La compañía pasó de producir 900.000 metros cúbicos diarios en mayo de 2025 a 1,896 millones en la actualidad. El crecimiento se apoya en la recuperación de áreas maduras y tiene a Estación Fernández Oro, el principal yacimiento gasífero de Río Negro, como uno de sus activos estratégicos.
Quintana Energy consolidó un fuerte crecimiento dentro del mercado gasífero argentino y logró ubicarse como la novena productora de gas del país, según informó la propia compañía.
La empresa señaló que actualmente alcanza una producción de 1,896 millones de metros cúbicos de gas por día, frente a los 900.000 metros cúbicos diarios que registraba en mayo de 2025. La comparación representa un incremento del 110,67% en poco más de un año, equivalente a la incorporación de aproximadamente 996.000 metros cúbicos diarios.
El salto productivo permitió que Quintana ingresara al grupo de las diez principales productoras de gas de la Argentina, dentro de un mercado integrado por cerca de cincuenta compañías. La empresa también incorporó esta posición a su presentación institucional, en la que declara una producción total superior a los 22.500 barriles equivalentes de petróleo por día.
Más allá del lugar alcanzado en el ranking, el crecimiento muestra el resultado de una estrategia empresarial concentrada en la adquisición, recuperación y optimización de yacimientos maduros. Se trata de áreas que llevan varios años o décadas en producción y que atraviesan una declinación natural, pero que todavía pueden aportar volúmenes relevantes mediante nuevas inversiones, intervenciones de pozos y mejoras en las instalaciones.
El modelo de Quintana se diferencia de los grandes desarrollos no convencionales, donde el crecimiento depende principalmente de perforar y fracturar nuevos pozos. En los campos maduros, el desafío consiste en revisar integralmente la operación, reactivar pozos detenidos, realizar trabajos de reparación, optimizar plantas y sistemas de compresión, reducir pérdidas y aplicar técnicas de recuperación que permitan extender la vida útil de los reservorios.
Uno de los activos centrales dentro de esa estrategia es Estación Fernández Oro, ubicado en la zona rural de Allen. El bloque es considerado el área gasífera más importante de Río Negro y, de acuerdo con información oficial de la Provincia, representa alrededor del 30% de la producción de gas rionegrina.
Quintana asumió la operación de Estación Fernández Oro luego de la transferencia impulsada por YPF dentro de su proceso de salida de distintos campos convencionales. La cesión incluyó a Quintana E&P Argentina, Quintana Energy Investments y Gas Storage and Midstream Services, empresas pertenecientes al mismo grupo.
Como parte de la extensión de la concesión, el grupo presentó ante Río Negro un plan de inversiones por US$91,88 millones para los próximos diez años. El programa contempla proyectos destinados a sostener y aumentar la recuperación de gas y petróleo, además de intervenciones sobre pozos e infraestructura.
Los resultados comenzaron a reflejarse en la actividad. La Secretaría de Hidrocarburos de Río Negro informó que durante 2025 y 2026 Quintana realizó cuatro trabajos de workover, cuatro reactivaciones de pozos y distintas mejoras productivas mediante optimizaciones operativas en Estación Fernández Oro.
La Provincia también indicó que los desembolsos ejecutados hasta el momento superaron los compromisos establecidos durante el proceso de extensión de la concesión.
El workover consiste en una intervención de mayor complejidad sobre un pozo existente. Puede incluir reparaciones, cambios en los sistemas de producción, limpieza, aislamiento de zonas o trabajos destinados a recuperar caudales que se habían reducido. Estas tareas permiten sumar producción sin necesidad de construir completamente un nuevo pozo.
Otra de las iniciativas desarrolladas en Estación Fernández Oro es el proyecto piloto de reinyección de gas seco. La técnica consiste en introducir gas nuevamente en el reservorio para movilizar hidrocarburos líquidos, mejorar su recuperación y prolongar el aprovechamiento del yacimiento.
Según el último reporte oficial del Gobierno de Río Negro, Quintana ya reinyectó 54 millones de metros cúbicos de gas mediante compresores propios y alquilados. La empresa prevé poner en producción los pozos asociados al ensayo para determinar la viabilidad técnica y económica del procedimiento.
La prueba había comenzado en junio de 2025 y fue presentada como una alternativa para recuperar líquidos y reactivar sectores de Estación Fernández Oro. En ese momento, el yacimiento se encontraba en una meseta cercana a los 750.000 metros cúbicos diarios, lejos de los máximos históricos de aproximadamente 3,5 millones de metros cúbicos por día.
Ese antecedente permite dimensionar el potencial remanente del área, aunque no significa que pueda regresar automáticamente a sus niveles máximos. El comportamiento dependerá de la respuesta de los reservorios, del resultado de las intervenciones y de la continuidad de las inversiones.
El crecimiento global informado por Quintana tampoco se explica solamente por Estación Fernández Oro. La compañía amplió su escala mediante la incorporación del Clúster Mendoza Sur y de Cañadón León-Meseta Espinosa, en Santa Cruz, además de sus operaciones en Chile.
El Clúster Mendoza Sur está integrado por las concesiones El Portón, Altiplanicie del Payún, Chihuido de la Salina, Chihuido de la Salina Sur y Cañadón Amarillo. La compañía también participa como socia no operadora en Confluencia Sur y proyecta avanzar con desarrollos convencionales y pilotos sobre recursos no convencionales.
En diciembre de 2025, Quintana comenzó además a operar Cañadón León-Meseta Espinosa, en Santa Cruz. De acuerdo con la empresa, la incorporación de ese activo permitió duplicar la producción total de la compañía y completar una expansión sobre distintas cuencas productivas.
La estrategia forma parte de una transformación más amplia dentro de la industria hidrocarburífera argentina. Mientras YPF y otras grandes operadoras concentran capital, equipos y personal en Vaca Muerta, compañías independientes comenzaron a tomar campos convencionales que requieren una estructura operativa diferente.
Para estas empresas, el negocio no depende necesariamente de encontrar un nuevo gran yacimiento, sino de conseguir que instalaciones y pozos existentes produzcan de manera más eficiente. El conocimiento técnico, el control de costos y la velocidad para ejecutar intervenciones resultan determinantes.
En ese contexto, el crecimiento desde 900.000 hasta 1,896 millones de metros cúbicos diarios funciona como un indicador de que la recuperación de áreas maduras todavía puede aportar nuevos volúmenes al sistema energético argentino.
También demuestra que la declinación de un yacimiento no implica necesariamente el final de su vida productiva. Con inversión, tecnología y una administración especializada, algunos campos pueden estabilizarse, recuperar parte de su producción y continuar generando gas, petróleo, empleo, servicios y regalías.
Para Río Negro, el desempeño de Quintana tiene una importancia particular. Estación Fernández Oro continúa siendo el principal activo gasífero de la provincia y una pieza relevante para sostener la actividad hidrocarburífera en el Alto Valle.
La evolución de la producción deberá ser seguida durante los próximos meses para determinar si el volumen alcanzado puede mantenerse como una tendencia. La propia compañía sostiene que la posición dentro del ranking no constituye la meta, sino una confirmación de que su modelo operativo puede repetirse y escalar.
Los datos oficiales de producción de petróleo y gas son publicados por la Secretaría de Energía de la Nación mediante el sistema SESCO.
El dato central, de todos modos, excede el ranking: en poco más de un año, Quintana duplicó su producción de gas y convirtió la recuperación de campos maduros en el eje de una expansión que ya comienza a modificar su peso dentro del mapa energético nacional.





