El gobernador Rolando Figueroa inició conversaciones con la compañía que controla el Gasoducto del Pacífico para aprovechar la capacidad de transporte disponible y evaluar futuras ampliaciones. La iniciativa busca fortalecer las exportaciones de gas neuquino y abre una alternativa de comercialización hacia los mercados del Pacífico, mientras Río Negro avanza con sus proyectos de GNL sobre la costa atlántica.
Vaca Muerta continúa ampliando su horizonte exportador y Chile vuelve a ocupar un lugar estratégico en los planes de Neuquén. El Gobierno provincial inició conversaciones con Naturgy para incrementar el transporte de gas natural a través del Gasoducto del Pacífico, una infraestructura existente que podría aprovecharse con mayor intensidad para colocar la producción de la Cuenca Neuquina en el mercado chileno.
La iniciativa fue planteada el pasado 3 de octubre durante una reunión que el gobernador Rolando Figueroa mantuvo en Madrid con Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy. El encuentro se desarrolló en la Embajada Argentina en España, con la participación del embajador Wenceslao Bunge, y permitió establecer una agenda de trabajo orientada a identificar nuevas oportunidades comerciales y de infraestructura.

El primer objetivo es aprovechar mejor la capacidad de transporte del Gasoducto del Pacífico, controlado por Naturgy. Para avanzar en esa dirección, ambas partes acordaron que sus equipos técnicos analizarán durante las próximas semanas alternativas destinadas a incrementar los volúmenes transportados y determinar qué inversiones podrían resultar necesarias.
La posibilidad de ampliar la capacidad del sistema también fue considerada, aunque estará condicionada por la evolución de la demanda, la factibilidad técnica y los acuerdos comerciales que puedan alcanzarse.
La importancia de estas conversaciones está vinculada con uno de los principales desafíos que enfrenta Vaca Muerta: transformar el crecimiento de la producción de gas en ventas sostenidas, tanto en el mercado argentino como en el exterior.
El potencial de los recursos no convencionales permite proyectar mayores volúmenes de producción, pero su desarrollo requiere contratos de largo plazo, infraestructura de transporte y mercados capaces de absorber esa oferta.
En ese escenario, Chile aparece como un destino relevante por su proximidad geográfica, su infraestructura energética y las posibilidades de profundizar la integración comercial entre ambos países.
El aprovechamiento de gasoductos existentes representa, además, una alternativa para incrementar las exportaciones sin depender exclusivamente de la construcción de nuevos sistemas de transporte de gran escala.
Durante el encuentro, Figueroa destacó que los recursos de Vaca Muerta ofrecen una oportunidad para profundizar la integración energética regional. El mandatario sostuvo que Argentina dispone del gas y que la infraestructura chilena puede contribuir a facilitar el acceso a otros mercados.
La estrategia contempla una primera etapa centrada en incrementar la utilización de los ductos disponibles. En una instancia posterior, y siempre que existan condiciones técnicas y comerciales, podrían evaluarse ampliaciones que permitan transportar mayores volúmenes.
El Gobierno neuquino también planteó una perspectiva de mayor alcance: analizar oportunidades futuras para que el gas argentino pueda vincularse con instalaciones de licuefacción y acceder a mercados internacionales a través del océano Pacífico.
Sin embargo, esa posibilidad se encuentra todavía en una fase preliminar. No se anunciaron inversiones específicas para ampliar el gasoducto, contratos adicionales de exportación ni decisiones definitivas sobre la construcción de instalaciones de GNL asociadas con esta iniciativa.
Dos rutas para el gas de Vaca Muerta
El interés por fortalecer las exportaciones hacia Chile se produce en un momento en el que la Argentina avanza con grandes proyectos destinados a comercializar gas natural licuado desde Río Negro.
Como viene informando Energía 360, la costa rionegrina se prepara para recibir la producción de Vaca Muerta a través de nuevos gasoductos y convertirla en GNL mediante unidades flotantes de licuefacción.
Southern Energy desarrolla la infraestructura que permitirá abastecer sus dos unidades flotantes, mientras YPF, Eni y XRG avanzan con Argentina LNG, un proyecto de mayor escala que contempla nuevas instalaciones industriales y logísticas vinculadas con la exportación de gas.
La diferencia entre ambas estrategias es significativa. Los proyectos de Río Negro buscan producir GNL para cargarlo directamente en buques y comercializarlo en mercados internacionales. La alternativa impulsada por Neuquén con Naturgy apunta, inicialmente, a incrementar la exportación de gas por gasoducto hacia Chile.
En el futuro, una eventual conexión con instalaciones de licuefacción del lado chileno podría abrir otra vía comercial, aunque por ahora no existe una decisión de inversión anunciada en ese sentido.
Lejos de tratarse necesariamente de iniciativas excluyentes, ambas alternativas podrían contribuir a diversificar los destinos de la producción de Vaca Muerta.
Para las operadoras, disponer de distintos mercados representa una oportunidad de ampliar sus alternativas comerciales. Para las provincias productoras, implica la posibilidad de sostener inversiones, actividad y empleo vinculados con el desarrollo de nuevos yacimientos.
La búsqueda de compradores también adquiere importancia frente a las variaciones estacionales del consumo argentino. Contar con destinos externos capaces de recibir gas durante períodos de menor demanda interna puede mejorar las condiciones para mantener niveles de producción más estables.
No obstante, el crecimiento exportador deberá contemplar las necesidades del abastecimiento nacional y las condiciones regulatorias correspondientes.
La reunión entre Figueroa y Naturgy constituye, por el momento, el inicio de una negociación técnica y comercial. Su resultado dependerá de la capacidad de ambas partes para convertir el interés inicial en proyectos concretos y acuerdos que justifiquen mayores inversiones.
Mientras Río Negro consolida su proyección como plataforma de exportación de GNL sobre el Atlántico, Neuquén vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de ampliar la salida de su gas hacia el Pacífico.
Para Vaca Muerta, la discusión de fondo es cada vez más clara: el desafío ya no consiste solamente en disponer de recursos y aumentar la producción, sino también en desarrollar las rutas comerciales necesarias para que el gas argentino llegue de manera competitiva a nuevos mercados.





