La empresa argentina realizó su primera comercialización internacional de componentes desarrollados para reactores nucleares CANDU, tecnología similar a la de la Central Nuclear Embalse. La operación marca un nuevo paso en la estrategia del sector nuclear nacional para exportar ingeniería, conocimiento y soluciones de alto valor agregado.
Nucleoeléctrica Argentina S.A concretó su primera comercialización internacional de componentes desarrollados por la empresa para reactores nucleares CANDU, una tecnología similar a la utilizada por la Central Nuclear Embalse, ubicada en la provincia de Córdoba.
El anuncio oficial fue realizado por la compañía el sábado 6 de junio y representa un hito para la industria nuclear argentina: por primera vez, la empresa operadora de las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse logró colocar en el mercado internacional componentes propios destinados a centrales nucleares de alta complejidad.
La operación fue realizada con Candu Energy Inc, empresa integrante de AtkinsRéalis y vinculada al diseño de este tipo de reactores. La venta incluyó tapones de blindaje de salida con restrictor de flujo, conocidos como FROSP, componentes utilizados para optimizar las condiciones operativas y de seguridad en los canales de combustible de centrales nucleares CANDU.
El dato no es menor. Hasta ahora, Nucleoeléctrica era reconocida principalmente por su rol como generadora eléctrica y operadora de las centrales nucleares argentinas. Con esta operación, la empresa comienza a consolidar una nueva etapa: la exportación de tecnología, ingeniería y soluciones nucleares desarrolladas a partir de capacidades locales.
Los componentes comercializados fueron desarrollados junto con la Comisión Nacional de Energía Atómica y CONUAR, dos actores centrales del ecosistema nuclear argentino. La experiencia acumulada en la operación y extensión de vida de la Central Nuclear Embalse fue clave para validar este tipo de soluciones técnicas, aplicables a reactores CANDU que operan en distintos países.
La Central Nuclear Embalse tiene un rol estratégico en esta historia. Se trata de una central de tecnología CANDU, que utiliza uranio natural y agua pesada, y que atravesó un proceso de extensión de vida que permitió renovar capacidades de ingeniería, mantenimiento, fabricación de componentes y gestión de grandes proyectos nucleares. Ese aprendizaje industrial y técnico es el que ahora Nucleoeléctrica busca transformar en una nueva línea de negocios.
La venta también se inscribe en una estrategia más amplia. En mayo de 2026, Nucleoeléctrica anunció la creación de una nueva unidad de negocios orientada a exportar servicios nucleares al mundo, con el objetivo de aprovechar el conocimiento acumulado por sus equipos técnicos y posicionar a la empresa en mercados internacionales de alta especialización.
El contexto internacional también juega a favor. La energía nuclear volvió a ganar protagonismo en la agenda global por su capacidad de aportar generación firme, baja en emisiones y disponible de manera continua. Ese escenario abre oportunidades para países con trayectoria nuclear como Argentina, que cuenta con capacidades en operación, mantenimiento, ingeniería, fabricación de componentes y formación técnica especializada.
Para la industria argentina, la operación marca un cambio de escala. No se trata solamente de una venta puntual, sino de una señal de que el país puede insertarse en cadenas internacionales de valor nuclear con desarrollos propios. En un mercado de alta exigencia tecnológica y regulatoria, Nucleoeléctrica busca mostrar que la experiencia local puede convertirse en exportación de conocimiento.
El presidente de Nucleoeléctrica, Juan Martín Campos, destacó que esta primera comercialización internacional refleja el potencial de la empresa para exportar conocimiento, ingeniería y soluciones nucleares de alto valor agregado. También remarcó que el renovado interés mundial por la energía nuclear abre una oportunidad para que Argentina se integre a ese escenario global con capacidades concretas.
Con esta operación, Nucleoeléctrica empieza a posicionarse no solo como operadora de centrales nucleares, sino también como proveedora de soluciones para otras centrales del mundo. Es un paso relevante para una industria que combina ciencia, tecnología, ingeniería y desarrollo productivo nacional.





