Energía 360

  • Quiénes somos
  • Contacto
  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube
  • Spotify
  • X

EN
ES
PT

EN
ES
PT

  • Energía
  • Minería
  • Oil & Gas
  • Opinión
  • Energía
  • Minería
  • Oil & Gas
  • Opinión
Oil & gas

YPF proyecta 45 grandes proyectos de infraestructura: cuándo llegarán las nuevas obras y qué oportunidades tendrá Río Negro

Nicolás Muñoz

Imagen del autor

Por

octubre 22, 2026
Escuchar artículo

Durante la AOG Patagonia 2026, Gustavo Gallino, vicepresidente de Infraestructura de YPF, presentó la dimensión del programa de obras que deberá acompañar el crecimiento de Vaca Muerta hasta 2031. La planificación contempla más de 4.000 kilómetros de ductos, nuevas plantas industriales y una fuerte expansión de la demanda de trabajadores. Con VMOS en su etapa final y una decisión de inversión clave para Argentina LNG prevista en noviembre, Río Negro aparece como uno de los territorios estratégicos para la nueva etapa exportadora.

La industria energética argentina comienza a enfrentarse a un desafío diferente al de los últimos años. Mientras Vaca Muerta continúa elevando sus niveles de producción, la atención se concentra cada vez más en la infraestructura necesaria para transportar, procesar y exportar esos hidrocarburos.

Durante la AOG Patagonia 2026, el vicepresidente de Infraestructura de YPF, Gustavo Gallino, puso cifras a esa transformación y describió un programa de obras cuya magnitud anticipa un período de intensa actividad para la cadena de valor energética.

El ejecutivo explicó que el desarrollo proyectado hacia 2031 demandará inversiones de decenas de miles de millones de dólares en infraestructura y nuevas instalaciones industriales. En su presentación se planteó una escala superior a los US$50.000 millones para el desarrollo considerado, aunque las cifras difundidas responden a distintos alcances del programa y no deben interpretarse como desembolsos íntegramente comprometidos por YPF.

La planificación comprende alrededor de 45 grandes proyectos, más de 4.000 kilómetros de ductos y unos 400 kilómetros de caminos y accesos. También contempla cinco plantas de tratamiento de petróleo, cinco instalaciones de compresión, baterías, instalaciones satélite y centros de facilidades de producción.

Se trata de un cambio de escala que excede a la construcción de oleoductos y gasoductos. La infraestructura deberá acompañar el crecimiento de la producción y permitir que los nuevos volúmenes encuentren capacidad de transporte, procesamiento y acceso a los mercados internacionales.

Para Río Negro, donde ya se encuentran en marcha desarrollos asociados al petróleo y al gas de Vaca Muerta, el anuncio permite anticipar nuevas oportunidades, aunque todavía será necesario identificar qué obras tendrán ejecución efectiva en territorio provincial.

De construir infraestructura a sostener una industria exportadora

Gallino explicó que la estrategia de YPF está orientada a poner en valor los recursos de Vaca Muerta mediante un sistema integrado de producción, transporte y exportación.

El desafío, señaló, no consiste únicamente en disponer de hidrocarburos, sino en desarrollar condiciones que permitan comercializarlos de manera competitiva.

Durante su exposición, el ejecutivo advirtió: «Si no somos competitivos, todo lo que hagamos no nos va a servir de nada».

La afirmación resume una preocupación central de la industria: las reservas y la capacidad productiva no garantizan por sí solas un negocio rentable. También son necesarios costos adecuados, disponibilidad de equipos, financiamiento, infraestructura y cumplimiento de los cronogramas.

YPF proyecta multiplicar significativamente su ritmo de inversiones y construcción de ductos entre 2026 y 2031. Según Gallino, el volumen de capital destinado a esta etapa podría representar nueve veces el nivel habitual de inversión asociado a la infraestructura de la compañía, mientras que la extensión de ductos a ejecutar aumentaría unas 5,5 veces.

Ese crecimiento obligará a coordinar numerosos proyectos simultáneos, con requerimientos de ingeniería, logística, equipamiento y personal especializado.

