Durante el primer semestre de 2026, el crecimiento de la actividad en la formación no convencional potenció el mercado argentino de fusiones y adquisiciones, que alcanzó su tercer mejor desempeño desde 2010. Con 56 operaciones por un valor estimado de USD 5.700 millones, el sector energético lideró las transacciones y consolidó a Vaca Muerta como uno de los principales motores de la economía nacional, en un contexto de mayor estabilidad y renovado interés inversor.
En el primer semestre de 2026, el crecimiento de la actividad en la formación no convencional impulsó el mercado de fusiones y adquisiciones (M&A), que alcanzó su tercer mejor desempeño desde 2010. De esta manera, el desarrollo de Vaca Muerta volvió a posicionarse como uno de los principales motores de la economía argentina.
Un informe de PwC Argentina indica que entre enero y junio se concretaron 56 operaciones de compra y venta de empresas por un valor estimado de 5.700 millones de dólares.
El sector de Energía y Recursos concentró cerca de un tercio de las transacciones, con oil & gas como protagonista.
Entre las operaciones más relevantes se destaca la adquisición de activos de Equinor en Vaca Muerta por parte de Vista, por alrededor de USD 1.100 millones.
El 59% de las adquisiciones fueron realizadas por inversores argentinos, mientras que el 41% correspondió a grupos extranjeros, principalmente de Estados Unidos, Canadá y Europa.
Además del liderazgo energético, el informe destacó el buen desempeño de Alimentos y Agro, que tuvo su mejor semestre en seis años. Los sectores financiero, industrial, construcción, transporte y logística mantuvieron un nivel sostenido de operaciones, mientras que Tecnología, Medios y Telecomunicaciones mostró una desaceleración en línea con la tendencia global.
PwC considera que 2026 podría convertirse en uno de los períodos más activos para el mercado argentino de M&A, impulsado por la estabilización económica, la reducción del riesgo país, el avance de reformas y las inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
No obstante, advierte que el ritmo de las operaciones podría moderarse hacia 2027, en un contexto electoral y con el acceso al financiamiento como uno de los principales desafíos para las empresas.





