La Provincia invertirá casi $1.500 millones en la remodelación y ampliación de la sede de Energía y Ambiente en el Alto Valle. El proyecto busca mejorar la capacidad operativa, técnica y administrativa del Estado en una región estratégica para el desarrollo productivo rionegrino.
El Gobierno de Río Negro adjudicó la obra de remodelación y ampliación de la sede de Energía y Ambiente en General Roca, una intervención que apunta a fortalecer la presencia institucional en el Alto Valle y acompañar con mayor capacidad técnica el crecimiento energético, minero y productivo de la provincia.
La obra fue adjudicada a la empresa ECA S.A por un monto de $1.495 millones y tendrá un plazo de ejecución de 365 días corridos a partir de la firma del acta de inicio.
El edificio, ubicado sobre calle Maipú, será modernizado para incorporar espacios más funcionales destinados al trabajo técnico, administrativo y operativo de las áreas vinculadas a energía, ambiente y minería. La intervención forma parte de una estrategia provincial orientada a mejorar la infraestructura pública en zonas donde la actividad productiva demanda mayor presencia del Estado, más capacidad de control y una respuesta institucional más ágil.
El proyecto contempla la construcción y adecuación de sectores de recepción, oficinas administrativas y gerenciales, salas de reuniones, sanitarios, office y un salón de usos múltiples. Este último espacio estará pensado para capacitaciones, encuentros de trabajo y actividades vinculadas a la coordinación de equipos técnicos.
La obra también incorpora criterios de eficiencia energética, ventilación e iluminación natural, con soluciones orientadas a mejorar las condiciones laborales y optimizar el uso de los recursos. En un contexto donde Río Negro busca consolidarse como una provincia protagonista en materia energética, minera e industrial, la infraestructura estatal empieza a jugar un rol cada vez más relevante.
General Roca ocupa una posición estratégica dentro del entramado productivo del Alto Valle, una región que combina actividad hidrocarburífera, desarrollo de infraestructura, servicios, logística y presencia de empresas vinculadas a la cadena energética. En ese escenario, contar con una sede moderna permitirá mejorar la coordinación territorial, ordenar funciones y reforzar los mecanismos de fiscalización y acompañamiento.
Desde el Gobierno provincial remarcan que la nueva infraestructura permitirá acompañar el crecimiento energético, minero y económico con mayor capacidad técnica, planificación y control ambiental. La decisión se enmarca en una etapa en la que Río Negro necesita sostener el ritmo de las inversiones privadas con un Estado preparado para intervenir, controlar y facilitar procesos en el territorio.
La adjudicación de esta obra representa un paso concreto en esa dirección: más infraestructura pública, mejores herramientas para los equipos técnicos y una presencia estatal más cercana a las zonas donde se define buena parte del futuro productivo de la provincia.





