Con el Decreto 618/26, el Gobierno provincial ordena el sistema y establece que solo las firmas radicadas en Río Negro o con un plan de radicación podrán acceder a la certificación. La medida busca garantizar que las inversiones hidrocarburíferas, mineras y energéticas generen empleo, actividad económica y desarrollo real en el territorio.
A través del Decreto 618/26, el Gobierno de Río Negro reglamentó el Registro de Proveedores Rionegrinos para priorizar empresas locales en los grandes proyectos energéticos de la provincia, generando más empleo, actividad económica y desarrollo.
La medida marca un paso clave en el rumbo productivo de Río Negro: ordenar el sistema, certificar a los proveedores con arraigo real en la provincia y garantizar que las oportunidades que generan las nuevas inversiones se traduzcan en más trabajo, más actividad económica y más desarrollo local.
Hasta ahora, empresas de distintas jurisdicciones podían iniciar su inscripción en el registro, aunque el acceso al Régimen de Preferencia correspondía a proveedores rionegrinos. A partir de la reglamentación, el sistema queda alineado con una condición concreta: para acceder a la certificación, las firmas deberán estar radicadas en Río Negro o presentar un Plan de Radicación en la provincia, con un plazo máximo de 24 meses.
De esta manera, el Gobierno Provincial fortalece una herramienta pensada para que los grandes proyectos hidrocarburíferos, mineros y energéticos no funcionen de manera aislada, sino integrados al entramado productivo rionegrino.
Cuáles son los requisitos para certificar como proveedor
El Decreto 618/26 establece los requisitos para obtener la certificación como Proveedor Rionegrino, que tendrá vigencia por un año y podrá renovarse. También fija procedimientos digitales, mecanismos de control, reportes de cumplimiento y sanciones ante incumplimientos.
La reglamentación contempla además la figura del Proveedor Rionegrino Condicional, destinada a empresas que inicien operaciones en la provincia o tengan menos de un año de actividad local. En esos casos, deberán presentar una Declaración Jurada con un Plan de Radicación, que incluirá inversión, estructura operativa, incorporación progresiva de empleo local y compromiso fiscal en Río Negro.
Este esquema permitirá acompañar nuevas inversiones, pero con una premisa clara: quien quiera ser parte de la cadena de valor energética deberá generar arraigo, empleo y actividad real en la provincia.
Actualmente, el Registro cuenta con 476 empresas. De ese total, 308 están inscriptas, 129 preinscriptas, 12 condicionadas, 15 desactualizadas, 11 pendientes y 1 rechazada.
Además, el 82,7% de los registros declara sede principal o presencia en Río Negro. Dentro de ese universo, 356 empresas son 100% rionegrinas y otras 37 cuentan con sede en la provincia. En tanto, 83 registros corresponden a firmas externas sin sede declarada en Río Negro, que deberán adecuarse a la nueva normativa o ingresar en un esquema de transición mediante un Plan de Radicación.
Las principales localidades representadas entre las empresas 100% rionegrinas son Las Grutas, Cipolletti, San Antonio Oeste, General Roca y Catriel, lo que muestra el impacto territorial de los proyectos y la capacidad de respuesta de distintas regiones de la provincia.
En la lectura regional se destacan dos polos: el Alto Valle, Catriel y la zona petrolera, con 211 registros; y la Zona Atlántica y este provincial, con 194. Ambos espacios concentran la mayor parte del movimiento vinculado al registro y reflejan cómo la nueva etapa energética empieza a ordenar oportunidades en distintos puntos del territorio.
Por rubro, los mayores bloques corresponden a empresas asociadas a la cadena de servicios, gastronomía, alojamiento, servicios técnicos vinculados a petróleo y gas, logística y transporte, construcción y servicios relacionados.





