Dos equipos de buceo profesional participan de las tareas submarinas del Vaca Muerta Oil Sur en el Golfo San Matías. Realizan inspecciones, controles, pruebas y trabajos sobre la tubería de 38 pulgadas que conectará la terminal de Punta Colorada con las monoboyas de exportación.
Las obras del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) continúan avanzando también bajo la superficie del Golfo San Matías. Un equipo de 20 buzos profesionales participa actualmente de las tareas offshore sobre el sistema submarino que permitirá transportar el petróleo desde la terminal de almacenamiento de Punta Colorada hasta las monoboyas ubicadas mar adentro.

Los trabajos están a cargo de RN Salvamento, contratada por HOC Contratistas, empresa vinculada a la ejecución del tramo marítimo del proyecto. Los buzos se encuentran distribuidos en dos equipos de diez personas que operan desde diferentes unidades offshore.
Uno de los grupos trabaja desde la plataforma Combifloat C-7, instalada frente a Punta Colorada como parte de la infraestructura necesaria para avanzar con la construcción submarina. El segundo equipo opera desde el buque de apoyo Spring 360.
El despliegue permite realizar diferentes tareas sobre el ducto y las instalaciones ubicadas en el fondo marino. Entre ellas se encuentran inspecciones submarinas, controles sobre la tubería, pruebas hidráulicas, colocación y retiro de elementos auxiliares, trabajos vinculados con flotadores y asistencia a las operaciones de perforación dirigida.

También intervienen en la verificación de la correcta instalación de los distintos componentes y en los trabajos necesarios para preparar la conexión definitiva entre los diferentes segmentos del sistema offshore.
La participación de los buzos cobra especial importancia a medida que la obra ingresa en una etapa de mayor precisión técnica. Una vez tendida la tubería, no alcanza solamente con colocar los caños sobre el fondo marino: es necesario inspeccionar su posición, verificar apoyos, controlar uniones y comprobar que todo el sistema quede en condiciones para operar de manera segura.
El ducto offshore del VMOS tendrá aproximadamente siete kilómetros de extensión y está construido con caños de 38 pulgadas de diámetro. Será el vínculo entre la terminal terrestre de Punta Colorada y las dos monoboyas desde donde se realizará la carga de petróleo a los grandes buques que llegarán al Golfo San Matías.
Energía 360 viene siguiendo desde el inicio esta etapa del proyecto. Durante agosto arribaron a la costa rionegrina 721 caños destinados a la construcción del ducto submarino y posteriormente comenzó el proceso de soldadura offshore mediante el buque factoría Seminole.

La Combifloat C-7, que hoy funciona como una de las bases para las operaciones de buceo, también había sido instalada previamente como parte del dispositivo necesario para ejecutar los trabajos mar adentro.
El sistema submarino constituye una pieza central del VMOS. A través de esta infraestructura, el petróleo proveniente de Vaca Muerta recorrerá el oleoducto desde Allen hasta Punta Colorada, ingresará a la terminal de almacenamiento y posteriormente será enviado por el ducto offshore hacia las instalaciones de carga.
Allí, mediante las monoboyas y los sistemas submarinos asociados, el crudo será transferido a buques petroleros de gran porte destinados a los mercados internacionales.
Mientras buena parte de las obras del VMOS son visibles desde tierra —los tanques, los ductos y el movimiento de grandes equipos—, otra parte decisiva del proyecto se desarrolla varios metros debajo del mar. Es allí donde estos 20 buzos trabajan sobre una infraestructura que será determinante para que Río Negro pueda convertirse, desde 2027, en una de las principales puertas de salida del petróleo de Vaca Muerta hacia el mundo.
Con información de Comex Online (comexonline.com.ar)