VMOS: enero para comenzar a cargar petróleo y marzo para exportar

Uno de los datos más concretos de la presentación estuvo relacionado con el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que conectará Allen con la terminal marítima de Punta Colorada.

Gallino informó que el proyecto registra un avance global del 85 %, considerando la infraestructura de transporte y las instalaciones asociadas.

Con buena parte del tendido terrestre finalizado, los trabajos se concentran en completar los sistemas necesarios para poner en funcionamiento la terminal y habilitar las operaciones de exportación.

De acuerdo con el cronograma presentado, durante enero de 2027 está previsto comenzar a cargar petróleo en la terminal, mientras que el primer embarque podría realizarse entre fines de febrero y principios de marzo.

El ejecutivo también reconoció las dificultades técnicas y logísticas que supone completar las instalaciones marítimas de Punta Colorada, particularmente las vinculadas con las monoboyas y las condiciones de operación en el mar.

Para la industria, VMOS constituye una experiencia que permitirá trasladar conocimientos de ingeniería, financiamiento y coordinación empresarial a proyectos de mayor complejidad.

Su importancia no termina en el primer embarque. La infraestructura fue concebida para aumentar progresivamente su capacidad de transporte, mientras las operadoras ya analizan necesidades de evacuación superiores a las inicialmente contempladas.

En ese contexto, la posibilidad de llevar el sistema hacia el millón de barriles diarios, mencionada por Horacio Marín durante la misma exposición, plantea una nueva discusión sobre futuras ampliaciones.

Argentina LNG: el 26 de noviembre aparece como una fecha decisiva

El otro gran capítulo de la exposición estuvo dedicado al desarrollo del gas natural licuado.

Gallino confirmó que YPF y sus socios internacionales trabajan con el objetivo de alcanzar una decisión final de inversión el 26 de noviembre de 2026, una instancia fundamental para avanzar hacia la ejecución de las siguientes etapas del proyecto Argentina LNG.

La iniciativa contempla unidades flotantes de licuefacción y una importante red de infraestructura terrestre y marítima destinada a transformar el gas de Vaca Muerta en un producto exportable.

La configuración presentada considera inicialmente una capacidad de 12 millones de toneladas anuales de GNL, con la posibilidad de incorporar otros 6 millones de toneladas en una fase adicional. Gallino también mencionó una aspiración de crecimiento posterior hacia 24 millones de toneladas anuales.

Sin embargo, esas ampliaciones deben distinguirse del alcance inicial previsto: representan alternativas de desarrollo sujetas a nuevas decisiones comerciales, técnicas y financieras.

Para la costa rionegrina, la iniciativa incorpora además un componente industrial relevante. Gallino mencionó instalaciones destinadas a procesar los líquidos asociados al gas natural, entre ellos etano, propano, butano y condensados.

Esto ampliaría las posibilidades de aprovechamiento económico de la producción gasífera, más allá de la exportación de metano licuado.

El proyecto todavía deberá superar instancias determinantes de financiamiento, contratación y ejecución, pero su desarrollo puede modificar sustancialmente la actividad industrial y logística de la costa rionegrina.

De 3.500 a 45.000 trabajadores: la dimensión laboral del desafío

Uno de los números que mayor atención generó durante la presentación fue el relacionado con los recursos humanos.

Gallino explicó que, para responder a las necesidades del programa de infraestructura, la escala de mano de obra directa asociada a los proyectos podría pasar de unas 3.500 personas a aproximadamente 45.000 trabajadores.

La cifra permite dimensionar el desafío que enfrentará la cadena de valor, aunque requiere una aclaración: no equivale a 45.000 puestos ya creados ni a contrataciones confirmadas para una fecha determinada. Tampoco representa una estimación exclusiva para Río Negro.

La ejecución de semejante volumen de obras necesitará personal de diferentes especialidades, desde técnicos e ingenieros hasta trabajadores de la construcción, operadores de maquinaria y profesionales vinculados con logística, mantenimiento, seguridad y gestión industrial.

En ese escenario, la capacitación será un factor determinante.

Las empresas deberán garantizar disponibilidad de personal calificado, pero también enfrentarán el desafío de sostener niveles de productividad compatibles con los costos y plazos que exige la industria.

