vez cumplido el proceso administrativo y, en caso de no prosperar objeciones, Nación podrá avanzar o no con la habilitación correspondiente. El antecedente existe: otras provincias ya recorrieron este camino en años anteriores. Neuquén, por ejemplo, obtuvo en 2022 la autorización para que el EPEN ingresara al MEM bajo esta misma figura, mientras que Misiones había logrado un reconocimiento similar en 2019 a través de su distribuidora provincial.
Para Río Negro, la novedad también tiene otra lectura: refuerza el rol de EDHIPSA como brazo operativo de la provincia en temas energéticos. Hasta ahora, la empresa venía apareciendo en la agenda vinculada sobre todo al desarrollo hidrocarburífero. Con esta presentación, su campo de acción se proyecta además sobre una dimensión eléctrica y comercial que puede ampliar su peso institucional. Esa expansión encaja con una provincia que busca pararse cada vez con más fuerza en el mapa energético nacional, no solo como territorio de paso o de localización de proyectos, sino también como actor con herramientas propias de gestión. La interpretación sobre ese alcance es una inferencia razonable basada en el tipo de habilitación solicitada y en el rol formal que asumiría EDHIPSA si el trámite prospera.
En este contexto, el expediente abre una ventana para seguir de cerca dos cuestiones. La primera es administrativa: si la habilitación finalmente avanza. La segunda es política: qué uso concreto buscará darle Río Negro a esa herramienta en caso de obtener luz verde. Porque detrás del lenguaje técnico del Boletín Oficial, lo que aparece es una discusión de fondo sobre quién administra la energía, cómo se valorizan las regalías y qué margen de maniobra quieren construir las provincias dentro del sistema eléctrico nacional.





