SPI Astilleros inició la construcción de la C81, una embarcación multipropósito que se incorporará en 2027 a la flota de Antares Naviera. Estará preparada para realizar tareas de practicaje, traslado de personal, carga y remolque en operaciones offshore vinculadas con la nueva infraestructura energética.
El desarrollo de la infraestructura necesaria para exportar la producción de Vaca Muerta comienza a generar actividad también dentro de la industria naval argentina. SPI Astilleros puso en marcha la construcción de la C81, una nueva lancha multipropósito destinada a prestar servicios de apoyo a monoboyas y plataformas offshore.
La embarcación será incorporada a la flota de Antares Naviera S.A.U y su entrada en operación está prevista para el segundo trimestre de 2027, en un escenario en el que la costa rionegrina se prepara para recibir una actividad marítima creciente vinculada con los grandes proyectos de exportación energética.
La C81 fue diseñada para desarrollar tareas de practicaje, transporte de pasajeros, carga y remolque, aunque esas operaciones no se realizarán de manera simultánea. Su configuración apunta a cubrir distintos requerimientos logísticos alrededor de instalaciones marítimas que necesitarán embarcaciones de apoyo para el movimiento de personas, insumos y asistencia operativa.
Entre sus características técnicas se destacan sus dos motores Scania de 625 HP cada uno, que totalizarán 1.250 HP de potencia instalada, y una velocidad de servicio proyectada de aproximadamente 16 nudos. Además, tendrá capacidad para transportar hasta 12 pasajeros y tres tripulantes.
La construcción adquiere una importancia particular por el momento en el que se produce. El avance de la infraestructura exportadora de Vaca Muerta hacia el Atlántico está generando nuevas necesidades en tierra y también mar adentro: desde servicios portuarios y logística hasta embarcaciones especializadas para operar alrededor de ductos, plataformas y sistemas de carga offshore.
En el caso de Río Negro, el Golfo San Matías se convirtió en uno de los puntos centrales de esa transformación a partir del desarrollo del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y su terminal marítima en Punta Colorada.
El sistema contempla instalaciones offshore para permitir la carga de petróleo sobre buques tanque, por lo que la futura operación requerirá servicios marítimos permanentes y embarcaciones capaces de asistir las tareas alrededor de las monoboyas.
SPI ya tiene además participación en trabajos vinculados con VMOS. En su propia división Oil & Gas, la compañía informa servicios de captación y bombeo de agua para pruebas hidráulicas asociados al proyecto de Punta Colorada, además de capacidades para reparación y mantenimiento de boyas, monoboyas, tuberías y otros sistemas offshore.
La construcción de la C81 muestra así otra derivación de los grandes proyectos energéticos: la demanda ya no queda limitada a pozos, ductos o terminales, sino que comienza a extenderse hacia proveedores industriales y navales argentinos.
La fecha prevista para su incorporación, durante el segundo trimestre de 2027, coincide además con la etapa en la que la infraestructura exportadora de petróleo prevista sobre la costa rionegrina comenzará a entrar progresivamente en operación.
La nueva embarcación será, de este modo, parte de una flota de servicios que deberá acompañar desde el mar una infraestructura pensada para aumentar sustancialmente la capacidad argentina de colocar petróleo de Vaca Muerta en los mercados internacionales.





