El gobernador Alberto Weretilneck promulgó la ley de adhesión de Río Negro al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta nacional que ahora tendrá aplicación en la provincia y que busca mejorar las condiciones fiscales y administrativas para nuevos proyectos productivos, ampliaciones industriales y procesos de modernización de empresas que ya operan en el territorio rionegrino.
La medida fue oficializada a través del decreto de promulgación firmado por el mandatario provincial, luego de que la Legislatura aprobara por unanimidad la adhesión al régimen. Con este paso, Río Negro queda incorporada a un esquema de beneficios nacionales y complementa esa estructura con incentivos provinciales, con el objetivo de atraer inversiones de menor escala que las contempladas por el RIGI, pero relevantes para el entramado productivo local.
El RIMI está destinado a micro, pequeñas y medianas empresas —hasta la categoría de Mediana Empresa Tramo 2— que realicen inversiones productivas en el país. A diferencia de los regímenes pensados para grandes desembolsos, este instrumento apunta a proyectos de expansión, compra de maquinaria, incorporación de tecnología, obras vinculadas a la producción y mejoras de infraestructura empresarial.
Entre los beneficios nacionales se destacan la devolución anticipada del IVA generado por las inversiones alcanzadas y ventajas en el Impuesto a las Ganancias, como la posibilidad de aplicar amortización acelerada. En paralelo, la adhesión provincial habilita herramientas locales como exenciones o reducciones vinculadas a Ingresos Brutos y Sellos, además de facilidades para la radicación y el crecimiento de empresas dentro de Río Negro.
Según informó el Gobierno provincial, la decisión apunta tanto a captar nuevos inversores como a mejorar las condiciones para firmas que ya producen en la provincia. El enfoque incluye a pymes, productores, comercios e industrias que buscan ampliar capacidad, incorporar equipamiento, sostener empleo o avanzar en nuevos proyectos.
El esquema tiene importancia para Río Negro porque aparece en un momento de mayor movimiento productivo, con inversiones vinculadas a energía, minería, infraestructura, industria, servicios y cadenas de proveedores. En ese contexto, el RIMI puede funcionar como una herramienta adicional para que empresas locales y regionales accedan a mejores condiciones de inversión y puedan integrarse a procesos de crecimiento económico que ya están en marcha.
La Provincia busca que los beneficios no queden limitados al plano fiscal, sino que generen impacto en el territorio: demanda de proveedores, movimiento para la construcción, empleo directo e indirecto y mayor actividad económica en distintas localidades. El desafío, en adelante, será que el régimen se traduzca en proyectos concretos y que las empresas rionegrinas puedan aprovechar la herramienta para ganar escala, competitividad y capacidad de respuesta frente a nuevas oportunidades.
Con la promulgación de la ley, Río Negro completa el trámite institucional de adhesión al RIMI y suma un nuevo instrumento a su política de promoción económica. La medida no garantiza por sí sola la llegada de inversiones, pero mejora el marco de incentivos para competir con otras provincias y acompañar proyectos productivos de escala media, un segmento clave para diversificar la economía y fortalecer el empleo privado.





