Un acuerdo firmado entre Álcalis de la Patagonia (ALPAT) y el Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de la Patagonia (SPIQyP) garantizó un período de paz de 60 días, durante el cual la planta mantendrá su producción y los puestos laborales estarán asegurados. Durante este plazo, ambas partes continuarán el diálogo para alcanzar soluciones que aseguren la sustentabilidad a largo plazo de la compañía y la estabilidad de sus trabajadores.
La audiencia clave se realizó con la mediación de la Secretaría de Trabajo de Río Negro, encabezada por María Martha Avilez. Participaron también funcionarios del organismo, representantes legales de ALPAT y del sindicato. Por el gremio, estuvo presente su secretario general, Ariel Castillo, acompañado por dirigentes gremiales, mientras que la empresa fue representada por el apoderado Emanuel Fernández y el jefe de Relaciones Laborales, Juan Franco Arancio.
¿Qué originó el conflicto?
El principal detonante de la crisis en ALPAT fue la apertura de importaciones de carbonato de sodio, que permitió el ingreso masivo de producto a precios considerablemente más bajos, provenientes de países como China e India. Mientras ALPAT comercializa la tonelada a unos 350 dólares, las importaciones ingresan al mercado local a valores que rondan entre 200 y 250 dólares, generando una competencia desigual para la producción nacional.
Esta situación generó preocupación en la planta y entre los trabajadores, ya que impacta directamente en la rentabilidad y sostenibilidad de la empresa. A esto se sumaron inconvenientes técnicos en la operación de la planta, lo que elevó aún más la incertidumbre laboral.
ALPAT, clave en la industria química regional
ALPAT es el único productor de carbonato de sodio (soda solvay) de Sudamérica. Su planta industrial, ubicada en San Antonio Oeste, opera desde 2005 y actualmente emplea a más de 500 trabajadores de manera directa, con un impacto en otros 100 empleos indirectos en la región.
La empresa está integrada verticalmente, ya que explota sus dos materias primas esenciales: la sal y la caliza. Las canteras de caliza “La Calera” y “Paileman” se encuentran a 80 kilómetros de la planta, en cercanías de Valcheta, y generan empleo permanente para unas 40 personas de esa localidad. La piedra caliza es transportada hasta la planta mediante el servicio del Tren Patagónico, fortaleciendo también la logística ferroviaria regional.
Por su parte, la sal proviene de la salina “Bajo El Gualicho”, situada a 48 kilómetros de la planta. Durante la temporada de cosecha, ALPAT suma otros 20 trabajadores eventuales, además de su plantilla estable.
¿Por qué es tan importante el carbonato de sodio?
El carbonato de sodio, conocido comercialmente como soda solvay, es un insumo industrial estratégico en múltiples industrias: desde la producción de vidrio y detergentes hasta la refinación de metales y la fabricación de papel.
Sin embargo, en los últimos años, su demanda cobró especial relevancia por su rol clave en la cadena de valor del litio. Es utilizado en el proceso de conversión del contenido de litio en las salmueras, transformándolo en carbonato de litio, el insumo fundamental para la fabricación de baterías de iones de litio, esenciales para la electromovilidad y la transición energética global.
Argentina, uno de los países con mayores reservas de litio del mundo, tiene actualmente dos proyectos operativos de carbonato de litio: el Proyecto Fénix, en Catamarca, y Sales de Jujuy, en el Salar de Olaroz. Según estimaciones oficiales y privadas, para 2025 la capacidad productiva nacional superará las 242.000 toneladas anuales, lo que también potenciará la demanda de insumos como el carbonato de sodio producido por ALPAT.
Un sector estratégico para la economía rionegrina
La planta de ALPAT no solo tiene peso en la industria química, sino también en la economía y el empleo en la región atlántica de Río Negro. La reciente tregua sindical y el compromiso de continuidad operativa por 60 días ofrecen un respiro para los trabajadores y el sector productivo local, mientras las negociaciones continúan en busca de un escenario que resguarde la producción nacional frente al avance de las importaciones.