El crecimiento de la actividad energética y las grandes obras petroleras generaron una pregunta recurrente entre los lectores: ¿cuánto crudo extrae realmente Río Negro? La provincia produce algo más de 20.000 barriles diarios y todavía depende mayoritariamente de campos convencionales, aunque Vaca Muerta ya aporta más de 5.000.
En los últimos meses, una pregunta comenzó a repetirse entre los lectores de Energía 360: ¿cuánto petróleo produce realmente Río Negro?
La consulta tiene una explicación. La provincia está atravesada por una transformación energética de enorme escala: avanza el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), se amplía la capacidad de transporte de Oldelval, crece la actividad vinculada a Vaca Muerta y la costa rionegrina se prepara para convertirse en una de las principales puertas de exportación de petróleo de la Argentina.
Pero una cosa es el petróleo que circulará por Río Negro y otra, muy distinta, el que efectivamente se extrae dentro de la provincia.
Los últimos datos disponibles muestran que la producción rionegrina se encuentra actualmente por encima de los 20.000 barriles diarios, muy lejos todavía de la escala alcanzada por Neuquén.
En julio de 2026, Río Negro produjo un promedio de 21.236 barriles de petróleo por día, según los registros de la Secretaría de Energía de la Nación procesados a partir del Capítulo IV. Ese volumen significó una baja mensual del 0,78%, pero quedó 5,77% por encima de julio de 2025.
El dato permite dimensionar mejor el lugar que ocupa actualmente la provincia en el mapa petrolero argentino.
Con una producción nacional superior a los 900.000 barriles diarios, Río Negro explica aproximadamente 2,3% del petróleo extraído en el país.
No es un productor de la escala de Neuquén. Pero dentro de esos poco más de 20.000 barriles diarios comienza a producirse un cambio que será necesario seguir de cerca: Vaca Muerta empieza a ganar participación sobre una matriz históricamente dominada por el petróleo convencional.
Más de 5.000 barriles diarios ya vienen de Vaca Muerta
El siguiente dato disponible permite observar con mayor claridad esa transformación. Durante agosto, la producción no convencional de petróleo en territorio rionegrino alcanzó aproximadamente 5.105 barriles diarios.
Es decir, Vaca Muerta ya aporta varios miles de barriles a la producción provincial y su participación creció con fuerza respecto de un año atrás.
Todavía se trata de una escala pequeña si se la compara con toda la formación. Vaca Muerta genera actualmente más de 670.000 barriles diarios de petróleo. Los alrededor de 5.100 barriles extraídos del lado rionegrino representan apenas cerca del 0,8% de ese volumen.
La comparación con Neuquén es todavía más contundente. La provincia vecina superó en agosto los 685.000 barriles diarios de producción total, impulsada casi completamente por el no convencional.
Río Negro juega, por ahora, en otra escala. Pero el dato relevante para la provincia no es cuánto falta para alcanzar a Neuquén, sino cuánto puede crecer su propia producción a partir de nuevos desarrollos.
Phoenix explica hoy buena parte del cambio

El principal motor del shale rionegrino está en Confluencia Norte y Confluencia Sur, los bloques operados por Phoenix Global Resources.
Allí, los pozos horizontales perforados sobre Vaca Muerta permitieron pasar de la expectativa geológica a la producción efectiva.
Phoenix completó una etapa exploratoria que incluyó siete pozos horizontales y 228 kilómetros cuadrados de sísmica 3D. Los resultados llevaron posteriormente a la compañía a presentar la declaración de comercialidad de ambas áreas, un paso necesario para avanzar hacia una explotación de mayor escala.
El impacto de esos pozos ya pudo verse con claridad en los números provinciales. Durante algunos períodos, Confluencia Norte y Sur llegaron a producir conjuntamente cerca de 7.000 barriles diarios, mientras que el no convencional alcanzó una participación inédita dentro de la producción rionegrina.
La evolución también explica por qué los registros mensuales pueden mostrar oscilaciones importantes. Río Negro todavía tiene pocos pozos shale en producción, por lo que la curva de uno o dos desarrollos puede modificar considerablemente el promedio provincial.
El convencional todavía es mayoría
El crecimiento de Vaca Muerta no significa que Río Negro haya dejado atrás su histórica producción convencional.
Por el contrario, los campos maduros todavía explican la mayor parte del petróleo extraído en la provincia.
Según los últimos datos oficiales provinciales disponibles, alrededor del 68% de la matriz petrolera rionegrina continúa siendo convencional.
Allí aparecen áreas históricas como Señal Picada-Punta Barda, Entre Lomas, Estación Fernández Oro, La Yesera, Medianera y Rinconada-Puesto Morales, entre otras.
Son yacimientos que llevan años —y en algunos casos décadas— en producción y enfrentan el declino natural característico de los campos maduros.
Esto plantea uno de los principales desafíos para Río Negro: No alcanza con sumar nuevos barriles de Vaca Muerta. Si la producción convencional cae al mismo ritmo o más rápido que el crecimiento del shale, el resultado puede ser una producción provincial estancada.
Por eso la Provincia reglamentó durante 2026 un régimen de incentivo que permite reducir al 6% las regalías correspondientes exclusivamente a la producción incremental generada a partir de nuevas inversiones en campos maduros.
La apuesta tiene dos frentes: sostener lo que ya produce el convencional y, simultáneamente, hacer crecer el no convencional.
