Con una inversión superior a los $61.800 millones, la obra amplía la capacidad de transporte de gas hacia la cordillera y la Región Sur. Permitirá habilitar nuevas conexiones domiciliarias, comerciales e industriales en localidades de Río Negro que durante años estuvieron limitadas por la falta de capacidad del sistema.
La puesta en marcha de las obras de repotenciación del Sistema Cordillerano-Patagónico marca un punto de inflexión para el abastecimiento de gas natural en la región. Se trata de una infraestructura clave que permitirá ampliar la capacidad de transporte y habilitar miles de nuevas conexiones domiciliarias, comerciales e industriales en localidades de Río Negro, Chubut y Neuquén.
La obra pone fin a una de las principales limitaciones que enfrentaban las comunidades de la cordillera y la Región Sur rionegrina: la falta de capacidad del sistema para incorporar nuevos usuarios. Durante años, esa situación condicionó el crecimiento urbano, retrasó obras de expansión de redes y limitó el desarrollo de emprendimientos productivos y comerciales.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, participó de la puesta en marcha en la Planta Compresora Holdich, en Chubut, junto a su par chubutense Ignacio Torres y autoridades de Camuzzi.
«Estamos en la planta compresora de esta megaobra que lleva el gas desde Chubut a El Bolsón, Bariloche, Pilcaniyeu, Comallo e Ingeniero Jacobacci. No vamos a tener más restricciones», afirmó el mandatario.
Una obra estratégica para el crecimiento de la región
La repotenciación del sistema incorporó nuevas instalaciones y mejoras en la infraestructura existente para aumentar la capacidad de transporte de gas hacia las localidades abastecidas por este corredor energético.
Los trabajos incluyeron intervenciones en las plantas compresoras Alto Río Senguer y Gobernador Costa, la construcción de una nueva planta compresora en Holdich y la vinculación del sistema con el Gasoducto General San Martín.
Con una inversión superior a los 61.800 millones de pesos, la obra mejora significativamente las condiciones de abastecimiento para miles de usuarios actuales y futuros.
Su importancia no radica únicamente en el suministro energético. También crea las condiciones para acompañar el crecimiento demográfico de las localidades, extender redes domiciliarias y favorecer nuevas inversiones productivas.
Más gas para familias, comercios e industrias
Uno de los principales impactos de la obra será la posibilidad de incorporar nuevos usuarios al servicio de gas natural, una demanda histórica en numerosas localidades de la región.
Según destacó Weretilneck, la nueva capacidad permitirá avanzar con proyectos de expansión de redes que estaban condicionados por las limitaciones del sistema.
“Desde hoy, los municipios, Camuzzi y la Provincia vamos a llevar gas a todos los barrios de las ciudades. No hay más restricciones”, aseguró.
La disponibilidad de mayor volumen de gas también abre oportunidades para sectores económicos que requieren energía confiable para crecer, entre ellos el turismo, la hotelería, los emprendimientos gastronómicos, el comercio y distintas actividades productivas.
El impacto para Río Negro
En el caso de Río Negro, el beneficio alcanza directamente a localidades como Bariloche, El Bolsón, Pilcaniyeu, Comallo e Ingeniero Jacobacci, donde la limitación de capacidad del sistema había generado dificultades para incorporar nuevos usuarios en distintos sectores.
La finalización de esta infraestructura permitirá complementar las obras de ampliación de redes que el Gobierno provincial viene desarrollando en distintas localidades, potenciando el acceso al servicio y acompañando el crecimiento urbano y productivo.
Más allá de los aspectos técnicos, la repotenciación del Sistema Cordillerano-Patagónico representa una de las obras energéticas más importantes para la región de los últimos años, ya que elimina un cuello de botella histórico y genera las condiciones necesarias para que miles de familias, comercios e industrias puedan acceder a un suministro de gas más amplio y seguro.





