La medida publicada este 20 de abril en el Boletín Oficial incorpora a los usuarios de garrafas de GLP de 10 kilos al nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados. El beneficio cubrirá dos garrafas mensuales entre abril y septiembre y una durante el resto del año.
El Gobierno nacional avanzó este lunes en la reorganización del esquema de asistencia para los hogares que dependen del gas envasado. A través de la Disposición 1/2026 de la Subsecretaría de Eficiencia e Información Energética, publicada en el Boletín Oficial, oficializó la incorporación de los usuarios de garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) de 10 kilos al nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), creado a fines de 2025.
La norma establece que los usuarios que se inscriban y sean admitidos en el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF) recibirán un reintegro sobre el consumo de dos garrafas por mes entre el 1 de abril y el 30 de septiembre, mientras que durante el resto del año el beneficio alcanzará a una garrafa mensual. El reintegro inicial fijado es de $9.593 por garrafa, dentro del nuevo esquema de asistencia económica para sectores vulnerables sin acceso a red de gas natural.
La medida se enmarca en el Decreto 943/2025, que unificó los subsidios energéticos de jurisdicción nacional bajo el paraguas del SEF y dispuso la migración de los beneficiarios del viejo Programa Hogar hacia este nuevo sistema. En ese proceso, el ReSEF pasa a ser la base de administración del padrón de beneficiarios, a partir de la información heredada del RASE y de nuevas instancias de inscripción, consulta y revisión.
En los considerandos de la disposición, el Gobierno explica que la asistencia para la garrafa de 10 kilos fue definida a partir de parámetros de costo relevados por la Secretaría de Energía. Allí se menciona que uno de los componentes centrales en la estructura de costos es el valor del butano, cuyo precio es publicado mensualmente por la cartera energética. A partir de esa referencia y del presupuesto disponible, se definió el monto de la bonificación.
En términos prácticos, la decisión apunta a ordenar la ayuda estatal para un insumo básico en miles de hogares argentinos, especialmente en zonas donde no existe conexión a gas por redes. La lógica oficial es concentrar la asistencia en usuarios registrados dentro del nuevo esquema focalizado, con un sistema que además prevé mecanismos de pago a través de entidades financieras, billeteras digitales interoperables y otros proveedores de servicios de pago.
La disposición no introduce cambios sobre el mercado mayorista del gas ni sobre la producción de hidrocarburos, pero sí impacta de lleno en la política social vinculada al acceso energético. En un contexto de recomposición tarifaria y segmentación más estricta de subsidios, el gas en garrafa vuelve a quedar bajo un esquema de asistencia directa para hogares que siguen dependiendo de esa fuente de energía para cocinar y calefaccionarse.





