La compañía realizó jornadas en San Antonio Oeste y Sierra Grande para explicar cómo será la construcción y operación del proyecto FLNG y qué capacidades demandarán las instalaciones terrestres y offshore. La formación de recursos humanos aparece como uno de los desafíos centrales de la nueva industria que se desarrolla sobre la costa rionegrina.
Mientras avanzan las grandes obras vinculadas al GNL en Río Negro, comienza a tomar forma otro aspecto clave del proyecto: la preparación de los recursos humanos que deberán acompañar la construcción, operación y mantenimiento de una industria que todavía es nueva para la Argentina.
Southern Energy (SESA) realizó recientemente jornadas técnicas destinadas a docentes del CET N°19 de San Antonio Oeste y del CET N°12 de Sierra Grande, dos localidades que tendrán un vínculo directo con el desarrollo energético que avanza sobre la costa rionegrina.

Las actividades se desarrollaron dentro del Programa de Formación Energética impulsado por el Gobierno de Río Negro junto al Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) y empresas del sector.
Durante los encuentros, especialistas vinculados al proyecto brindaron una introducción a la industria energética y explicaron las características del desarrollo FLNG, además de las distintas etapas que tendrá su construcción y posterior operación.
Uno de los puntos más relevantes fue la identificación de los servicios y perfiles que serán necesarios para operar y mantener tanto las instalaciones terrestres como las offshore. Es decir, no solamente se abordó cómo será la infraestructura, sino también qué tipo de capacidades técnicas deberá desarrollar la región para poder acompañar el funcionamiento del proyecto.
Y ese aspecto comienza a adquirir cada vez mayor importancia para Río Negro. La llegada del GNL implicará incorporar actividades que hasta ahora no formaban parte de la estructura productiva habitual de la provincia, especialmente aquellas vinculadas a la operación de instalaciones flotantes, infraestructura marítima, gasoductos, sistemas de compresión, mantenimiento industrial y servicios asociados.
Por eso, la formación anticipada de técnicos y trabajadores será uno de los factores que determinará cuánto empleo especializado puede quedar efectivamente en territorio rionegrino.
Southern Energy ya venía trabajando con instituciones educativas de la zona. En etapas anteriores del Programa de Formación Energética, la compañía participó de distintas acciones destinadas al CET N°19 de San Antonio Oeste, entre ellas la incorporación de equipamiento para sus talleres y la entrega de 30 computadoras mediante dos iniciativas diferentes.
La nueva instancia, sin embargo, avanza un paso más: comienza a vincular la formación técnica directamente con las futuras necesidades operativas del proyecto de exportación de GNL.
El desafío de preparar capacidades antes de que llegue la demanda
La estrategia no se limita al ámbito educativo. Southern Energy también viene participando de actividades destinadas a empresas y proveedores locales para comenzar a identificar los servicios que demandará el desarrollo energético.
El 30 de septiembre, la compañía participó en Viedma de una jornada que reunió a más de 200 representantes de empresas, pymes, cámaras y prestadores de servicios interesados en incorporarse a la nueva cadena de valor. Ese encuentro ya fue abordado por Energía 360 y forma parte del mismo proceso de preparación del entramado productivo provincial.
El objetivo de fondo es el mismo: evitar que el crecimiento del GNL encuentre a Río Negro sin empresas preparadas, técnicos capacitados o trabajadores con los perfiles que demandará la industria.
En los grandes proyectos energéticos, buena parte de las oportunidades no aparece únicamente durante la etapa de construcción. La operación posterior requiere personal especializado, mantenimiento permanente, servicios industriales, logística, seguridad, transporte y una amplia red de proveedores.
Por eso, el verdadero impacto del GNL para Río Negro no se medirá solamente por el volumen de inversión o por la infraestructura que se construya sobre la costa rionegrina.
También dependerá de cuánto conocimiento técnico, empleo calificado y capacidad empresarial consiga desarrollar la provincia alrededor de una actividad que busca convertir al gas de Vaca Muerta en una nueva plataforma exportadora.
Southern Energy sostiene que la formación de talento técnico y el fortalecimiento de proveedores deben avanzar en paralelo para generar capacidades que permanezcan en el territorio a largo plazo.
En ese escenario, San Antonio Oeste y Sierra Grande comienzan a ocupar un lugar estratégico: no solamente como puntos geográficos vinculados a la infraestructura del GNL, sino también como centros desde donde habrá que formar parte de los recursos humanos que necesitará la nueva industria energética de Río Negro.





