La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN) firmaron en Buenos Aires un convenio de colaboración que impulsa proyectos conjuntos en ciencia y tecnología nuclear. El acuerdo contempla investigación, intercambio de información y desarrollo en áreas como salud, medioambiente, energía y materiales, consolidando una alianza estratégica que reafirma el compromiso de ambos países con el uso pacífico y responsable de la energía nuclear.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN) firmaron un convenio de colaboración para impulsar actividades conjuntas en el ámbito de la ciencia y la tecnología nucleares con fines exclusivamente pacíficos.
El documento fue suscripto en Buenos Aires por el presidente de la CNEA, Martín Porro y el director de la CCHEN, Richard González, y contempla que la Argentina y Chile se apoyen mutuamente en proyectos de investigación y/o desarrollo, intercambio de información y conocimientos, y actividades conjuntas en los campos de la salud, medioambiente, energía y materiales, entre otros.
“La firma de este convenio es un hito importante en el campo de la cooperación bilateral y también regional, dado que la CCHEN es una institución con la que venimos trabajando sólidamente desde hace años en temas muy variados, e incluso en el marco de iniciativas del Organismo Internacional de Energía Atómica como la Red Latinoamericana de Reactores de Investigación”, expresó Porro.
Por su parte, González consideró que “estamos muy contentos de haber consolidado y coronado este convenio de cooperación y colaboración mutua. Esto impulsa la ciencia y tecnología en nuestro país. Debemos apoyarnos estratégica y políticamente con nuestros países hermanos, sobre todo con la Argentina, que tiene una posición y un liderazgo regional y mundial destacado. Buscamos nutrirnos y recibir ese apoyo para impulsar nuestras tecnologías nucleares en distintos ámbitos, como los de la salud, la industria y la nucleoelectricidad. Trabajar en colaboración con la CNEA nos permite potenciar nuestro desarrollo tecnológico en Chile”.
Argentina y Chile mantienen una relación de cooperación en los usos pacíficos de la energía nuclear desde 1976, cuando firmaron un primer convenio ratificado en 1983.
En el nuevo acuerdo se establece que la colaboración entre ambos organismos se enfocará en las áreas de reactores nucleares de investigación y sus aplicaciones; radiofármacos; aplicaciones de la tecnología nuclear en salud, agricultura, industria y minería; seguridad nuclear y radiológica; formación de recursos humanos; gestión de combustible gastado; modernización y gestión de envejecimiento tecnológico, especialmente de reactores nucleares, y asistencia científica y técnica en nucleoelectricidad.
Las formas de cooperación previstas en el acuerdo abordan desde intercambio de información, visitas técnicas y asesorías especializadas hasta proyectos y programas de investigación y desarrollo tecnológico conjuntos.
La firma del documento se enmarca en el compromiso de ambos países con el desarrollo pacífico y responsable de la tecnología nuclear, y reafirma el rol de la CNEA y la CCHEN como instituciones de referencia. El acuerdo sienta las bases para una colaboración de largo plazo que busca traducirse en beneficios concretos para el desarrollo productivo de Argentina y Chile.





