La compañía fue distinguida en Neuquén en un acto encabezado por Karina Milei. El reconocimiento oficial pone el foco en la escala productiva de YPF, su peso en el desarrollo económico y su capacidad para proyectar a la Argentina en los mercados internacionales.
YPF recibió el certificado de Marca País Argentina en Vaca Muerta, en una actividad realizada en Neuquén junto a autoridades nacionales y directivos de la compañía. Según informó Presidencia, el acto fue encabezado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y contó con la participación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni; del presidente y CEO de YPF, Horacio Marín; y del titular de PromArgentina, Diego Sucalesca. En paralelo, la propia petrolera comunicó el hecho en sus redes al señalar que la distinción reconoce su rol en la proyección internacional del país.
De acuerdo con la explicación oficial, el reconocimiento distingue a YPF como un actor clave en la proyección internacional de la identidad productiva nacional, por su trayectoria, por la magnitud de su escala operativa y por su papel estratégico en el desarrollo económico argentino. El Gobierno nacional define a Marca País Argentina como una herramienta orientada a mejorar la percepción internacional del país, potenciar exportaciones de bienes y servicios, atraer inversiones y turismo, y promover el talento argentino en los mercados globales.
La entrega no fue un hecho aislado ni una foto institucional descontextualizada. Se realizó en Loma Campana, uno de los desarrollos más emblemáticos de Vaca Muerta, donde las autoridades recorrieron un equipo de perforación y fractura y un pad de pozos en producción. La elección del lugar no fue casual: el reconocimiento se entregó en el corazón del principal polo de crecimiento hidrocarburífero del país, allí donde YPF concentra buena parte de su narrativa de expansión, eficiencia y escala internacional.
La propia compañía viene subrayando ese posicionamiento. En su plataforma institucional sobre Vaca Muerta, YPF afirma que busca convertirse en una empresa exportadora de shale de clase mundial, se presenta como líder en producción de shale oil en la formación y como principal exportador de petróleo del país. En ese mismo espacio informa que supera los 200.000 barriles diarios de shale oil, que su producción creció 82% en menos de dos años y que su objetivo es generar US$ 18.000 millones anuales de exportaciones en 2026, junto con un superávit energético de US$ 12.500 millones.
Ese trasfondo ayuda a explicar por qué la distinción fue montada sobre Vaca Muerta y no en una oficina corporativa. En el discurso oficial y en la comunicación empresaria, YPF aparece hoy como una pieza central de la estrategia argentina para convertir los recursos energéticos en más producción, más exportaciones y mayor visibilidad internacional. La certificación Marca País, en ese marco, funciona menos como un premio simbólico y más como un gesto político e institucional que busca asociar a la petrolera con la idea de una Argentina competitiva, productiva y capaz de jugar un papel más fuerte en el mercado global de la energía. Esta lectura surge de la combinación entre el contenido oficial del reconocimiento y la estrategia pública que la compañía expone sobre Vaca Muerta y sus metas exportadoras.
Para YPF, además, el reconocimiento llega en un momento en el que la empresa insiste en vincular su crecimiento con una visión más amplia de país. En su publicación sobre el acto, la compañía sostuvo que sigue impulsando una industria clave que lleva “el talento y la energía argentina al mundo”. La frase resume con bastante precisión el mensaje que rodeó la entrega: no se trató solo de destacar a una firma líder, sino de reforzar la idea de que el desarrollo energético puede convertirse en una carta de presentación de la Argentina hacia afuera.
Desde una mirada más amplia, el episodio también confirma el lugar cada vez más central que ocupa Vaca Muerta en la construcción de esa marca productiva nacional. Si el país busca posicionarse como exportador de energía, atraer capital e instalar una narrativa de escala y competitividad, buena parte de esa historia hoy pasa por Neuquén, por sus bloques shale y por el papel que YPF pretende desempeñar dentro de ese proceso. La certificación Marca País, entonces, no solo reconoce una trayectoria empresaria: también señala dónde está viendo el Estado una de sus principales plataformas de proyección internacional.





