Un escenario elaborado por Rystad Energy proyecta la incorporación progresiva de Sea Lion, Darwin y desarrollos asociados a Casper hasta 2040. El gráfico muestra que la actividad podría superar los US$2.000 millones anuales de ingresos durante parte de la próxima década. La estimación aparece mientras Sea Lion avanza hacia su primera producción y Argentina refuerza las acciones sobre empresas y proveedores vinculados con la explotación de hidrocarburos en las islas.
El proyecto Sea Lion concentra hoy la mayor atención sobre la actividad petrolera alrededor de las Islas Malvinas, pero las proyecciones de la industria muestran que el desarrollo encabezado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration podría no ser el único en entrar en producción durante la próxima década.
Un gráfico de Rystad Energy sobre los ingresos generados por la producción de hidrocarburos hasta 2040 plantea una secuencia que comienza con Sea Lion Phase 1 y posteriormente incorpora a Darwin East & West, Casper North y Casper South.

La estimación permite dimensionar un escenario de desarrollo hidrocarburífero de mayor alcance que el proyecto que actualmente avanza hacia su puesta en producción.
Según la lectura del gráfico, Sea Lion comenzaría a generar ingresos hacia 2029, inicialmente en torno a los US$1.000 millones anuales, para ubicarse posteriormente alrededor de los US$1.500 millones durante los primeros años de la década de 2030.
A medida que ese primer desarrollo comienza a mostrar una reducción en su aporte, la proyección incorpora nuevos proyectos. Darwin East & West aparece desde mediados de la década, mientras que Casper North y Casper South se suman posteriormente.
El efecto combinado lleva los ingresos proyectados por la producción de hidrocarburos a superar los US$2.000 millones anuales entre 2035 y 2038, aproximadamente, con un máximo cercano a los US$2.300 millones en 2037.
El concepto utilizado por Rystad es revenue generated from hydrocarbon production. Se trata, por lo tanto, de ingresos generados por la producción, no de ganancias netas de las compañías ni de la recaudación fiscal que podría recibir la administración de las islas.
Tampoco todos los proyectos incluidos en el gráfico tienen actualmente el mismo grado de madurez. Sea Lion cuenta con una Decisión Final de Inversión y un cronograma definido, mientras que Darwin y los desarrollos asociados a Casper requieren todavía nuevas inversiones, decisiones comerciales y etapas de desarrollo.
Sea Lion ya tiene fecha para comenzar a producir
Sea Lion es el proyecto más avanzado de los que aparecen en la proyección.
Está ubicado aproximadamente 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, dentro de la Cuenca Malvinas Norte, y es operado por Navitas Petroleum, que posee el 65%. Rockhopper Exploration mantiene el 35% restante.
Navitas informa oficialmente que la Decisión Final de Inversión ya fue adoptada y que el primer petróleo está previsto para marzo de 2028. La compañía desarrolla el proyecto por etapas y la primera fase contempla 11 pozos submarinos conectados a un FPSO. Una segunda etapa incorporaría otros 12 pozos aproximadamente tres años después del inicio de la producción.
Energía 360 viene siguiendo el proyecto desde diciembre de 2025, cuando las compañías confirmaron la inversión para llevar Sea Lion a producción. Desde entonces, el desarrollo avanzó hasta convertirse en el principal foco de la disputa hidrocarburífera entre Argentina y las autoridades británicas de las islas.
La última evaluación independiente encargada por Rockhopper a Netherland, Sewell & Associates incorporó además nuevos volúmenes y una aceleración del desarrollo del área central de Sea Lion, utilizando el FPSO OSX-1.
Navitas, por su parte, presentó durante 2026 un esquema de crecimiento que contempla una capacidad inicial de aproximadamente 55.000 barriles diarios en 2028, la incorporación de un segundo FPSO y una capacidad de cuenca que podría alcanzar alrededor de 150.000 barriles diarios hacia 2030 y superar los 200.000 barriles diarios desde 2032, siempre sujeto al desarrollo de las siguientes etapas.
Ese plan permite entender por qué las proyecciones de largo plazo ya no se limitan exclusivamente a la primera fase de Sea Lion.
Casper y otros descubrimientos rodean al proyecto principal
La propia información geológica publicada por el Departamento de Recursos Minerales de las islas identifica varios descubrimientos en la Cuenca Malvinas Norte.
Además de Sea Lion aparecen Casper, Casper South, Beverley, Liz, Zebedee e Isobel Deep.
Los antecedentes oficiales señalan incluso que fases posteriores del desarrollo de Sea Lion podrían incorporar el sector sur del yacimiento y descubrimientos satélite como Casper, Casper South y Beverley.
Esta información coincide con la lógica que muestra el gráfico de Rystad: el desarrollo inicial funcionaría como la primera etapa de una actividad que podría incorporar posteriormente otros recursos ya descubiertos en la misma cuenca.
En ese punto debe hacerse una distinción. La denominación “Casper North” aparece en la proyección de Rystad, mientras que la información geológica pública identifica específicamente a Casper y Casper South entre los descubrimientos asociados a Sea Lion.
