El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, expuso este martes en Houston el lugar que busca ocupar la provincia en la nueva etapa de expansión energética del país: ser el nodo logístico y de infraestructura desde donde la producción de Vaca Muerta pueda proyectarse al mercado internacional. Lo hizo durante el panel “Vaca Muerta: CEOs & The Strategic Outlook”, en el marco de CERAWeek 2026, uno de los foros más relevantes de la industria energética global.
En su presentación, Weretilneck planteó que Río Negro quiere dejar de ser vista sólo como una provincia acompañante del fenómeno Vaca Muerta para consolidarse como una pieza central del esquema exportador que se está diseñando en la Patagonia. La idea que llevó a Houston fue clara: mientras Neuquén aporta el recurso desde el shale, Río Negro se propone aportar la infraestructura que permita transformar esa producción en exportaciones, empleo e inversiones de largo plazo.
El mandatario rionegrino sostuvo que la provincia ya está avanzando sobre proyectos que, a su entender, pueden redefinir su perfil económico. Entre ellos mencionó al oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el desarrollo de Southern Energy y la iniciativa Argentina LNG, todos con eje en Punta Colorada y el Golfo San Matías como puntos de apoyo para una plataforma logística de escala internacional.
Más allá de los proyectos puntuales, el discurso oficial buscó reforzar otro mensaje dirigido a potenciales inversores: que Río Negro pretende presentarse como una provincia con reglas previsibles para decisiones de largo plazo. Weretilneck remarcó que la provincia ofrece seguridad jurídica, estabilidad económica y previsibilidad fiscal, y ligó esa promesa a una estrategia que, según planteó, apunta a que el crecimiento energético tenga impacto concreto en empleo, infraestructura y desarrollo territorial.
La presencia rionegrina en Houston no fue un hecho aislado. Según destacó el propio Gobierno provincial, forma parte de una agenda internacional que este año ya incluyó actividades en Canadá, Nueva York y el IEFA Latam Forum, con el objetivo de posicionar a Río Negro como un actor confiable dentro del mapa energético y productivo global. Esa secuencia muestra que la provincia busca instalar una narrativa persistente: la de un territorio preparado para recibir inversiones asociadas al petróleo, al gas y a la infraestructura exportadora.
El panel en el que participó Weretilneck reunió además al gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, y al secretario de Coordinación de Energía y Minería de la Nación, Daniel González, lo que reforzó la idea de una presentación regional y nacional coordinada ante la industria. En ese contexto, Río Negro volvió a insistir en que el crecimiento de Vaca Muerta no podrá sostenerse sólo con más producción, sino también con obras concretas que permitan evacuar, almacenar, procesar y exportar esa energía.
Detrás de esa estrategia hay una definición política cada vez más visible: Río Negro quiere jugar un papel propio en la economía que se está configurando alrededor de Vaca Muerta. No únicamente como territorio de paso, sino como provincia capaz de capturar parte del valor que generen la logística, los puertos, los ductos y los proyectos industriales vinculados a la energía.





