La empresa extendió hasta el 30 de junio el plazo para recibir ofertas por concentrado de uranio, un insumo clave para la producción de combustible nuclear y la operación de Atucha I, Atucha II y Embalse.
Nucleoeléctrica Argentina S.A. prorrogó una licitación pública internacional destinada a la contratación de concentrado de uranio, un insumo estratégico para el funcionamiento de la cadena nuclear argentina.
La medida fue publicada en el Boletín Oficial y corresponde a la Licitación Pública Internacional N° 67059. Según el aviso oficial, la nueva fecha de apertura de ofertas será el 30 de junio de 2026, con recepción hasta las 14 horas.
Aunque se trata de un trámite de contratación, el dato tiene relevancia energética: el concentrado de uranio es la materia prima a partir de la cual se inicia el proceso industrial que permite fabricar combustible nuclear. Ese combustible es el que luego utilizan las centrales para producir electricidad de manera continua y estable.
Nucleoeléctrica Argentina es la empresa encargada de operar las centrales nucleares del país: Atucha I, Atucha II y Embalse. En conjunto, estas instalaciones forman parte de la generación eléctrica de base del sistema argentino, es decir, aquella que puede aportar energía de manera sostenida, sin depender de factores climáticos como el viento, la radiación solar o el caudal hídrico.
Por eso, cada proceso vinculado al abastecimiento de uranio resulta sensible para la planificación energética. No se trata únicamente de comprar un insumo, sino de sostener una cadena que incluye tecnología, operación industrial, seguridad, logística y capacidad técnica especializada.
El uranio no se utiliza de manera directa tal como se extrae de la naturaleza. Primero debe atravesar distintas etapas de procesamiento hasta convertirse en combustible apto para su uso en los reactores nucleares. En ese recorrido, el concentrado de uranio funciona como el primer eslabón de una cadena compleja y altamente regulada.
La prórroga de la licitación no implica por sí misma un cambio en la política nuclear ni una emergencia de abastecimiento. Sin embargo, confirma que Nucleoeléctrica continúa con procesos internacionales orientados a garantizar la provisión de insumos necesarios para la operación de sus centrales.
En un contexto en el que la Argentina vuelve a discutir el rol de la energía nuclear dentro de su matriz energética, este tipo de contrataciones permite observar una dimensión menos visible pero central: la seguridad del suministro. Para que una central nuclear produzca electricidad, no alcanza con tener infraestructura instalada; también es necesario asegurar combustible, mantenimiento, personal técnico y planificación de largo plazo.
La energía nuclear ocupa un lugar particular dentro del sistema eléctrico porque aporta generación firme, con bajas emisiones durante la operación y capacidad para entregar potencia de manera constante. Esa característica la diferencia de otras fuentes y la convierte en una pieza relevante para diversificar la matriz energética.
El proceso licitatorio continuará ahora con la recepción y evaluación de ofertas. Una vez cerrada esa etapa, Nucleoeléctrica deberá avanzar en la definición del proveedor, en el marco de una contratación internacional que vuelve a poner sobre la mesa la importancia estratégica del abastecimiento nuclear para la Argentina.





