Un informe de Politikon Chaco, elaborado sobre datos oficiales del INDEC, muestra que la provincia registró en el primer semestre ventas reales 5,1% superiores al promedio del período 2017-2025. Junto con Neuquén, es una de las únicas dos jurisdicciones del país que se encuentran por encima de sus niveles históricos, en un escenario nacional marcado por la retracción del consumo.
Río Negro volvió a mostrar un comportamiento económico diferente al de buena parte del país. Durante el primer semestre de 2026, las ventas reales en supermercados de la provincia se ubicaron 5,1% por encima del promedio registrado para los primeros seis meses de los años comprendidos entre 2017 y 2025, según un análisis realizado por la consultora Politikon Chaco sobre la base de la Encuesta de Supermercados del INDEC.

El resultado adquiere mayor relevancia cuando se observa el mapa nacional. De las 24 jurisdicciones relevadas, solamente Neuquén y Río Negro lograron superar el promedio histórico de ventas. Neuquén encabezó ampliamente el ranking, con una mejora del 12,8%, seguida por Río Negro con el 5,1%. En el conjunto del país, en cambio, las ventas se ubicaron 9,2% por debajo de ese mismo promedio.
La comparación permite observar algo más profundo que la evolución respecto de un único año. Politikon tomó las ventas acumuladas durante el primer semestre de 2026 y las contrastó, en términos reales, con el promedio correspondiente a los primeros semestres entre 2017 y 2025. De esta manera, el indicador permite determinar si el actual nivel de consumo supermercadista está por encima o por debajo de la trayectoria que tuvo cada jurisdicción durante los últimos años.
En ese escenario, Río Negro aparece como una excepción. Santa Fe, que se ubica inmediatamente después, ya presenta una caída del 0,4% frente a su promedio histórico. Córdoba está 3,2% abajo; la Ciudad de Buenos Aires, 3,8%; La Pampa, 8,8%; y el promedio nacional se encuentra 9,2% por debajo. En el otro extremo aparecen provincias como Corrientes, con una caída del 32,8%; Tucumán, del 33%; y Formosa, del 35,9%.
El comportamiento favorable de Río Negro también se mantiene cuando la comparación se limita exclusivamente al último año. Durante los primeros seis meses de 2026, las ventas reales en supermercados crecieron 1% frente al mismo período de 2025. En todo el país, en cambio, el acumulado semestral cayó 2,8%, según confirmó el INDEC.
En esa medición interanual solamente cuatro jurisdicciones terminaron el semestre con números positivos: Neuquén, con una suba del 3,5%; Río Negro, con el 1%; San Luis y La Pampa, ambas con incrementos del 0,7%. El desempeño rionegrino, por lo tanto, no responde únicamente a la comparación contra un promedio histórico: también muestra una evolución positiva respecto del año pasado.
Junio reforzó esa tendencia. Mientras las ventas reales de los supermercados argentinos retrocedieron 3,1% respecto del mismo mes de 2025 y completaron seis meses consecutivos de bajas interanuales, Río Negro creció aproximadamente 2,5%. Neuquén volvió a encabezar el desempeño provincial con una mejora del 5,3%.
La coincidencia entre ambas provincias abre, además, una lectura relevante para la nueva configuración económica de la región. Neuquén constituye el núcleo productivo de Vaca Muerta, mientras Río Negro incrementó en los últimos años su vinculación con esa economía a través de la producción hidrocarburífera, los servicios asociados y, fundamentalmente, las grandes obras de infraestructura energética que se encuentran en ejecución.
En Río Negro, esa transformación ya comenzó a trasladarse a proveedores, empleo, logística, construcción y servicios. Energía 360 informó anteriormente que solamente durante el primer trimestre de 2026 los proyectos vinculados con VMOS y el desarrollo de GNL de Southern Energy generaron $15.902 millones en compras a proveedores rionegrinos, con 103 empresas provinciales participando activamente de esas cadenas de valor.
El dato de supermercados aporta ahora otra pieza para observar ese proceso. No alcanza, por sí solo, para afirmar que el desarrollo energético sea la causa directa del aumento del consumo provincial. Las ventas supermercadistas están influenciadas por múltiples variables, entre ellas salarios, empleo, turismo, actividad comercial, dinámica poblacional y distribución territorial de los ingresos.
Sin embargo, resulta significativo que las únicas dos provincias argentinas que actualmente venden en supermercados por encima de su promedio histórico sean precisamente Neuquén y Río Negro, dos territorios cada vez más integrados por la expansión de Vaca Muerta y por un corredor económico que suma inversiones, obras y movimiento empresarial.
La diferencia también aparece frente a otras provincias históricamente ligadas a los hidrocarburos. Chubut se encuentra 15,1% debajo de su promedio de 2017-2025; Mendoza, 15,3%; y Santa Cruz, 8,7%. Esto indica que no existe un comportamiento uniforme entre las provincias productoras de petróleo y gas y obliga a mirar, además del recurso natural, el momento que atraviesa cada cuenca y el volumen de nuevas inversiones que recibe cada territorio.
En el caso rionegrino, el proceso todavía está en una fase inicial. El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, la terminal de exportación de Punta Colorada, las obras asociadas al GNL, la expansión de proveedores y servicios, la actividad hidrocarburífera en el norte provincial y los proyectos mineros anticipan una escala económica superior para los próximos años.
Por eso, el dato de Politikon Chaco debe leerse con prudencia, pero también merece atención. En un país donde 22 de las 24 jurisdicciones todavía venden en supermercados por debajo de sus promedios históricos, Río Negro aparece del otro lado de la línea.
Todavía es prematuro hablar de un “efecto Vaca Muerta” directo sobre el consumo de los hogares rionegrinos. Pero los primeros indicadores empiezan a mostrar que la transformación productiva que atraviesa la provincia ya no se limita a los anuncios de inversión o a las grandes obras: comienza a dejar señales concretas en la economía cotidiana.





