El lunes 22 de junio comenzará el cursado virtual de la propuesta impulsada por el Ministerio de Educación y Derechos Humanos, en el marco del programa declarado de interés educativo por la Resolución 657/26. La iniciativa busca fortalecer conocimientos estratégicos en energía, minería y sostenibilidad, formando docentes referentes en sus instituciones y consolidando una educación conectada con el territorio, la producción y las oportunidades de desarrollo local.
Más de 300 docentes rionegrinos comenzarán el lunes próximo la Diplomatura en Formación y Educación para el Desarrollo Energético-Productivo, propuesta del Ministerio de Educación y Derechos Humanos.
La Diplomatura forma parte del programa de Formación para el Desarrollo Energético y Productivo, declarado de interés educativo mediante la Resolución 657/26. La iniciativa busca fortalecer conocimientos estratégicos y promover la formación de docentes para desempeñarse como referentes en estas temáticas dentro de sus instituciones, contribuyendo a una educación más conectada con el territorio, la producción y las oportunidades de desarrollo local.
A través de esta propuesta, la Provincia continúa consolidando políticas educativas orientadas a fortalecer la articulación entre el sistema educativo y los sectores productivos, entendiendo que la formación de capacidades constituye un componente fundamental para acompañar los procesos de crecimiento y transformación en Río Negro.
El cursado comenzará formalmente el lunes 22 de junio a las 18.30 mediante un encuentro virtual de apertura a través de Zoom. Previamente, todas las personas inscriptas recibirán en sus correos electrónicos la información necesaria para acceder a la plataforma de cursado, los datos de ingreso al encuentro inaugural y las orientaciones generales para el inicio de las actividades.
La importante participación registrada refleja el interés de las y los docentes rionegrinos por acceder a instancias de actualización vinculadas con los desafíos productivos que atraviesa actualmente la provincia. La energía, la minería, el desarrollo sostenible y las nuevas demandas del mundo del trabajo constituyen ejes centrales de una agenda que requiere cada vez más espacios de formación específicos y contextualizados.