Para las provincias involucradas, el interrogante será cómo traducir esa demanda potencial en oportunidades concretas para sus trabajadores.

Las pymes rionegrinas ante un mercado de mayor escala

La expansión proyectada también abre una discusión sobre la participación de las pequeñas y medianas empresas regionales.

La construcción de grandes instalaciones requiere contratistas especializados, pero genera al mismo tiempo una amplia demanda de servicios complementarios, transporte, mantenimiento, provisión de materiales, equipamiento y asistencia técnica.

Río Negro cuenta con una posición geográfica estratégica dentro del nuevo sistema energético, particularmente por la conexión entre los desarrollos de Vaca Muerta, el nodo de Allen y la costa atlántica.

Sin embargo, que las obras atraviesen territorio rionegrino no significa automáticamente que los contratos, los empleos y la actividad económica queden en la provincia.

Para las empresas locales, participar de esta expansión dependerá de su capacidad técnica, certificaciones, financiamiento, competitividad y acceso a los procesos de contratación.

También será importante conocer con anticipación los cronogramas de licitación, los perfiles laborales requeridos y las condiciones de participación previstas por las compañías.

Hasta el momento, los datos difundidos durante la presentación no permiten establecer cuántos de los 45 proyectos se ejecutarán específicamente en Río Negro ni qué proporción del empleo proyectado podría corresponder a trabajadores provinciales.

Esa información será fundamental para evaluar el impacto real del programa.

La próxima etapa: de los anuncios a los contratos

La exposición de Gallino dejó una definición importante para el futuro de Vaca Muerta: el desarrollo de la industria ya no depende exclusivamente de perforar más pozos o incrementar la producción.

La infraestructura aparece como uno de los factores centrales para sostener el crecimiento.

En el caso de VMOS, la atención está puesta en completar las instalaciones y cumplir los plazos de puesta en marcha. Para Argentina LNG, la fecha decisiva será la resolución de la inversión prevista para noviembre.

El resto de las obras requerirá avanzar en ingeniería, financiamiento, contrataciones y ejecución.

Gallino también destacó la importancia de modernizar la gestión de los proyectos mediante procesos estandarizados y herramientas digitales que permitan mejorar la coordinación y reducir riesgos operativos.

La experiencia de VMOS, desarrollado mediante un esquema de cooperación entre compañías, aparece como una referencia para organizar inversiones de mayor magnitud.

Pero el volumen anunciado plantea interrogantes que todavía no tienen respuestas completas: qué proyectos avanzarán primero, cómo se distribuirán las inversiones, cuáles serán sus fuentes de financiamiento y qué participación tendrán los proveedores regionales.

Para Río Negro, la oportunidad será conseguir que su papel dentro de la nueva infraestructura exportadora se traduzca también en una mayor participación industrial, empresarial y laboral.

La magnitud de los anuncios permite proyectar una etapa de fuerte actividad. Su verdadero impacto, sin embargo, se conocerá a medida que los planes se conviertan en contratos adjudicados, instalaciones terminadas y operaciones en funcionamiento.

Después de una AOG Patagonia marcada por las grandes proyecciones de la industria, comienza una instancia igualmente importante: comprobar cuándo y cómo esas inversiones se materializan.

AOG 2026 Exportaciones GNL Gustavo Gallino Petróleo Río NEgro vaca muerta VMOS YPF

Más noticias

  • Oil & gas

    23 de octubre de 2026

    Techint y SIMA advierten sobre el desafío de Vaca Muerta: 45.000 trabajadores, nuevas obras y una industria que debe prepararse para crecer

  • Oil & gas

    22 de octubre de 2026

    YPF proyecta 45 grandes proyectos de infraestructura: cuándo llegarán las nuevas obras y qué oportunidades tendrá Río Negro

  • Oil & gas

    22 de octubre de 2026

    Argentina quedó a un paso del millón de barriles diarios: Vaca Muerta marca el récord y Río Negro gana protagonismo

  • Energía
  • Minería
  • Oil & Gas
  • Opinión
  • Quiénes somos
  • Contacto
  • Quiénes somos
  • Contacto

Todos Los Derechos Reservados
© 2024 Energía 360 – Publicidad: [email protected]

Desarrollado por