Por eso, el gráfico debe ser interpretado como un escenario elaborado por la consultora y no como un cronograma de proyectos ya aprobados.
Darwin es otro desarrollo y está en una cuenca diferente
El segundo gran bloque que aparece en la proyección es Darwin East & West.
A diferencia de Casper, Darwin no forma parte del complejo Sea Lion ni se encuentra en la misma cuenca.
El descubrimiento pertenece a Borders & Southern Petroleum y está localizado en la Cuenca Malvinas Sur.
La compañía informa que Darwin está compuesto por dos bloques contiguos, Darwin East y Darwin West, y estima para ambos un recurso recuperable sin ajustar por riesgo de aproximadamente 462 millones de barriles de líquidos, compuesto por condensado y GLP.
Borders & Southern estudió distintos esquemas de desarrollo y sostiene que el descubrimiento podría producirse mediante un FPSO, con los líquidos destinados a comercialización y el gas seco reinyectado al reservorio.
La empresa todavía busca avanzar en la financiación y asociación necesaria para llevar el activo hacia una etapa de desarrollo comercial.
Por eso, la incorporación de Darwin en el gráfico de Rystad representa una hipótesis de producción futura y no una inversión ya sancionada.
Sin embargo, su peso dentro de la proyección es significativo: desde mediados de la década de 2030, el aporte de Darwin compensa parte del declino que comienza a mostrar Sea Lion y eleva nuevamente los ingresos totales del conjunto.
El gráfico cambia la escala del escenario hasta 2040
La principal información que aporta la proyección es la secuencia temporal.
Sea Lion aparece primero y concentra prácticamente todos los ingresos durante los primeros años. Después se incorpora Darwin y finalmente aparecen otros desarrollos vinculados a Casper.
De acuerdo con los valores aproximados que pueden leerse sobre el gráfico:
- en 2029, los ingresos rondarían US$1.000 millones;
- entre 2030 y 2032, Sea Lion se movería alrededor de US$1.500 millones anuales;
- hacia 2035, la incorporación de nuevos proyectos elevaría el total por encima de US$2.000 millones;
- alrededor de 2037 se alcanzaría el máximo de la proyección, próximo a US$2.300 millones;
- posteriormente comenzaría una reducción, aunque en 2040 el conjunto todavía se ubicaría en torno a US$1.400 millones.
Los números son aproximados porque surgen de la escala visual del gráfico y no deben presentarse como valores contractuales o producción comprometida.
Lo que sí muestra con claridad la proyección es que el horizonte analizado por la industria excede ampliamente a la primera fase de Sea Lion.
Argentina trasladó la disputa hacia las empresas y los proveedores
El escenario de expansión aparece mientras Argentina incrementa las acciones contra las compañías vinculadas con la actividad hidrocarburífera en las islas.
Como informó Energía 360, el Gobierno puso en marcha procedimientos sobre 45 personas físicas y jurídicas, entre empresas, accionistas, fondos de inversión y proveedores, para determinar eventuales infracciones a la legislación argentina que regula la actividad hidrocarburífera en la plataforma continental.
La discusión comenzó además a trasladarse hacia la cadena de servicios.
SLB, Baker Hughes y Halliburton aclararon que no participan ni tienen previsto involucrarse en proyectos petroleros en las Islas Malvinas, mientras que CASEPE informó posteriormente que sus 33 empresas asociadas no participarán en licitaciones relacionadas con desarrollos hidrocarburíferos en las islas y sus espacios marítimos circundantes.
La legislación argentina exige autorización nacional para desarrollar actividades hidrocarburíferas en las áreas sobre las que el país reclama soberanía y contempla también restricciones para empresas vinculadas directa o indirectamente con esas operaciones.
Navitas y Rockhopper, en cambio, continúan avanzando con Sea Lion bajo licencias otorgadas por las autoridades británicas de las islas y mantienen su objetivo de alcanzar el primer petróleo en 2028.
De Sea Lion a una posible secuencia de desarrollos
Hasta ahora, Sea Lion ocupa el centro de las noticias porque es el proyecto que alcanzó la instancia de inversión y ejecución.
El gráfico de Rystad incorpora una segunda dimensión.
El escenario ya no muestra exclusivamente un yacimiento produciendo durante las próximas décadas, sino distintos desarrollos incorporándose en forma sucesiva.
Sea Lion es el primero y tiene un cronograma concreto. Casper y otros descubrimientos de la Cuenca Norte aparecen como posibles extensiones posteriores. Darwin representa otro proyecto, operado por otra compañía y ubicado en una cuenca distinta.
Para que esa proyección se concrete serán necesarias nuevas inversiones, financiamiento, infraestructura, decisiones finales de inversión y condiciones económicas que todavía no están aseguradas.
Pero las publicaciones de las propias compañías, la información geológica disponible y los análisis sectoriales muestran que la actividad exploratoria realizada durante las últimas décadas dejó varios descubrimientos alrededor de las islas.
La diferencia es que ahora uno de ellos, Sea Lion, ya ingresó en la etapa de desarrollo.
Y la proyección de Rystad hasta 2040 permite observar cuál podría ser el siguiente capítulo si los restantes proyectos también avanzan hacia producción.





