Las dos enormes estructuras que permitirán cargar petróleo de Vaca Muerta directamente sobre buques de gran porte superaron una de las etapas más complejas de su viaje hacia Punta Colorada. Cada monoboya pesa 272 toneladas y será parte del sistema offshore del nuevo puerto exportador que se construye sobre la costa rionegrina.
Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) sumó un nuevo avance en la construcción de la infraestructura que permitirá exportar petróleo a gran escala desde Río Negro. Las dos monoboyas que formarán parte de la terminal offshore de Punta Colorada completaron el cruce del estrecho de Ormuz y continúan su viaje hacia la Argentina.

El paso por uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo representaba una de las etapas críticas del traslado. Según informó la compañía, la operación se completó con éxito y el proyecto mantiene el cronograma previsto para que las estructuras lleguen a la costa rionegrina hacia finales de octubre.
Las unidades son del tipo Turret CALM Buoy —Catenary Anchor Leg Mooring—, fueron fabricadas por la empresa Bluewater y tienen dimensiones considerables: cada una pesa 272 toneladas, mide 15,3 metros de diámetro y 9,3 metros de altura.
Su función será decisiva para el sistema de exportación de VMOS. Las monoboyas operarán mar adentro como terminales de carga y permitirán transferir el petróleo directamente hacia buques tanque de gran porte, incluidos los VLCC, sin necesidad de que esas embarcaciones ingresen a una terminal portuaria convencional.
Cómo funcionarán las monoboyas frente a Punta Colorada
El sistema CALM permite que un buque petrolero quede amarrado a la estructura mientras recibe el crudo transportado desde tierra a través de la infraestructura submarina.
Las boyas estarán sujetas al fondo marino mediante múltiples líneas de fondeo dispuestas en configuración catenaria. Este diseño busca aportar estabilidad y flexibilidad frente al oleaje, las corrientes y las condiciones meteorológicas que pueden presentarse mar adentro.
Al mismo tiempo, el sistema permite que el buque gire alrededor de la monoboya para alinearse naturalmente con el viento, las corrientes y el oleaje. De esta manera se reducen las cargas sobre los puntos de amarre y se optimizan las condiciones de operación durante la transferencia del petróleo.
Esta tecnología resulta particularmente importante para VMOS porque permitirá operar con embarcaciones de gran calado alejadas de la costa, aumentando la capacidad logística y reduciendo los tiempos necesarios para las operaciones de carga y descarga.
Los PLEM, otro componente clave que viaja hacia Río Negro
Junto con las dos monoboyas también son transportados los PLEM —Pipeline End Manifold—, los manifolds submarinos que establecerán la conexión entre el oleoducto marino y cada uno de los puntos de carga.
Cada estructura mide 24 metros de largo, 8,7 metros de ancho y 6,8 metros de altura, con un peso de 220 toneladas.
Los PLEM quedarán instalados sobre el lecho marino y funcionarán como el punto de enlace entre las líneas submarinas que transportarán el petróleo y las dos monoboyas donde se conectarán los buques exportadores.
De Ormuz a Omán y después hacia la costa rionegrina
El primer tramo del traslado se desarrolla a bordo del Topaz Ishim, un buque de carga pesada de 123 metros de eslora que navega hacia Omán.
Allí está prevista una compleja operación de transferencia de barco a barco. Las monoboyas pasarán al Jumbo Javelin, un buque grúa de instalación de 144 metros de eslora equipado con dos grúas Huisman que alcanzan una capacidad combinada de 1.800 toneladas.
Será precisamente el Jumbo Javelin el encargado de completar el traslado hasta la Argentina y posteriormente participar de la instalación de las estructuras frente a la costa rionegrina.
De acuerdo con el cronograma informado por VMOS, la llegada de las monoboyas a la Argentina está prevista para finales de octubre. Su instalación permitirá completar uno de los componentes centrales de la obra marina que actualmente avanza en Punta Colorada.
La terminal offshore será uno de los últimos eslabones de la nueva infraestructura exportadora: recibirá el petróleo transportado desde Vaca Muerta hasta Río Negro y permitirá cargarlo sobre grandes petroleros para su posterior envío a los mercados internacionales.
Con el cruce del estrecho de Ormuz ya completado, el proyecto suma así otro hito logístico rumbo a la puesta en funcionamiento del sistema que busca convertir a la costa rionegrina en uno de los principales puntos de salida del petróleo argentino al mercado mundial.






