En el Cambras Business Day, el embajador Julio Bitelli destacó la complementariedad entre la oferta de gas argentina y la demanda brasileña. Para concretar la integración, se reclaman contratos de largo plazo, precios competitivos y un marco jurídico previsible.
Argentina y Brasil avanzan en un esquema de cooperación que coloca al gas de Vaca Muerta en el centro de la integración energética regional. Durante el Cambras Business Day, el embajador brasileño en Argentina, Julio Bitelli, resaltó que existe una relación natural de conveniencia mutua: Argentina puede aportar el recurso y Brasil garantizar la demanda sostenida, lo que configura un escenario de beneficio compartido.
El impulso político ya está en marcha desde la cumbre del G20 de 2024, cuando ambos gobiernos firmaron un Memorando de Entendimiento que dio origen a un comité bilateral para evaluar proyectos de transporte, marcos regulatorios y esquemas contractuales. Sin embargo, más allá de la voluntad política, el sector privado brasileño fue explícito respecto de las condiciones necesarias para transformar la oportunidad en realidad.
La primera es la necesidad de contratos de largo plazo, de al menos 15 a 20 años. Desde la visión de los inversores, solo con acuerdos firmes que garanticen el flujo de gas en el tiempo se podrán justificar las obras de infraestructura y asegurar financiamiento a gran escala.
El segundo punto es el precio competitivo. La industria brasileña calcula que el gas argentino debería ubicarse en torno a US$ 7 por millón de BTU para ser una opción viable frente a otras fuentes de abastecimiento, una referencia que se convierte en el “precio de entrada” al mercado.
El tercer aspecto es la seguridad jurídica y regulatoria. Brasil considera indispensable que Argentina garantice un marco estable, con reglas claras y previsibles, que evite cambios bruscos en los contratos o en la política energética. Esa estabilidad es la condición que permitiría comprometer inversiones millonarias y sostener un esquema de integración energética en el largo plazo.