Señal Picada, Entre Lomas y los campos maduros
Dentro del convencional también existen diferencias importantes entre áreas y operadoras.
Señal Picada-Punta Barda continúa siendo uno de los bloques de mayor peso histórico dentro de la producción provincial. A su alrededor aparece una estructura madura integrada por distintas concesiones que siguen aportando buena parte de los barriles rionegrinos.
Entre las compañías con actividad en la provincia se encuentran Phoenix Global Resources, Capex, Petróleos Sudamericanos, Medanito, Tango Energy y Geopetrol, entre otras.
La reciente adjudicación de Medianera y Rinconada-Puesto Morales a Geopetrol forma parte precisamente de la estrategia provincial de encontrar nuevos operadores e inversiones para áreas maduras que todavía conservan recursos aprovechables.
Este componente será tan importante como Vaca Muerta a la hora de interpretar los números mensuales.
Una recuperación de campos maduros puede sumar producción rápidamente. Del mismo modo, una parada operativa o una caída pronunciada de alguno de los principales yacimientos puede afectar el promedio provincial.
Después de Confluencia aparecen nuevos bloques
La expectativa de crecimiento shale no termina en los bloques de Phoenix. Uno de los proyectos a observar es Loma Guadalosa, donde Río Negro otorgó su primera Concesión de Explotación No Convencional de Hidrocarburos.
El área es operada por Pan American Energy, con participación de Tango Energy Argentina y Continental Resources Argentina, y tendrá que demostrar mediante nuevos pozos horizontales si existe productividad suficiente para justificar un desarrollo a mayor escala.
También aparecen Charco del Palenque, Jarilla Quemada y parte de Entre Lomas, áreas incorporadas a la estrategia no convencional de Tango Energy.
En conjunto representan una nueva superficie rionegrina sobre la ventana petrolera de Vaca Muerta.
Pero allí conviene separar potencial de producción: Tener Vaca Muerta debajo de un bloque no significa automáticamente disponer de petróleo comercial. Primero deberán perforarse pozos, realizarse fracturas, analizarse sus curvas productivas y determinar si los costos permiten avanzar hacia desarrollos masivos.
Confluencia ya atravesó buena parte de ese camino. Los demás bloques recién empiezan.
Río Negro produce poco más del 2% del petróleo argentino
Otra manera de entender la verdadera escala provincial es mirar la balanza nacional.
Argentina se encuentra en niveles récord de producción y se aproxima al millón de barriles diarios gracias al crecimiento acelerado de Vaca Muerta.
Río Negro, con algo más de 20.000 barriles diarios, aporta aproximadamente entre 2% y 2,5% del total, según el mes analizado.
Esto permite despejar otra idea que puede surgir a partir del enorme movimiento petrolero que empieza a observarse en territorio provincial.
Río Negro todavía no es uno de los grandes productores de petróleo del país por volumen.
Sí ocupa un lugar estratégico cada vez mayor por otra razón: está convirtiéndose en uno de los principales corredores de transporte y exportación del crudo de la Cuenca Neuquina.
Una cosa es producir y otra transportar
El Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) muestra claramente esa diferencia: El oleoducto recorrerá unos 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada y comenzará transportando alrededor de 180.000 barriles diarios, para luego avanzar hacia capacidades de aproximadamente 390.000 barriles y, en una etapa superior, poder alcanzar alrededor de 550.000 barriles por día.
Es decir que solamente VMOS podrá movilizar varias veces toda la producción petrolera actual de Río Negro.
A eso se suma Duplicar Norte, la ampliación del sistema de Oldelval que atravesará territorio provincial y aumentará la capacidad de evacuación del petróleo producido en Vaca Muerta.
Por eso es fundamental diferenciar ambos fenómenos.
Por Río Negro circularán cientos de miles de barriles diarios.
Pero actualmente la provincia produce poco más de 20.000.
El desafío de los próximos años será lograr que una porción cada vez mayor de todo ese petróleo también tenga origen en yacimientos rionegrinos.
Los números que Energía 360 seguirá todos los meses
A partir de septiembre, Energía 360 comenzará a publicar un seguimiento mensual específico de la producción petrolera de Río Negro.
El tablero tendrá una serie de indicadores permanentes que permitirán comparar la evolución sin confundir producción propia con petróleo transportado.
Se analizará la producción total provincial, la variación mensual, la variación interanual, cuánto corresponde a petróleo convencional, cuánto al no convencional, qué porcentaje representa Río Negro dentro de la producción argentina y cuáles son las empresas y bloques que explican las principales subas o bajas.
Como punto de partida, la fotografía actual permite establecer algunas referencias: 21.236 barriles diarios de producción total en julio; una variación mensual de -0,78%; un crecimiento interanual de 5,77%; unos 5.105 barriles diarios de producción no convencional registrados en agosto; alrededor de 2,3% de participación sobre la producción nacional y menos del 1% dentro del petróleo de Vaca Muerta.
Los datos muestran dos realidades simultáneas: Río Negro todavía es un productor pequeño dentro del mapa petrolero argentino y continúa dependiendo principalmente de campos convencionales maduros.
Pero Vaca Muerta ya comenzó a modificar esa matriz: La pregunta que Energía 360 seguirá mes a mes será si esos nuevos barriles alcanzan primero para compensar el declino del convencional y, posteriormente, para iniciar una nueva etapa de crecimiento sostenido de la producción petrolera rionegrina.





