El Gobierno nacional modificó el funcionamiento del Mercado Eléctrico Mayorista para facilitar el ingreso de grandes consumidores y ampliar la contratación directa entre empresas y generadores. La reforma comenzará a implementarse en diciembre y tendrá efectos progresivos hasta 2029. Para Río Negro, donde crecen las inversiones industriales y energéticas, se abre un nuevo escenario para gestionar uno de los costos más importantes de la producción.
El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa de transformación del mercado eléctrico argentino que podría modificar la manera en que las grandes industrias contratan la energía necesaria para desarrollar sus actividades. A través de la Resolución 293/2026, publicada el 21 de octubre en el Boletín Oficial, la Secretaría de Energía estableció cambios destinados a simplificar el acceso al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), ampliar las posibilidades de negociación entre generadores y consumidores y promover una mayor competencia en el sector.
La medida forma parte del proceso de normalización iniciado mediante la Resolución 400/2025 y representa un avance hacia un esquema en el que los grandes usuarios tendrán mayor capacidad para negociar sus condiciones de abastecimiento eléctrico.
Para Río Negro, la decisión adquiere especial relevancia en un contexto de expansión energética, nuevos desarrollos industriales y proyectos de infraestructura que demandarán suministros eléctricos de gran escala.
Las industrias tendrán más alternativas para comprar electricidad
Uno de los principales cambios está relacionado con los procedimientos de incorporación de grandes consumidores al mercado mayorista.
Hasta ahora, las empresas que reunían las condiciones para operar como Grandes Usuarios Mayores (GUMA) o Grandes Usuarios Menores (GUME) debían ajustarse a un esquema de ingreso con ventanas trimestrales.
La nueva resolución reemplaza ese mecanismo por uno de incorporación mensual, lo que permitirá reducir los tiempos administrativos y facilitar el acceso de las empresas que cumplan los requisitos regulatorios.
El procedimiento comenzará a aplicarse el 1 de diciembre de 2026 y permitirá tramitar incorporaciones para enero de 2027.
La modificación también contempla los cambios entre las categorías GUMA y GUME, sujetos a las condiciones técnicas y a los períodos mínimos de permanencia establecidos por la normativa.
En términos prácticos, esto significa que las industrias habilitadas tendrán más oportunidades durante el año para ingresar al mercado mayorista y gestionar sus contratos de suministro sin depender de los anteriores plazos trimestrales.
El cambio no implica que cualquier comercio o empresa pueda comprar electricidad directamente a un generador. Para hacerlo deberá cumplir con los requisitos de potencia, contratación, medición y demás condiciones exigidas para las categorías correspondientes.
Más competencia y libertad para negociar precios
La segunda modificación importante está vinculada con el Mercado a Término, el sistema mediante el cual generadores y grandes consumidores pueden acordar bilateralmente condiciones de suministro eléctrico.
A través de estos contratos, las partes pueden negociar cantidades de energía, precios y plazos, dentro de las reglas aplicables.
Hasta ahora, determinadas centrales térmicas e hidroeléctricas existentes tenían restricciones sobre la proporción de su producción que podían comprometer mediante contratos con grandes usuarios.
La nueva resolución establece una eliminación progresiva de esas limitaciones.
Cronograma de apertura para la generación alcanzada por la reforma
20% 60%
Hasta marzo 2027 Desde abril 2027
80% 100%
Desde abril 2028 Desde enero 2029
Porcentaje máximo habilitado para ciertos contratos de generación térmica e hidroeléctrica alcanzados por la norma. Desde enero de 2029 desaparece el límite porcentual específico; no equivale a una obligación de contratar toda la producción.
Este cronograma permitirá ampliar gradualmente la cantidad de energía disponible para acuerdos comerciales entre generadores y grandes consumidores.
Según la Secretaría de Energía, el objetivo es incorporar más oferentes y promover condiciones de competencia en la formación de precios.
Qué puede cambiar para las industrias de Río Negro
La reforma llega mientras Río Negro atraviesa un proceso de transformación productiva impulsado por las inversiones vinculadas con Vaca Muerta, la infraestructura exportadora y los desarrollos industriales asociados.
En ese escenario, el costo de la energía eléctrica constituye una variable estratégica para las empresas, especialmente aquellas que requieren grandes volúmenes de suministro para garantizar procesos productivos continuos.
La posibilidad de negociar contratos de abastecimiento con generadores abre nuevas alternativas para establecimientos industriales del Alto Valle, empresas de servicios vinculadas con los hidrocarburos y futuros desarrollos que requieran grandes demandas eléctricas.
También podría favorecer la planificación energética de proyectos que necesitan previsibilidad sobre sus costos operativos durante varios años.
Sin embargo, es importante distinguir entre la oportunidad comercial que introduce la nueva normativa y sus efectos económicos concretos.
Una mayor libertad para contratar electricidad no significa necesariamente que las industrias vayan a pagar menos.
El resultado dependerá de las condiciones que consiga negociar cada empresa, los precios ofrecidos por los generadores, la disponibilidad de energía, los cargos asociados al transporte y distribución y las características de cada contrato.
En Río Negro, además, la infraestructura eléctrica y la capacidad de las redes para abastecer nuevas demandas seguirán siendo factores determinantes.
El cambio regulatorio amplía las herramientas comerciales disponibles, pero no reemplaza las inversiones necesarias para garantizar el suministro.
El Gobierno también modifica las reglas para los generadores
La resolución incorpora otra modificación vinculada con los Costos Variables de Producción (CVP), utilizados en el despacho de centrales de generación eléctrica.
El nuevo esquema amplía progresivamente las posibilidades de que ciertos generadores con gestión propia de combustibles declaren costos inferiores a los valores de referencia establecidos.
El propósito es promover una mayor competencia entre centrales en el despacho eléctrico, manteniendo mecanismos de referencia y control.
Esto significa que la reforma no se limita a la contratación entre empresas, sino que también busca introducir nuevas condiciones de competencia en la oferta de generación.
La implementación estará a cargo de CAMMESA, responsable de efectuar las adecuaciones técnicas, comerciales y administrativas necesarias para poner en funcionamiento el nuevo procedimiento.
Un nuevo escenario para el desarrollo industrial
La transformación del mercado eléctrico introduce una discusión que resulta especialmente importante para las provincias que buscan ampliar su base industrial.
En Río Negro, el crecimiento de la infraestructura energética está generando nuevas oportunidades de inversión. Pero la competitividad de esas actividades no depende exclusivamente de contar con gasoductos, oleoductos o acceso a los puertos.
También requiere disponer de electricidad en condiciones confiables, con capacidad suficiente y costos previsibles.
La Resolución 293/2026 apunta a modificar una parte de ese escenario mediante una mayor apertura de las relaciones comerciales entre quienes producen electricidad y quienes la consumen en grandes cantidades.
Para las empresas, el desafío será evaluar si las nuevas condiciones ofrecen oportunidades reales de contratación y de planificación de sus costos energéticos.
Para los generadores, se amplía progresivamente el mercado potencial para colocar su producción mediante acuerdos bilaterales.
Y para provincias como Río Negro, donde se proyecta un incremento de la actividad industrial y energética, la reforma incorpora una nueva variable a considerar en la planificación del desarrollo productivo.
El cambio comenzará a hacerse efectivo desde diciembre, pero su impacto más profundo se desarrollará durante los próximos años.
La mayor apertura prevista para 2029 marcará una nueva etapa en el funcionamiento del mercado eléctrico argentino. Su verdadero resultado se medirá en la capacidad de generar competencia, atraer inversiones y ofrecer condiciones de abastecimiento que acompañen el crecimiento de la industria.





