La Central Hidroeléctrica Ullum, ubicada en la provincia de San Juan, comenzará una etapa de transición de cuatro meses luego del vencimiento de su concesión. La medida fue dispuesta por la Secretaría de Energía de la Nación a través de la Resolución 68/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, y establece que la actual concesionaria deberá continuar a cargo de la operación del complejo entre el 18 de marzo y el 18 de julio de 2026.
La decisión busca garantizar la continuidad operativa de la central, preservar la seguridad de las personas y de los bienes vinculados al aprovechamiento hidroeléctrico, y evitar cualquier interrupción en el aporte de energía al sistema eléctrico nacional. En ese marco, la resolución mantiene a la empresa concesionaria al frente de la operación durante este período excepcional, bajo supervisión oficial.
El vencimiento de la concesión no tomó por sorpresa al Gobierno nacional. El contrato original había fijado un plazo de 30 años desde la toma de posesión del complejo, que ocurrió el 18 de marzo de 1996. Con ese plazo cumplido, la normativa prevé una instancia transitoria para ordenar la salida del concesionario y avanzar con la reversión de los activos.
La resolución también deja en claro que, al finalizar la concesión, los bienes propios de la concesionaria pasan de pleno derecho a la Provincia de San Juan, sin contraprestación alguna. A su vez, se establece que si ese proceso de reversión se completa antes del 18 de julio, el período transitorio podrá acortarse, siempre con una notificación previa de al menos 45 días corridos.
Durante esta etapa, la Subsecretaría de Energía Eléctrica continuará actuando como veedora del proceso, mientras que la Provincia de San Juan fue invitada formalmente a designar un representante para participar del seguimiento. La Secretaría de Energía, además, se reservó la facultad de extender esta transición hasta un máximo de 12 meses si las condiciones operativas, técnicas o de seguridad así lo requirieran.
Más allá del caso puntual de Ullum, la decisión vuelve a poner sobre la mesa un debate de fondo: qué esquema se consolidará para las centrales hidroeléctricas cuyas concesiones, otorgadas en la década del 90, comienzan a llegar a su fin. En este caso, Nación optó por una salida ordenada, sin cortar la operación de un activo que considera estratégico para la generación y la estabilidad del sistema eléctrico.
La medida tiene relevancia no sólo para San Juan, sino también para el tablero energético nacional. La transición de Ullum muestra cómo empieza a reconfigurarse el mapa de las concesiones hidroeléctricas en la Argentina, con las provincias buscando mayor protagonismo en la etapa posterior al vencimiento de contratos históricos.





