SLB, Baker Hughes y Halliburton aclararon que no participan ni tienen previsto involucrarse en proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas. Los pronunciamientos se conocieron después de que el Gobierno nacional pusiera en marcha procedimientos sancionatorios contra 45 personas y compañías vinculadas directa o indirectamente con la explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sur. Mientras Argentina busca elevar el costo de participar de esos desarrollos, Navitas y Rockhopper mantienen Sea Lion rumbo a la primera producción prevista para marzo de 2028.
La disputa por la explotación petrolera alrededor de las Islas Malvinas comenzó a trasladarse con mayor fuerza desde el terreno político y diplomático hacia las decisiones concretas de la industria internacional.
SLB, Baker Hughes y Halliburton, tres de las principales compañías mundiales de servicios petroleros y con una fuerte presencia en Argentina, salieron a aclarar públicamente que no participan ni tienen previsto involucrarse en proyectos hidrocarburíferos desarrollados en las islas y sus espacios marítimos circundantes.
Los pronunciamientos aparecieron pocos días después de que el Gobierno nacional endureciera su estrategia frente al avance de la actividad petrolera en Malvinas y pusiera en marcha procedimientos sancionatorios contra 45 personas humanas y jurídicas, entre empresas, accionistas, fondos de inversión y proveedores.
Como viene informando Energía 360, el centro de esta nueva etapa del conflicto es Sea Lion, el proyecto encabezado por la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration que ya alcanzó su Decisión Final de Inversión y prevé comenzar a producir petróleo en marzo de 2028.
El Gobierno confirmó el 4 de septiembre que la investigación no se limita únicamente a las compañías que desarrollan directamente los proyectos hidrocarburíferos, sino que también alcanza a sus accionistas y a empresas que les prestan servicios para llevar adelante esas actividades.
SLB, Baker Hughes y Halliburton toman distancia
SLB informó que no participa ni tiene previsto participar en procesos de licitación destinados a brindar servicios para proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas.
Baker Hughes Argentina adoptó una posición similar y aseguró que tampoco participa ni proyecta intervenir en licitaciones relacionadas con desarrollos petroleros en las islas o en los espacios marítimos circundantes.
Halliburton fue todavía más específica al señalar que no participa en Sea Lion ni en actividades de exploración o producción relacionadas con Malvinas.
El movimiento adquiere particular relevancia por tratarse de compañías con una importante actividad en Argentina y especialmente en Vaca Muerta.
Sin embargo, existe una precisión necesaria: no se trata de empresas que hayan abandonado Sea Lion, ya que ninguna de las tres estaba confirmada como integrante del proyecto. Lo que hicieron fue tomar distancia públicamente y dejar establecido que no tienen previsto participar.
La diferencia no es menor. El verdadero interrogante es si la estrategia argentina comenzará a influir en las decisiones de los proveedores internacionales que Navitas y Rockhopper necesitan para ejecutar el desarrollo.
Una ofensiva que Energía 360 viene siguiendo
El conflicto alrededor de Sea Lion no comenzó esta semana.
En diciembre de 2025, Energía 360 informó que Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration habían tomado la Decisión Final de Inversión para avanzar con el desarrollo, con un plan que contemplaba una inversión de hasta US$ 2.100 millones y producción a partir de 2028.
Desde entonces, este medio volvió a abordar el proyecto desde su dimensión energética, económica y geopolítica, analizando las consecuencias que una explotación petrolera de gran escala podría generar sobre la economía de las islas y sobre la disputa en el Atlántico Sur.
El pasado 3 de septiembre, Energía 360 también informó el endurecimiento de la posición del Gobierno argentino, cuando el presidente Javier Milei anunció que aceleraría y ampliaría las sanciones contra compañías, accionistas, directivos y proveedores vinculados con actividades hidrocarburíferas que Argentina considera no autorizadas.
La novedad ahora es que esa estrategia comenzó a tener una respuesta visible dentro de la propia industria.
