La petrolera italiana volvió a destacar el proyecto que desarrolla junto a YPF y XRG y confirmó que la Decisión Final de Inversión está prevista para el cierre de este año. La iniciativa contempla una capacidad de 12 millones de toneladas anuales de GNL y tendrá a Río Negro como pieza estratégica para la salida exportadora.
Argentina LNG se acerca a una de sus definiciones más importantes. La italiana Eni ratificó el potencial internacional del proyecto que desarrolla junto a YPF y XRG y volvió a ubicar hacia fines de 2026 la Decisión Final de Inversión, conocida en la industria como FID.
La señal cobra especial relevancia porque proviene de uno de los principales jugadores internacionales del mercado del gas y del GNL y confirma que el proyecto argentino continúa avanzando dentro del cronograma previsto.
Según informó Shale24 a partir de la última presentación de resultados de la compañía, Eni destacó a Argentina LNG entre los proyectos con mayor proyección dentro de su estrategia internacional y señaló que cuenta con características que podrían convertirlo en un desarrollo relevante dentro del mercado global de gas natural licuado.
La propia petrolera italiana mantiene como objetivo alcanzar la FID hacia fines de este año, mientras continúan las tareas técnicas, comerciales y financieras necesarias para llevar adelante una inversión de esta escala.
Una capacidad de 12 millones de toneladas por año
La fase que desarrollan YPF, Eni y XRG contempla la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción —FLNG— con una capacidad de 6 millones de toneladas anuales cada una.
En conjunto, el proyecto podrá alcanzar una producción de 12 millones de toneladas de GNL por año, utilizando como materia prima el gas proveniente de Vaca Muerta.
Se trata de un desarrollo integrado que abarcará distintas etapas de la cadena: producción de gas, procesamiento, transporte hasta la costa rionegrina, licuefacción y posterior exportación hacia los mercados internacionales.
Ese diseño busca aprovechar a gran escala los recursos gasíferos de Vaca Muerta, permitiendo que una parte creciente de la producción argentina pueda acceder a mercados que hasta ahora resultaban difíciles de alcanzar por las limitaciones de infraestructura y transporte.
La FID será el próximo paso determinante
La Decisión Final de Inversión constituye uno de los principales hitos para cualquier proyecto energético de gran magnitud.
Hasta esa instancia, los socios avanzan en estudios de ingeniería, contratos, definición de costos, acuerdos comerciales, financiamiento y estructuración general del desarrollo. La FID marca el momento en el que las compañías toman formalmente la decisión de comprometer el capital necesario para avanzar con la ejecución.
Eni informó a sus accionistas que esa definición está prevista hacia fines de 2026 y que actualmente se trabaja sobre los principales paquetes de ingeniería, suministro y construcción, además de los aspectos comerciales vinculados con el GNL y los líquidos asociados.
La fecha profundiza el cronograma que las compañías venían planteando. En febrero, cuando YPF, Eni y XRG firmaron el acuerdo vinculante para desarrollar conjuntamente Argentina LNG, el objetivo ya había sido fijado en alcanzar la FID durante el segundo semestre de este año.
De acuerdo con la planificación expuesta por Eni, luego de esa decisión el desarrollo demandaría aproximadamente cuatro años hasta alcanzar el inicio de la producción.
Eni y XRG también ingresaron al upstream de Vaca Muerta
Uno de los movimientos más relevantes para consolidar el carácter integrado del proyecto se produjo a fines de junio, cuando Eni acordó adquirir una participación del 32% en tres bloques de Vaca Muerta que estarán vinculados al suministro de gas para Argentina LNG.
Las áreas son Meseta Buena Esperanza, Aguada Villanueva y Las Tacanas.
Una vez completada la operación y obtenidas las autorizaciones correspondientes, las participaciones quedarán distribuidas entre YPF con el 36%, Eni con el 32% y XRG con otro 32%.
La incorporación directa de los socios internacionales al upstream es estratégica porque permite vincular las reservas de Vaca Muerta con la futura cadena exportadora.
En lugar de limitar el negocio únicamente a la etapa de licuefacción, las compañías avanzan sobre un modelo que integra producción, procesamiento, transporte y comercialización internacional.
La escala que puede alcanzar el proyecto
Los números permiten dimensionar el desafío.
Según la información presentada por Eni y recogida por Shale24, Argentina LNG se apoya sobre una base estimada de alrededor de 25 billones de pies cúbicos de gas, mientras que el pico de producción asociado al proyecto podría alcanzar aproximadamente 550.000 barriles equivalentes de petróleo por día entre gas y líquidos.
La magnitud ubica a la iniciativa entre los desarrollos de mayor escala asociados a Vaca Muerta.
El objetivo es transformar parte de los enormes recursos gasíferos disponibles en la formación en un producto capaz de ser comercializado internacionalmente durante todo el año.
El GNL permite justamente superar una de las principales limitaciones históricas del gas argentino: la dependencia de los mercados regionales y de la infraestructura terrestre disponible para exportarlo.
Con unidades de licuefacción y una cadena logística dedicada, el gas puede ser convertido a estado líquido y transportado en buques hacia compradores de Europa, Asia y otros grandes mercados consumidores.
Río Negro gana protagonismo en la nueva cadena exportadora
La costa rionegrina será una pieza central de esa infraestructura.
El proyecto contempla transportar el gas producido en Vaca Muerta mediante instalaciones dedicadas hasta Río Negro, donde se desarrollará la etapa necesaria para convertirlo en GNL y cargarlo posteriormente en buques metaneros.
Esta configuración profundiza el nuevo papel que comienza a ocupar la provincia dentro del mapa energético argentino.
Río Negro ya no aparece solamente como territorio de tránsito de los recursos producidos en la Cuenca Neuquina. La infraestructura que actualmente se proyecta permitirá que la provincia tenga una participación directa en la cadena exportadora de hidrocarburos.
La llegada del GNL suma además una dimensión diferente: la posibilidad de conectar los recursos de Vaca Muerta directamente con los principales mercados energéticos del mundo.
Una apuesta internacional sobre Vaca Muerta
La participación de Eni constituye además una señal relevante respecto de la valoración internacional de los recursos argentinos.
La compañía italiana posee experiencia en grandes desarrollos de gas y GNL en diferentes regiones del mundo y viene aumentando su exposición al negocio del gas natural dentro de su estrategia global.
A esto se suma XRG, la compañía internacional de inversiones energéticas vinculada al grupo ADNOC de Abu Dhabi, que se incorporó formalmente al proyecto junto a YPF y Eni.
La presencia de estos jugadores internacionales eleva la escala financiera, tecnológica y comercial de Argentina LNG y resulta fundamental para avanzar en un proyecto que necesitará contratos de largo plazo y compradores internacionales para sostener su desarrollo.
La atención ahora estará puesta en los próximos meses.
Si YPF, Eni y XRG alcanzan la Decisión Final de Inversión hacia fines de 2026, Argentina LNG ingresará en una nueva etapa: la ejecución de las inversiones y la infraestructura necesarias para convertir el enorme potencial gasífero de Vaca Muerta en una plataforma exportadora de escala mundial.
Para Argentina significaría abrir una nueva ventana para monetizar sus reservas de gas. Y para Río Negro, consolidar un lugar estratégico dentro de una cadena energética que puede modificar profundamente el perfil productivo y exportador de la región.





