El Decreto 446/26 aprobó el modelo de acta acuerdo entre la Provincia y VMOS S.A para regular el uso de tierras fiscales atravesadas por la traza Allen-Punta Colorada. La medida formaliza el esquema administrativo y económico sobre parcelas provinciales afectadas por el oleoducto.
Río Negro publicó en el Boletín Oficial provincial una nueva medida vinculada al desarrollo del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una de las obras estratégicas para la exportación de petróleo no convencional desde la costa atlántica rionegrina.
A través del Decreto 446/26, el Gobierno aprobó el modelo de acta acuerdo que deberá suscribirse entre la Provincia y VMOS S.A. para regular las condiciones de uso de las tierras fiscales afectadas por la traza del oleoducto que conecta la zona de Allen con Punta Colorada, en cercanías de Sierra Grande.
El punto central de la norma no es anunciar el proyecto, que ya fue presentado y viene siendo desarrollado, sino formalizar administrativamente las servidumbres sobre parcelas fiscales provinciales. Es decir, ordenar bajo qué condiciones la empresa podrá utilizar determinadas franjas de tierra pública para construir, operar, inspeccionar, mantener y proteger la infraestructura.
En obras lineales de gran escala, como oleoductos, gasoductos o líneas eléctricas, las servidumbres son una herramienta clave. Permiten establecer permisos de paso, restricciones de uso, responsabilidades, condiciones de acceso, mecanismos de control y obligaciones económicas. Sin ese ordenamiento, una obra puede avanzar físicamente, pero quedar expuesta a conflictos territoriales o indefiniciones legales.
El Decreto 446/26 también fija el pago de un canon anual por el uso de esas tierras fiscales. De esta manera, la Provincia no solo otorga previsibilidad jurídica para el desarrollo de la infraestructura, sino que también resguarda su potestad sobre el territorio y establece una contraprestación económica por la ocupación de parcelas provinciales.
La medida se inscribe dentro del proceso de consolidación administrativa de VMOS, una obra pensada para transportar petróleo crudo de Vaca Muerta hacia una terminal de exportación en la costa rionegrina. El oleoducto entre Allen y Punta Colorada forma parte del nuevo mapa exportador argentino, pero su despliegue requiere una larga cadena de permisos, acuerdos, controles, servidumbres y autorizaciones.
Por eso, la publicación en el Boletín Oficial tiene relevancia institucional. No cambia la naturaleza del proyecto ni representa un nuevo anuncio de inversión, pero sí muestra cómo avanza el andamiaje legal que permite sostener una obra de estas características durante su construcción y futura operación.
Para Río Negro, este tipo de actos administrativos son importantes porque consolidan el rol de la Provincia como autoridad territorial frente a una infraestructura crítica. El oleoducto atraviesa suelo rionegrino, utiliza parcelas fiscales, se vincula con la terminal de Punta Colorada y tendrá impacto sobre la planificación logística, ambiental y productiva de la provincia.
El desafío de fondo será que cada paso formal del proyecto se traduzca también en control efectivo, transparencia, empleo local, participación de proveedores rionegrinos y beneficios concretos para las comunidades alcanzadas por la traza y por la operación exportadora.
Con la publicación del Decreto 446/26, Río Negro dejó asentado en el Boletín Oficial un nuevo avance administrativo del proyecto VMOS: la regulación del uso de tierras fiscales provinciales mediante servidumbres y el cobro de un canon anual por esa ocupación. Una pieza técnica, pero necesaria, dentro de una obra que ya forma parte de la estrategia energética nacional.