Qué cambió con el Decreto 868/2026
El Gobierno publicó el 4 de septiembre el Decreto 868/2026, mediante el cual reglamentó y agilizó la aplicación de la Ley 26.659, que establece las condiciones para realizar actividades hidrocarburíferas en la Plataforma Continental Argentina.
La norma designó al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto como autoridad de aplicación y obligó a los organismos del Estado nacional a informar sobre hechos que pudieran configurar infracciones a esa legislación.
El alcance no queda limitado a las compañías que perforen o produzcan petróleo. También puede involucrar a quienes tengan participación directa o indirecta en esas sociedades o brinden apoyo financiero, técnico, comercial, logístico o de asesoramiento.
Por eso, los 45 nombres informados por el Gobierno no deben ser considerados todavía como sancionados definitivamente.
Se encuentran sometidos a procedimientos administrativos que deberán determinar si existió una infracción. La Oficina del Presidente precisó que el objetivo es investigar y, en caso de corresponder, sancionar las presuntas violaciones a la Ley 26.659.
Sea Lion sigue siendo el centro de la disputa
Sea Lion está ubicado aproximadamente 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.
El proyecto es operado por Navitas Petroleum, que posee el 65%, mientras que Rockhopper Exploration mantiene el 35% restante.
Las compañías ya alcanzaron la Decisión Final de Inversión y mantienen como objetivo obtener el primer petróleo en marzo de 2028.
La primera etapa contempla la perforación de 11 pozos submarinos, que estarán conectados a un FPSO, una unidad flotante utilizada para producir, procesar y almacenar el petróleo antes de transferirlo a buques tanque.
Una segunda etapa está prevista aproximadamente tres años después del comienzo de la producción e incorporaría otros 12 pozos.
La dimensión del desarrollo permite comprender por qué la Argentina elevó el nivel de presión sobre las empresas que podrían participar de su ejecución.
Qué significan los 216 millones de barriles 2P y los 603 millones 2C
Navitas informa actualmente que su participación en Sea Lion representa 216 millones de barriles equivalentes de petróleo de reservas 2P y 603 millones de barriles equivalentes de recursos 2C.
Estos dos conceptos requieren una explicación.
Las reservas 2P reúnen las reservas probadas y probables. Son volúmenes de hidrocarburos descubiertos que, de acuerdo con la información técnica y económica disponible, presentan un alto grado de confianza respecto de su posibilidad de ser desarrollados y producidos comercialmente.
Los recursos 2C, en cambio, corresponden a hidrocarburos descubiertos que se consideran potencialmente recuperables, pero que todavía necesitan que se cumplan determinadas condiciones técnicas, económicas o comerciales para poder ser incorporados como reservas.
En términos simples, los 216 millones de barriles 2P representan el volumen con mayor grado de certeza para su desarrollo, mientras que los 603 millones 2C muestran el potencial adicional que Sea Lion podría incorporar en etapas posteriores.
La propia Navitas presenta actualmente al proyecto como un desarrollo con producción prevista durante más de 30 años.
Los 45 alcanzados por el proceso y sus países de origen
La nómina oficial no está integrada únicamente por compañías petroleras. Incluye licenciatarias, accionistas, fondos de inversión, proveedores, asesores y personas físicas vinculados directa o indirectamente con las actividades hidrocarburíferas desarrolladas alrededor de Malvinas.
Reino Unido
- Navitas Petroleum Development and Production Limited — subsidiaria de Navitas constituida en Reino Unido y vinculada directamente con Sea Lion.
- Navitas Petroleum Atlantic Limited — sociedad de Navitas constituida en Reino Unido.
- Rockhopper Exploration (Hydrocarbons) Limited.
- Rockhopper Exploration (Oil) Limited.
- Aedos Advisers (London) LLP.
- Samuel Moody.
- William Rees Perry.
- Interactive Investor Limited.
- Mr. Newlands.
- Hargreaves Lansdown Asset Management Limited.
- Borders & Southern Falkland Islands Limited.
- Noble Corporation.
En el caso de Navitas existe una distinción importante: las sociedades incluidas en el listado están constituidas en Reino Unido, pero Navitas Petroleum es una compañía de origen israelí, con sede principal en Herzliya, Israel.
