El Gobierno pampeano prepara un proyecto de ley para que los vehículos de carga pesada que no estén radicados en la provincia contribuyan al mantenimiento de las rutas. La medida alcanzaría principalmente al transporte de arena y otros insumos destinados a la actividad hidrocarburífera.
El Gobierno de La Pampa avanzará con una iniciativa para cobrar un peaje a los camiones de carga pesada que utilizan las rutas provinciales como corredor logístico hacia Vaca Muerta, ante el fuerte crecimiento del tránsito y el deterioro acelerado de la infraestructura vial.
La propuesta será incluida en un proyecto de ley y estaría dirigida a vehículos de cinco o más ejes que no tributen el impuesto Automotor en territorio pampeano. De esta manera, el Ejecutivo provincial busca que parte del transporte vinculado con la industria hidrocarburífera contribuya al sostenimiento de los caminos que utiliza diariamente.
Según datos recopilados por este medio, el 90% de los recursos obtenidos mediante el peaje se destinaría al Fondo Provincial de Conservación Vial, mientras que el 10% restante sería distribuido entre los municipios. Hasta el momento, no se informó cuál sería el valor de la tarifa, dónde se ubicarían los puestos de cobro ni cuándo comenzaría a aplicarse el esquema, ya que la iniciativa todavía deberá ser redactada y debatida por la Legislatura.
El planteo del Gobierno que conduce Sergio Ziliotto se apoya en el aumento del transporte pesado que atraviesa La Pampa desde la región del Paraná hacia los yacimientos neuquinos. Una parte importante de esos camiones traslada arena utilizada en las operaciones de fractura hidráulica.
Desde la Dirección Provincial de Vialidad estiman que alrededor de 1.200 camiones circulan diariamente por distintos corredores pampeanos. Uno de los sectores más exigidos es la Ruta Provincial 1, donde el movimiento habría pasado de entre 300 y 400 unidades por día a un rango de entre 800 y 1.200 vehículos pesados.
El presidente de Vialidad de La Pampa, Rodrigo Cadenas, explicó que el objetivo es que los vehículos que no están radicados ni tributan en La Pampa aporten recursos para compensar el impacto que producen sobre la red vial. El funcionario sostuvo que ese tránsito no está relacionado directamente con la producción pampeana, sino con el abastecimiento de Vaca Muerta.
Los camiones utilizan principalmente sectores de las rutas provinciales 1, 14 y 18. El recorrido permite conectar el centro del país con la Cuenca Neuquina, pero también somete a caminos que no fueron diseñados para soportar semejante frecuencia de cargas pesadas a un desgaste mucho mayor.
El Gobierno pampeano también responsabiliza a la falta de mantenimiento de las rutas nacionales por el desplazamiento de camiones hacia la red provincial. Según las autoridades, muchos transportistas eligen esos caminos para evitar tramos nacionales en malas condiciones, lo que termina trasladando el impacto y los costos de conservación a la Provincia.
La administración de Ziliotto aseguró que realizó presentaciones ante Vialidad Nacional y el Ministerio de Economía para reclamar respuestas sobre el estado de los corredores y solicitar la transferencia de rutas nacionales junto con los recursos necesarios para mantenerlas. Ante la falta de definiciones, decidió avanzar con una herramienta propia de financiamiento.
Como parte de la estrategia para reducir los daños sobre el pavimento, La Pampa también comenzó a reforzar los controles mediante balanzas móviles. Los operativos permiten medir el peso total de los vehículos y la carga soportada por cada eje, uno de los factores que más incide en la degradación de la estructura vial.
La posible implementación del peaje abre una discusión de alcance regional. El crecimiento de Vaca Muerta aumenta la demanda de arena, caños, equipos y otros insumos, pero una parte de esos materiales debe recorrer cientos de kilómetros por caminos que presentan problemas de capacidad, seguridad y mantenimiento.
En ese contexto, el planteo de La Pampa vuelve a poner en debate quién debe financiar la infraestructura necesaria para sostener la expansión de la producción hidrocarburífera. Mientras las empresas y las provincias productoras buscan reducir los costos logísticos, las jurisdicciones atravesadas por el transporte reclaman recursos para reparar y conservar las rutas que soportan ese movimiento.





