El Gobierno nacional ordenó convocar a un concurso público internacional para adjudicar el permiso de exploración del bloque CAN_200, ubicado en la Cuenca Argentina Norte. La iniciativa fue impulsada por la empresa británica Challenger Energy Group, aunque la compañía deberá competir con otros posibles oferentes.
El Gobierno nacional volvió a poner en marcha la agenda de exploración hidrocarburífera offshore y ordenó iniciar una licitación internacional para estudiar una nueva área en el Mar Argentino.
La decisión fue formalizada mediante el Decreto 590/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, que instruye a la Secretaría de Energía a convocar a un concurso público para adjudicar un permiso de exploración sobre el área CAN_200, ubicada en la Cuenca Argentina Norte y bajo jurisdicción nacional.
El bloque posee una superficie aproximada de 5.000 kilómetros cuadrados y fue definido a partir de una manifestación de interés presentada en febrero de 2025 por la compañía británica Challenger Energy Group PLC.
La presentación de la empresa, sin embargo, no representa una adjudicación directa. La legislación argentina exige que el otorgamiento del permiso se realice mediante un procedimiento competitivo, por lo que Challenger deberá presentar su oferta y competir con otras compañías o consorcios interesados.
La Secretaría de Energía tendrá a su cargo la elaboración del pliego, la definición de los requisitos técnicos y financieros, los compromisos mínimos de inversión y los criterios que se utilizarán para seleccionar al futuro operador.
La empresa adjudicataria deberá asumir el riesgo económico de la exploración y financiar los estudios necesarios para determinar si el subsuelo del área puede contener acumulaciones de petróleo o gas comercialmente aprovechables.
Esta primera etapa puede incluir análisis geológicos y geofísicos, procesamiento de información sísmica y, en una instancia posterior, la perforación de pozos exploratorios. Cada una de esas actividades deberá obtener las autorizaciones técnicas y ambientales correspondientes.
La publicación del decreto no implica, por lo tanto, que exista un descubrimiento de hidrocarburos ni que una perforación vaya a comenzar de manera inmediata. La medida habilita el procedimiento para seleccionar a la empresa que realizará los trabajos exploratorios y asumirá los costos del proyecto.
En caso de que las investigaciones conduzcan a un descubrimiento comercial, el titular del permiso podrá solicitar una concesión de explotación bajo las condiciones establecidas por la Ley de Hidrocarburos.
Una eventual producción estará alcanzada por el pago de regalías, mientras que los términos económicos, las garantías y las obligaciones de inversión deberán quedar definidos en el pliego de la licitación.
El decreto también permite que los futuros contratos incorporen mecanismos de arbitraje internacional, una herramienta habitual en proyectos que requieren inversiones elevadas, tecnología especializada y plazos de desarrollo prolongados.
La exploración offshore es considerada una de las principales fronteras de largo plazo para ampliar los recursos hidrocarburíferos de la Argentina. A diferencia de Vaca Muerta, que ya se encuentra en una etapa de desarrollo masivo, buena parte de las cuencas marítimas todavía presenta un nivel limitado de conocimiento geológico.
La última gran ronda de áreas costa afuera fue convocada en 2018 y adjudicada en 2019. Ese proceso permitió el ingreso de compañías internacionales y reactivó los estudios en distintas regiones del Mar Argentino, aunque el avance posterior fue desigual y estuvo condicionado por los costos, los tiempos de aprobación y la complejidad técnica de operar en aguas profundas.
La apertura del bloque CAN_200 representa ahora una nueva señal para atraer inversiones privadas hacia el offshore. Su importancia no radica todavía en una producción concreta, sino en la posibilidad de generar información geológica y determinar si esa porción de la Cuenca Argentina Norte cuenta con recursos capaces de convertirse en un proyecto comercial.
El desarrollo de una nueva provincia petrolera marítima podría ampliar la base productiva del país y complementar el crecimiento de Vaca Muerta. Sin embargo, se trata de un proceso de largo plazo: desde la adjudicación de un área hasta la eventual puesta en producción pueden transcurrir varios años y demandarse inversiones de gran escala.
La licitación será, por lo tanto, el primer paso para conocer el verdadero potencial del bloque. La respuesta de las empresas y las condiciones que establezca la Secretaría de Energía permitirán determinar si el interés inicial se transforma en una campaña exploratoria concreta en el Mar Argentino.