Israel
- Harel Insurance Investments & Financial Services Ltd.
- Migdal Insurance and Financial Holdings Ltd.
- The Phoenix Holdings Ltd. / Phoenix Financial Ltd. / The Phoenix Investments House Ltd.
- Meitav Investment House Ltd.
- Gideon Abraham Tadmor Cohen.
- Yacob Katz.
- Jonathan Akiva Sternberg.
- Boaz Yoel Cohen Tadmor.
- Amit Kornhauser.
- Noked Capital Ltd.
- Exodus Management Israel Ltd., vinculada con Brosh Capital Partners LP y Brosh Equity Partners LP.
- Ion Fund Management Ltd.
- Moshe Peterburg.
Canadá
- Alan Brimacombe.
- JHI Associates Inc.
- JHI Falklands Inc.
- Eco (Atlantic) Oil & Gas Ltd.
- CIBC Asset Management.
Estados Unidos
- First Eagle Investment Management LLC.
- Vanguard Portfolio Management LLC.
- Dimensional Fund Advisors LP.
- Netherland, Sewell & Associates Inc. (NSAI).
Islas Vírgenes Británicas
- Zila Corporation.
Suecia
- Avanza Bank Holding AB.
Kazajistán
- Askar Alshinbayev.
Sudáfrica
- Coronation Fund.
Jersey
- Westmount Energy Limited.
Dinamarca
- AP Moller Holding A/S.
Países Bajos
- Fugro NV.
Origen no especificado en la información difundida
- Mr. H. Mason.
El listado permite observar con mayor claridad hacia dónde apunta la estrategia argentina: no solamente sobre Navitas, Rockhopper u otras compañías titulares de licencias, sino sobre la red de capital, accionistas, infraestructura y servicios necesaria para transformar esos proyectos en producción efectiva.
Argentina apunta a la cadena de proveedores de Sea Lion
Ese puede convertirse en uno de los aspectos decisivos del conflicto.
Sea Lion necesita contratar empresas internacionales capaces de perforar pozos, proveer equipos, operar embarcaciones, realizar estudios submarinos, aportar tecnología y prestar múltiples servicios especializados.
La estrategia argentina busca colocar a esas compañías frente a una decisión empresarial concreta: participar de desarrollos hidrocarburíferos en Malvinas podría comprometer su capacidad futura de hacer negocios en Argentina, puntualmente en Vaca Muerta.
La reacción de SLB, Baker Hughes y Halliburton debe analizarse dentro de ese escenario: por ahora, sus decisiones no significan que Sea Lion esté paralizado ni que Navitas y Rockhopper se hayan quedado sin proveedores. Tampoco implican una salida de esas empresas del proyecto porque, hasta el momento, no estaban confirmadas como participantes.
Pero sí constituyen una primera señal de que el nuevo escenario argentino comenzó a ser considerado por algunas de las compañías más importantes de la industria.
Navitas mantiene el objetivo de producir en 2028
Del otro lado, Navitas y Rockhopper mantienen por ahora su hoja de ruta.
La información oficial actualizada de Navitas continúa mostrando a Sea Lion como un proyecto en desarrollo, con la Decisión Final de Inversión tomada y el primer petróleo programado para marzo de 2028.
El conflicto entra así en una nueva etapa: como Energía 360 viene siguiendo desde fines de 2025, Sea Lion dejó hace tiempo de ser simplemente una posibilidad geológica. El proyecto tiene inversión comprometida, reservas certificadas, una estructura societaria definida y un cronograma para comenzar a producir.
Ahora la disputa pasa por otra cuestión: si Argentina logra dificultar la construcción de la red internacional de proveedores, inversores y servicios que Navitas y Rockhopper necesitan para transformar esas reservas en petróleo efectivamente producido.
La respuesta inicial de SLB, Baker Hughes y Halliburton abre precisamente ese interrogante.
Y será sobre ese terreno donde comenzará a medirse el verdadero impacto de la nueva estrategia argentina sobre Sea Lion.





